Los ganaderos reviven los antiguos intercambios de reses en Hiendelaencina
01/10/2010 - 09:45
Por: DIANA PIZARRO
Emoción por la compraventa, los intercambios, la exhibición y muestras de orgullo de sus reses fueron sentimientos que se rememoraron ayer en la Feria de Ganado de Hiendelaencina, que reunió a ganaderos de la zona para recordar una época en la que este oficio era el principal sector económico del país. No obstante, la feria tiene ahora un carácter más turístico, como señaló el alcalde del municipio, Manuel Escribano, quien estuvo acompañado por la consejera de Turismo y Artesanía, Magdalena Valerio, que se confesó muy apegada al campo.


La Feria del Ganado de Hiendelancina no es hoy lo que era hace un siglo. Actualmente es una muestra fundamentalmente turística, destinada a atraer gente del pueblo y de los alrededores. Ya no hace las funciones de un punto de intercambio de ganadería. Son las palabras del alcalde de Hiendelaencina, Mariano Escribano, quien señaló que, aunque ayer se celebrase la edición número 25 de la feria, tiene muchísimos años más de antigüedad. Ayer, la feria, situada en la parte este del municipio, se componía básicamente de una carpa para albergar la exposición de ganado, el stand de la Diputación provincial y puestos de venta de productos cárnicos y de la tierra.
Para el alcalde, la exposición de ganado es la base de la feria, ya que mostramos piezas de ganaderos de toda la Sierra Norte. En concreto, cinco vecinos del municipio exhibieron ayer sus reses en la exposición, destacando la cabra serrana y la oveja ojalada, razas autóctonas de la zona, cada vez más difíciles de mantener debido a la introducción de razas externas. Acompañando al alcalde estuvieron la consejera de Turismo, Magdalena Valerio, la diputada provincial Mercedes Cardín y los delegados de Agricultura y Turismo, Santos López y Ángela Ambite, entre otros. Valerio recordó antes de la entrega de premios a los ganaderos participantes, los lazos que unen a su familia con esta forma de vida, un dato que fue muy bien acogido por los presentes. Por su parte, Cardín, constató el éxito de una cita anual que cada año consigue reunir a todos los alcaldes de la zona.
Desde las 10.00 horas, fueron numerosos los vecinos que se acercaron, a pesar del intenso calor y del polen de los chopos que plagaban el ambiente, a participar en las variadas actividades que fueron organizadas por el Ayuntamiento. La visita guiada a las antiguas instalaciones de la Mina de Plata Santa Catalina fue seguida por medio centenar de personas, que siguieron atentamente las explicaciones de Pepe Salvador. La plata fue, precisamente, el principal foco de riqueza del municipio durante la segunda mitad del siglo XIX. A continuación, los asistentes a la feria, que se contabilizazon hasta los 400, disfrutaron de la exhibición de oficios tradicionales: alfarería, a cargo de Luis Larriba, las labores de Margarita García, María Jesús Sánchez se encargó de mostrar los entresijos de la cerámica y Esther Ródenas presumió de bolillos. Además, la madera fue trabajada por Félix Nolasco, el mimbre por María del Carmen Sánchez y las tejas pintadas por Isidoro Díaz.
Para el alcalde, la exposición de ganado es la base de la feria, ya que mostramos piezas de ganaderos de toda la Sierra Norte. En concreto, cinco vecinos del municipio exhibieron ayer sus reses en la exposición, destacando la cabra serrana y la oveja ojalada, razas autóctonas de la zona, cada vez más difíciles de mantener debido a la introducción de razas externas. Acompañando al alcalde estuvieron la consejera de Turismo, Magdalena Valerio, la diputada provincial Mercedes Cardín y los delegados de Agricultura y Turismo, Santos López y Ángela Ambite, entre otros. Valerio recordó antes de la entrega de premios a los ganaderos participantes, los lazos que unen a su familia con esta forma de vida, un dato que fue muy bien acogido por los presentes. Por su parte, Cardín, constató el éxito de una cita anual que cada año consigue reunir a todos los alcaldes de la zona.
Desde las 10.00 horas, fueron numerosos los vecinos que se acercaron, a pesar del intenso calor y del polen de los chopos que plagaban el ambiente, a participar en las variadas actividades que fueron organizadas por el Ayuntamiento. La visita guiada a las antiguas instalaciones de la Mina de Plata Santa Catalina fue seguida por medio centenar de personas, que siguieron atentamente las explicaciones de Pepe Salvador. La plata fue, precisamente, el principal foco de riqueza del municipio durante la segunda mitad del siglo XIX. A continuación, los asistentes a la feria, que se contabilizazon hasta los 400, disfrutaron de la exhibición de oficios tradicionales: alfarería, a cargo de Luis Larriba, las labores de Margarita García, María Jesús Sánchez se encargó de mostrar los entresijos de la cerámica y Esther Ródenas presumió de bolillos. Además, la madera fue trabajada por Félix Nolasco, el mimbre por María del Carmen Sánchez y las tejas pintadas por Isidoro Díaz.