Los mayores aprenden a pasear al ritmo de su corazón
01/10/2010 - 09:45
Los aloveranos mayores de 55 años volvieron ayer a responder a la convocatoria realizada por el Centro de Día para participar en la tercera jornada Muévete de corazón.
Ésta comenzó temprano y se prolongó durante toda la mañana, con el fin de hacer llegar a los 40 vecinos que participaron cómo cuidar el corazón con el ejercicio físico usando la mente y haciéndolo dentro de sus posibilidades. Éste es el mensaje que les transmitió ayer la coordinadora de esta instalación, Paqui Mayoral, en la presentación.
Divididos en varios grupos los participantes completaron un protocolo de salud, supervisados en todo momento por un médico y la ayuda de un técnico de gerontogimnasia. Empezaron con un paseo, similar al que hacen diariamente, pero esta vez siguiendo un control. Cada uno caminaba a un ritmo diferente, en función de la frecuencia cardíaca previamente registrada con un pulsómetro.
Tras esta actividad recibieron una charla sobre práctica de higiene postural donde aprendieron cuál debe ser la posición del cuerpo al caminar y cómo sentarse o agacharse. Ésta se completó con la El médico se encargó al final de la jornada de hacerles llegar una serie de consejos y recomendaciones sobre el ritmo y velocidad de paseo más adecuada con el fin de reducir las posibilidades de sufrir cardiopatías y contribuir a mejorar las enfermedades cardíacas, en caso de que las sufran. Por primera vez en los últimos tres años, los mayores han tenido la oportunidad de conocer un poco más sobre Los aloveranos tuvieron la ocasión entonces de hacer sus preguntas y resolver sus dudas relacionadas con estos temas. Algunos aprovecharon el momento para sugerir que esta iniciativa, conocida popularamente como cardiopaseo, se realice dos veces al año.
Para que los consejos de ayer no caigan en el olvido, los mayores de 55 años que asistieron a la jornada recibieron una guía de consulta rápida sobre hábitos y comportamientos para un envejecimiento activo y saludable: prevención de cardiopatías, osteoporosis y artrosis.
Desde el Centro de Día pretenden así fomentar la práctica controlada del ejercicio físico y de los hábitos de vida saludables con el fin de incrementar la calidad de vida. Como recordaba la coordinadora del Centro y en base a los estudios realizados sobre la gerontología el sedentarismo y la pasividad acortan la esperanza de vida, hacen envejecer más rápidamente y provocan la aparición de ciertos síndromes durante la jubilación.
Divididos en varios grupos los participantes completaron un protocolo de salud, supervisados en todo momento por un médico y la ayuda de un técnico de gerontogimnasia. Empezaron con un paseo, similar al que hacen diariamente, pero esta vez siguiendo un control. Cada uno caminaba a un ritmo diferente, en función de la frecuencia cardíaca previamente registrada con un pulsómetro.
Tras esta actividad recibieron una charla sobre práctica de higiene postural donde aprendieron cuál debe ser la posición del cuerpo al caminar y cómo sentarse o agacharse. Ésta se completó con la El médico se encargó al final de la jornada de hacerles llegar una serie de consejos y recomendaciones sobre el ritmo y velocidad de paseo más adecuada con el fin de reducir las posibilidades de sufrir cardiopatías y contribuir a mejorar las enfermedades cardíacas, en caso de que las sufran. Por primera vez en los últimos tres años, los mayores han tenido la oportunidad de conocer un poco más sobre Los aloveranos tuvieron la ocasión entonces de hacer sus preguntas y resolver sus dudas relacionadas con estos temas. Algunos aprovecharon el momento para sugerir que esta iniciativa, conocida popularamente como cardiopaseo, se realice dos veces al año.
Para que los consejos de ayer no caigan en el olvido, los mayores de 55 años que asistieron a la jornada recibieron una guía de consulta rápida sobre hábitos y comportamientos para un envejecimiento activo y saludable: prevención de cardiopatías, osteoporosis y artrosis.
Desde el Centro de Día pretenden así fomentar la práctica controlada del ejercicio físico y de los hábitos de vida saludables con el fin de incrementar la calidad de vida. Como recordaba la coordinadora del Centro y en base a los estudios realizados sobre la gerontología el sedentarismo y la pasividad acortan la esperanza de vida, hacen envejecer más rápidamente y provocan la aparición de ciertos síndromes durante la jubilación.