Los empleados de Avicu comienzan a presentar las demandas de rescisión de contratos

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Unos trabajadores caminaban ayer dentro del recinto de Avicu.
La plantilla rechazó ayer el ERE durante una asamblea de trabajadores y ahora deberán defender su situación en los juzgados
Los trabajadores de Avicu han comenzado a presentar las demandas de rescisión de contratos con la empresa así como por el impago de las tres últimas nóminas tras rechazar por amplia mayoría el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) por un año planteado a la plantilla. Según informaron fuentes del comité de empresa, es previsible que estas demandas comiencen a entrar entre el martes y el miércoles de la próxima semana en el Juzgado de lo Social de la capital alcarreña. Después de semanas de incertidumbre y de intentos vanos de salvar la situación de crisis de la empresa Avicu, los trabajadores votaron ayer, por mayoría, rescindir sus contratos con la factoría.
Según informaron a EFE fuentes del comité de empresa, es previsible que estas demandas comiencen a entrar entre el martes y el miércoles de la próxima semana en el Juzgado de lo Social de la capital alcarreña, aunque en el supuesto de que se admitiera el concurso de acreedores será el de lo Mercantil el que se encargue de ello.

Los trabajadores basan su demanda de rescisión de contrato con la empresa en distintas razones, pero, fundamentalmente en las cantidades pendientes que llevan sin cobrar, casi cuatro meses.

De momento, una empresa malagueña ha presentado concurso de acreedores contra Avicu y es previsible que en las próximas horas se personen más afectados, según las mismas fuentes.

Avicu cuenta con una plantilla de algo más de 400 trabajadores que desde hace semanas van cada día a la empresa pese a carecer de trabajo ya que si bien no hace ni un mes se sacrificaban unos 44.000 pollos ahora la producción es "nula", dijeron las mismas fuentes.

Por su parte, la consejera de Trabajo, María Luz Rodríguez, ha expresado su respeto por la decisión adoptada por los trabajadores de Avicu y "esperamos y deseamos lo mejor" para ellos.




Asamblea del jueves

Ayer, después de tres horas de tensa reunión, la plantilla de Avicu decidió, por mayoría, descartar el expediente de regulación de empleo (ERE) propuesto por la dirección de la factoría y solicitar, en cambio, la rescisión de sus contratos y el pago de las nóminas atrasadas.
Con 217 votos en contra y 83 a favor se da carpetazo al futuro de la empresa, a pesar de que los sindicatos apostaban por la suspensión temporal de los empleos como opción para reflotar el negocio y salvaguardar los puestos de trabajo. La propuesta de suspensión contemplaba mandar al paro a la práctica totalidad de los empleados durante un periodo aproximado de un año y establecía la incorporación progresiva del personal en función de las necesidades de la empresa.
El secretario general del sector agroalimentario de UGT, Francisco Barba, aseguraba que “esta medida supone la paralización de la empresa, que se queda sin trabajadores. Imaginamos que tendrá que cerrar”. Por delante queda pendiente la situación particular de cada afectado, que de forma individual o colectiva deberá dirigirse a los juzgados para tramitar la rescisión de sus contratos, una medida que sería necesaria para acceder a las prestaciones por desempleo. También queda pendiente la resolución de las posibles demandas que puedan interponer los proveedores de la empresa. Barba reconoce que hay varias empresas que están interesadas en reclamar, si es necesario por la vía legal, las deudas que mantienen con Avicu. La normativa vigente especifica que son los trabajadores los que han de cobrar en primer término los salarios que se les adeuden con los fondos que pueda reunir la empresa. Una de ellas ya ha presentado el concurso de acreedores frente al Juzgado de lo Mercantil y será el juez quien determinará ahora la viabilidad de esta medida.
La situación de los trabajadores es difícil, ya que, a día de hoy, se han quedado sin trabajo y tienen pendiente el cobro atrasado de sus nóminas, entre tres y cuatro, según cada caso concreto.