Los incendios de tipo urbano se incrementaron un 57 por ciento en 2007

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

CONSORCIO DE BOMBEROS
Durante el año 2007 se produjeron 66 fuegos de tipo urbano, un 57 por ciento más de los registrados en 2006, año en el que se actuó en 42. Dado que en 2008 no parece que la situación vaya a ser mejor, ya que hasta junio se han producido 28 más de los declarados hasta la misma fecha de 2007, el Consorcio Provincial de Bomberos ha publicado un cuadríptico para trabajar en el campo de la prevención. En los 15.000 ejemplares editados de este cuadríptico los ciudadanos pueden encontrar consejos para mantener a salvo sus hogares.
Los fuegos no se acaban con el verano. Lo que hacen es mudarse. Durante los meses de invierno también se registran incendios en la provincia. Ahora bien, se incrementan los de tipo urbanos, producidos mayoritariamente en hogares. Según indicó el oficial jefe del Consorcio de bomberos, Agustín de la Herrán, el 24 por ciento de los incendios registrados a lo largo del año son de tipo urbano. De ellos, el 48 por ciento se produce durante los meses de invierno, octubre, noviembre y diciembre. A este dato suma otro aún más preocupante, el incremento que se ha producido a lo largo de los últimos años. Si en 2006 fueron 42 los incidentes de estas características los registrados en la provincia, durante 2007 siete esta cifra aumentó un 57 por ciento hasta situarse en 66. Tampoco parece que este año vaya a ser mejor. Hasta junio de 2008 se han producido 78 fuegos de esta clase, 28 más de los que se registraron hasta esa misma fecha en 2007.

El estudio de este tipo de incendios urbanos ha permitido al Consorcio Provincial de Bomberos descubrir una serie de pautas comunes en la mayor parte de ellos. Así, De la Herrán explicó que se producen en viviendas rurales con chimeneas de leña; estructuras de madera; conductos de evacuación de gases calientes envejecidos, mal limpiados y con deficiente aislamientos. De igual forma también se detecta insuficiente aislamiento en la medianeras que sirven de separación entre viviendas y buena parte carecen de seguro además de guardar muchos enseres, “material combustible”, bajo cubierta.

También se repite el modo en el que se producen este tipo de fuego. El oficial jefe del Consorcio explicó que las llamas comienzan con “incendios latentes”. Éstos se producen cuando alguien va a pasar un fin de semana a una casa rural. Entonces, una de las primeras cosas que se hace es encender la estufa, chimenea o calefacción. El deficiente estado en el que se encuentran los conductos provoca un fuego que afecta a las vigas o estructuras que están apoyadas en los conductos de evacuación de gases. Sin embargo, “el fuego no se manifiesta todavía”. Las llamas no revelan su presencia en el inmueble hasta pasados unos dos días. “Suele ser un domingo por la noche o lunes”, explicó de la Herrán, “para entonces ya no hay nadie que pueda avisar con rapidez de que se está produciendo un incendio”. La ausencia de personas en la vivienda provoca que se tarde en avisar al 112 y agrava los efectos de las llamas, que pueden acabar con cubiertas e incluso dañar a residencias aledañas a aquellas en las que se ha originado el fuego.

Para tratar de concienciar a la gente de cómo prevenir este tipo de accidentes, Diputación provincial ha publicado un cuadríptico titulado Qué hacer en caso de incendio. En él se pueden encontrar recomendaciones sobre cómo actuar en caso de que se produzca un incendio de tipo urbano. También se especifican una serie de actuaciones destinadas a prevenir. “Una de las más importantes es que se deben revisar periódicamente las calderas de calefacción y los calentadores”, explicó De la Herrán.

Según indicó la diputada responsable del Consocio Provincial de Bomberos, Covadonga Pastrana, se han editado unos 15.000 ejemplares que serán enviados a los distintos ayuntamientos de la provincia. “Nuestro objetivo es decir al ciudadano cómo debe actuar para autoprotegerse”. La diputada también recordó que el trabajo de prevención comienza en verano, “limpiando las chimeneas de los hogares”.

Para fortalecer el campo de la prevención, en 2006 el Consorcio dedico un área de trabajo dirigida específicamente a este campo. Entre las acciones que ha realizado destaca la entrega de material a los municipios que los solicitan. Desde el Consorcio se les ofrece la posibilidad de conseguir dos tramos de manguera y lanzas. Según indicaron desde Diputación, por el momento ya han solicitado estos equipos el 80 por ciento de los municipios de la provincia. También se está elaborando un mapa con la ubicación exacta de los hidrantes con los que cuenta cada municipio. Los hidrantes son las bocas de riego a las que se conectan los camiones de bomberos para conseguir agua con la que combatir las llamas. “Conocer su posición exacta es algo muy importante”, señaló la diputada. Desde el área de prevención también se organizan jornadas técnicas y otras enfocadas a los escolares. Además, a mediados del mes de noviembre está previsto que se realice la Semana de la Prevención