Los inmigrantes rescatados por el barco español desembarcan en Libia
01/10/2010 - 09:45
Por: Redacción
El pesquero alicantino Clot de Illot, que el jueves rescató a 40 inmigrantes subsaharianos en alta mar en aguas del Mediterráneo central, atracó finalmente ayer en el puerto de Trípoli (Libia) para desembarcarlos después de recibir autorización de las autoridades del país. Pero la mayoría de los sin papeles se amotinaron en el barco pero finalmente depusieron de su actitud.
Después de que el pesquero alicantino Clot de Illot rescatase en alta mar a un amplio grupo de inmigrantes a bordo de una patera, finalmente pudieron desembarcar en el puerto de Trípoli, en Libia. No obstante, 33 de los 47 inmigrantes que trasladaron, se negaron a abandonar el pesquero una vez que comprobaron que no se encontraban en Europa, sino de vuelta a su país, aunque la mayoría son de origen somalí, según fuentes de la Delegación del Gobierno.
A pesar de este inicial intento de motín, los inmigrantes, entre los que había gran cantidad de niños y mujeres, acabaron cediendo y abandonando el pesquero. El armador, José Ruso, advirtió de que incluso amenazaron con quemar el barco y estaban nerviosos y agresivos. Cuando encontraron la patera en aguas internacionales, estaba medio deshinchada, hacía diez días que habían salido de la costa y ya habían muerto diez de ellos, que fueron arrojados por la borda.
Negociaron contra ellos
Una vez que el barco atracó en el puerto de Trípoli, algunos inmigrantes abandonaron el pesquero, pero un total de 33 se negaron a desembarcar. Se han quedado dentro del barco, en la segunda cubierta, y de ahí no quieren salir, según declaró el armador del barco, José Ruso. Para lograr que depusieran su actitud, los pescadores se vieron obligados a ir negociando para ver si se les convencía poco a poco, hasta que finalmente, las conversaciones dieron resultado y los inmigrantes depusieron su actitud pacíficamente. Por su parte, el Delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Ricardo Peralta, mostró hoy su reconocimiento a la labor del pesquero de Santa Pola (Alicante) por asistir en alta mar al grupo de inmigrantes que se encontraban en una patera. Aseguró que están orgullosos de su labor. Peralta se puso en contacto con la familia del armador del barco para transmitirle su enhorabuena por la acción humanitaria desarrollada por su hijo. Además, desde la Delegación transmitieron su reconocimiento por la intención de los pescadores de reintegrarse a continuar su faena.
A pesar de este inicial intento de motín, los inmigrantes, entre los que había gran cantidad de niños y mujeres, acabaron cediendo y abandonando el pesquero. El armador, José Ruso, advirtió de que incluso amenazaron con quemar el barco y estaban nerviosos y agresivos. Cuando encontraron la patera en aguas internacionales, estaba medio deshinchada, hacía diez días que habían salido de la costa y ya habían muerto diez de ellos, que fueron arrojados por la borda.
Negociaron contra ellos
Una vez que el barco atracó en el puerto de Trípoli, algunos inmigrantes abandonaron el pesquero, pero un total de 33 se negaron a desembarcar. Se han quedado dentro del barco, en la segunda cubierta, y de ahí no quieren salir, según declaró el armador del barco, José Ruso. Para lograr que depusieran su actitud, los pescadores se vieron obligados a ir negociando para ver si se les convencía poco a poco, hasta que finalmente, las conversaciones dieron resultado y los inmigrantes depusieron su actitud pacíficamente. Por su parte, el Delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Ricardo Peralta, mostró hoy su reconocimiento a la labor del pesquero de Santa Pola (Alicante) por asistir en alta mar al grupo de inmigrantes que se encontraban en una patera. Aseguró que están orgullosos de su labor. Peralta se puso en contacto con la familia del armador del barco para transmitirle su enhorabuena por la acción humanitaria desarrollada por su hijo. Además, desde la Delegación transmitieron su reconocimiento por la intención de los pescadores de reintegrarse a continuar su faena.