Los municipios ribereños denuncian el expolio de la cabecera del Tajo
31/07/2013 - 12:05
A día 30 de julio de 2013, el agua embalsada en España ha descendido 961 Hm3, en porcentaje, un 1,74% del total de agua embalsada.
En la cuenca del Tajo el descenso ha sido de 197 Hm3, en porcentaje un 1,79% del total de agua embalsada, que supone además el 20,5 % del total de agua que ha descendido en toda España. Aclarando, una quinta parte del agua que se ha perdido en toda España la pierde la cuenca del Tajo. Dentro de la cuenca del tajo, la cabecera, los embalses de Entrepeñas y Buendía han perdido 19 Hm3. Lo curioso es que mientras toda España ve disminuir sus reservas de agua, la cuenca del Segura tiene un descenso de reservas insignificante, pierde 6 Hm3 del total de agua embalsada, lo que supone un 0,53%. La situación es paradójica. La cuenca de Segura es posiblemente la zona con mayor necesidad de agua estival, en primer lugar por efecto propio del clima cuyas temperaturas se disparan en esta época, lo que aumenta consumo y evaporación. Cuenta con una enorme extensión de agricultura en regadío, que supone la actividad con mayor consumo de agua. Su población aumenta considerablemente por ser eminentemente turística de sol y playa, lo que dispara asimismo el consumo de agua para abastecimiento. Necesita agua para sus actividades turísticas, entre ellas algunas como el golf con un alto consumo. En definitiva una cuenca con un alto consumo estival de agua y no pierde reservas, indican en un comunicado.
No hace falta un sesudo estudio hídrico-continúan- para concluir que la cuenca del Segura puede mantener sus niveles de embalsamiento y reservar gracias a la esquilmación que se está haciendo en la cuenca del Tajo, con la agresión en cabecera del Trasvase Tajo-Segura. Como consecuencia de este colonialismo hídrico y económico (porque el agua es riqueza que se trasvasa), el río Tajo se encuentra con una cabecera empobrecida a la que no se deja desarrollarse utilizando su propia agua, porque hay que abastecer prioritariamente al Levante, lo que viola flagrantemente la Directiva Marco del Agua (DMA). Pero además se ha conseguido hacer del río Tajo uno de los más contaminados de Europa, porque no se le permite caudal para su sostenibilidad medioambiental, y queda convertido en una cloaca en su curso medio, entre Toledo y Talavera de la Reina. Esta degradación contradice también la DMA.
Que al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente le satisfaga la situación es casi entendible, porque cuenta con dos motivos que ve importantes, el desarrollo agrícola en Levante y su vivero de votos. Pero que a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha tampoco le interese la situación en su región, la limitación al desarrollo económico, el deterioro medioambiental del Tajo, es un insulto para quienes piensan que la señora Cospedal tiene la obligación ineludible de ponerse al frente de sus ciudadanos para conseguir una mejor calidad de vida en Castilla-La Mancha, no ponerse de perfil por sus intereses y cuitas madrileñas, finalizan.
En la cuenca del Tajo el descenso ha sido de 197 Hm3, en porcentaje un 1,79% del total de agua embalsada, que supone además el 20,5 % del total de agua que ha descendido en toda España. Aclarando, una quinta parte del agua que se ha perdido en toda España la pierde la cuenca del Tajo. Dentro de la cuenca del tajo, la cabecera, los embalses de Entrepeñas y Buendía han perdido 19 Hm3. Lo curioso es que mientras toda España ve disminuir sus reservas de agua, la cuenca del Segura tiene un descenso de reservas insignificante, pierde 6 Hm3 del total de agua embalsada, lo que supone un 0,53%. La situación es paradójica. La cuenca de Segura es posiblemente la zona con mayor necesidad de agua estival, en primer lugar por efecto propio del clima cuyas temperaturas se disparan en esta época, lo que aumenta consumo y evaporación. Cuenta con una enorme extensión de agricultura en regadío, que supone la actividad con mayor consumo de agua. Su población aumenta considerablemente por ser eminentemente turística de sol y playa, lo que dispara asimismo el consumo de agua para abastecimiento. Necesita agua para sus actividades turísticas, entre ellas algunas como el golf con un alto consumo. En definitiva una cuenca con un alto consumo estival de agua y no pierde reservas, indican en un comunicado.
No hace falta un sesudo estudio hídrico-continúan- para concluir que la cuenca del Segura puede mantener sus niveles de embalsamiento y reservar gracias a la esquilmación que se está haciendo en la cuenca del Tajo, con la agresión en cabecera del Trasvase Tajo-Segura. Como consecuencia de este colonialismo hídrico y económico (porque el agua es riqueza que se trasvasa), el río Tajo se encuentra con una cabecera empobrecida a la que no se deja desarrollarse utilizando su propia agua, porque hay que abastecer prioritariamente al Levante, lo que viola flagrantemente la Directiva Marco del Agua (DMA). Pero además se ha conseguido hacer del río Tajo uno de los más contaminados de Europa, porque no se le permite caudal para su sostenibilidad medioambiental, y queda convertido en una cloaca en su curso medio, entre Toledo y Talavera de la Reina. Esta degradación contradice también la DMA.
Que al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente le satisfaga la situación es casi entendible, porque cuenta con dos motivos que ve importantes, el desarrollo agrícola en Levante y su vivero de votos. Pero que a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha tampoco le interese la situación en su región, la limitación al desarrollo económico, el deterioro medioambiental del Tajo, es un insulto para quienes piensan que la señora Cospedal tiene la obligación ineludible de ponerse al frente de sus ciudadanos para conseguir una mejor calidad de vida en Castilla-La Mancha, no ponerse de perfil por sus intereses y cuitas madrileñas, finalizan.