Los municipios ribereños reclaman las compensaciones pendientes en la zona desde 1971
01/10/2010 - 09:45
Por: EFE
El presidente de la Asociación de Municipios Ribereños de Entrepeñas y Buendía, Julián Rebollo, reclama las compensaciones pendientes desde 1971 para esta comarca donde están los pantanos de la cabecera del Tajo, desde dónde se efectúan los trasvases al Segura. Rebollo ha manifestado que estas compensaciones son más necesarias, si cabe ahora, tras un verano que ha sido "un completo desastre" debido al escaso nivel de los embalses.
Ha indicado que cada año se nota más que "si no hay agua, la gente no viene, y así no hay manera de sobrevivir".
Rebollo ha insistido en la necesidad de que se hagan realidad algunos de los proyectos previstos para esta comarca, que todavía están en el aire y algunos de los cuales "ni siquiera figuran en los Presupuestos del Estado".
Por otro lado, Rebollo considera que en las zonas receptoras del trasvase Tajo-Segura deben pensar en readaptar cultivos y su economía a la disponibilidad del recurso del agua.
En este sentido, ha señalado que "los embalses de cabecera ya han dado de sí todo lo que tenían que dar y no dan para más".
Respecto a la unanimidad que han pactado mantener el presidente de la Junta, José María Barreda, y la presidenta regional del PP, María Dolores de Cospedal, para defender el fin del trasvase en 2015, Rebollo ha manifestado que "todo lo que sea unanimidad de los dos grandes partidos en defensa del agua para Castilla-La Mancha bienvenido sea".
No obstante, cree que lo más importante e inmediato en estos momentos es dejar constancia de esa postura en la modificación del plan de la cuenca del Tajo, que está en periodo de alegaciones, e incidir en la necesidad de poner fecha de caducidad al trasvase en dicho plan.
El también alcalde de Mantiel ha insistido en la importancia de que las alegaciones de los partidos políticos vayan en la misma dirección que las de la asociación, y que se comprometan en la causa y defiendan el mantenimiento de una lámina de agua del 40 por ciento para los embalses de cabecera, que "es lo que queremos nosotros".
Julián Rebollo ha dicho que es necesario un pronunciamiento de las formaciones políticas sobre ello porque no lo están haciendo "a bombo y platillo", como sí se manifiestan en el caso de la reforma del Estatuto.
Para Rebollo, "ésto es el fundamento del desastre trasvasista" y ha agregado que "los ribereños queremos que se mantenga una lámina de al menos el 40 por ciento como garantía para nuestra supervivencia económica y también en beneficio del cauce del río, sobre todo en el tramo medio", ya que se está abocado a periodos de mayores oscilaciones de lluvias y sequías
Rebollo ha insistido en la necesidad de que se hagan realidad algunos de los proyectos previstos para esta comarca, que todavía están en el aire y algunos de los cuales "ni siquiera figuran en los Presupuestos del Estado".
Por otro lado, Rebollo considera que en las zonas receptoras del trasvase Tajo-Segura deben pensar en readaptar cultivos y su economía a la disponibilidad del recurso del agua.
En este sentido, ha señalado que "los embalses de cabecera ya han dado de sí todo lo que tenían que dar y no dan para más".
Respecto a la unanimidad que han pactado mantener el presidente de la Junta, José María Barreda, y la presidenta regional del PP, María Dolores de Cospedal, para defender el fin del trasvase en 2015, Rebollo ha manifestado que "todo lo que sea unanimidad de los dos grandes partidos en defensa del agua para Castilla-La Mancha bienvenido sea".
No obstante, cree que lo más importante e inmediato en estos momentos es dejar constancia de esa postura en la modificación del plan de la cuenca del Tajo, que está en periodo de alegaciones, e incidir en la necesidad de poner fecha de caducidad al trasvase en dicho plan.
El también alcalde de Mantiel ha insistido en la importancia de que las alegaciones de los partidos políticos vayan en la misma dirección que las de la asociación, y que se comprometan en la causa y defiendan el mantenimiento de una lámina de agua del 40 por ciento para los embalses de cabecera, que "es lo que queremos nosotros".
Julián Rebollo ha dicho que es necesario un pronunciamiento de las formaciones políticas sobre ello porque no lo están haciendo "a bombo y platillo", como sí se manifiestan en el caso de la reforma del Estatuto.
Para Rebollo, "ésto es el fundamento del desastre trasvasista" y ha agregado que "los ribereños queremos que se mantenga una lámina de al menos el 40 por ciento como garantía para nuestra supervivencia económica y también en beneficio del cauce del río, sobre todo en el tramo medio", ya que se está abocado a periodos de mayores oscilaciones de lluvias y sequías