Los danzantes desafiaron a la lluvia y volvieron a bailar ante la custodia

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Valverde celebró ayer la Octava del Corpus.
Valverde de los Arroyos
Magdalena Valerio anuncia que propondrá un plan de dinamización turística para la zona
Los danzantes de Valverde de los Arroyos cumplieron su tradición de bailar por 402 años consecutivos ante la custodia, en la Octava del Corpus. Desafiaron a la lluvia y lograron alejarla al menos, durante las horas principales. En este acto, la consejera de Turismo, Magdalena Valerio, anunció que propondrá un plan de dinamización turística para esta zona, en colaboración con la Diputación.
Las condiciones meteorológicas dieron un respiro ayer a los danzantes de Valverde de los Arroyos, que con sus bailes consiguieron paralizar a todos. La localidad vivió ayer su fiesta grande, la Octava del Corpus, que ha cumplido en esta edición su 402 cumpleaños. Aunque muchos esperaban que las gotas que cayeron durante la celebración de la misa previa dificultaran la salida de la procesión, no fue así. En torno a la una del mediodía, la gran insignia de la Cofradía del Santísimo Sacramento salía de la iglesia parroquial anunciando la salida de la procesión. Se iniciaba así, una vez más, la tradición. Tras una pequeña parada en el único altar erigido en la plaza del pueblo, emprendieron el camino hacia las eras donde tuvo lugar el momento álgido. La costudia hasta entonces sostenida por el párroco, bajo el palio, se colocaba encima de una mesa y con la gente formando un gran círculo, los danzantes empezaban a bailar la danza de la Cruz ante la representación del cuerpo de Cristo, siguiendo el ritmo marcado por el tamborilero. Los ocho danzantes y el botarga cumplieron la tradición de forma impecable a pesar de que las recientes precipitaciones habían mojado demasiado la hierba y uno de ellos tuvo un pequeño resbalón, que sólo se quedó en un susto. Terminada la actuación y tras la bendición correspondiente de la custodia, la procesión continuó de nuevo hasta la iglesia.
Tras concluir los actos religiosos, la fiesta continuó en la plaza. Los danzantes volvieron a emocionar a vecinos y visitantes con su danza de los Molinos, con palos y castañuelas, y después, uno de los momentos también importantes, la subasta de las rosquillas. Un total de 15 pares, a un precio, en la mayoría de ellos de 25 euros, fueron poco a poco teniendo dueño. Un paréntesis al que siguió, esta vez, la danza de El Verde. Así consiguieron alejar la lluvia durante unas horas, aunque no las nube que continuaban amenazando con descargar agua sobre el municipio.
Centenares de personas llenaron las calles del pueblo para contemplar este evento, declarado Fiesta de Interés Turístico Regional, desde hace dos años, cuando celebró sus 400 años de existencia. Aunque, si bien, hay quienes aseguran que sus orígenes son más antiguos. Fue en 1606 cuando una bula del Papa Paulo V les permitió a estos danzantes bailar ante la custodia con la gorra puesta.

Un Plan de Dinamización
La repercusión de esta fiesta quedó de manifiesto también ayer con la presencia de las autoridades provinciales, regionales y nacionales que se desplazaron hasta este municipio situado a los pies del Pico Ocejón y emblema de la arquitectura negra para compartir con el alcalde, José Ramón Fernández, este día. La consejera de Turismo y Artesanía, Magdalena Valerio, acudió para apoyar esta cita y llevar una buena nueva. Anunció que propondrá al nuevo secretario de Estado de Turismo, Joan Mesquida, con el que se reunirá próximamente, la creación de un Plan de Dinamización de Producto Turístico para la Sierra Norte y la Arquitectura Negra de Guadalajara para los próximos tres años.
Esta iniciativa necesitará, si consigue hacerse realidad, una financiación a tres bandas entre el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, el Gobierno de Castilla-La Mancha y los municipios beneficiarios, pero en este caso, al tener pocos recursos, será la Diptuación Provincial la que asuma el coste. Así lo manifestó Valerio y lo corroboró la propia presidenta de la Institución Provincial, Mª Antonia Pérez León, que también acudió a la Octava del Corpus. “Nuestra verdadera necesidad es potenciar estas zonas más desfavorecidas por los fenómenos migratorios y vamos a estar con ellos y con nuestros pueblos y provincia y con la Sierra Norte, que por sus peculiaridades ha sido durante muños años, al menos, no privilegiada”.
Valerio ensalzó además de los recursos visibles las infraestructuras turísticas, también fundamentales, para convertirse en un Producto Turístico, y que en la actualidad supone la existencia de cinco casas y un hostal rural y tres restaurantes con capacidad para dar de comer a 250 personas cada día. Sumando unos y otros, dijo, “tenemos un producto muy vendible en el mercado del turismo, en ese mercado potencial tan importante que es Madrid”.
La consejera de Turismo y la presidenta de la Diputación coincidieron en destacar la grandiosidad de la actuación de los danzantes. “Es extraordinario ver cómo en esta provincia hay productos autóctonos de folclore que han sabido mantenerse hasta el siglo XXI, a pesar de la despoblación”, aseveró Pérez León.