Los padres molineses aprenden la mejor forma de educar

08/04/2011 - 13:19 J. López

Para comprender mucho mejor la forma con la que actúan los jóvenes y saber solucionar los diferentes conflictos que se pueden ocasionar en el día a día en las familias, la psicóloga Patricia Edith La Rosa comenzó en la tarde de ayer, en el salón de actos del colegio público Virgen de la Hoz, una serie de ponencias encaminadas a tratar de solucionar estos posibles asuntos ante decenas de padres y madres de Molina.
En esta primera conferencia, la psicóloga expuso que la autoestima se aprende y se construye a partir de las reacciones de las personas que son más importantes para el niño desde un punto de vista afectivo; es decir, los padres, familiares, maestros o amigos. Estas personas actúan como espejos en los cuales el niño ve reflejada la imagen de sí mismo y, a través de ellas, se va conociendo y va percibiendo el grado de aceptación y aprecio que producen sus actuaciones y su propia persona. Si las reacciones son positivas, el joven recibirá un reflejo que le gustará, con el que se sentirá bien y que le ayudará a adquirir confianza en sí mismo. Si por el contrario son negativas, el reflejo que verá será feo, sin valor y no merecedor de cariño y le causará dolor, rabia, provocándole inseguridad.
Para ello, La Rosa dio pautas a seguir, como por ejemplo creando un clima de éxito. Ésto se puede lograr a través de la confianza que se proyecte en las capacidades de los hijos, el refuerzo positivo de sus logros por pequeños e imperfectos que sean. Respetar significa aceptar al otro como una persona diferente, con opiniones propias, por lo que no debe ser descalificado. Es conveniente que los progenitores y educadores le hagan observaciones en privado, no someterlo a la fuerza sino mediante el diálogo y la persuasión. Otra de las ideas expuesta por la ponente fue la creación en el ámbito familiar de un clima afectivo; para esto se debe propiciar una actitud de aprecio, confianza y aceptación, se deben aceptar las contribuciones de los demás sin juicio y escuchando todo el tiempo que sea necesario. Se debe ser ante todo un amigo, se debe crear un ambiente de mutua ayuda y aprecio. Conseguir, con lenguaje no verbal, que el niño se sienta auténticamente aceptado, indicándole asintiendo con la cabeza, sonreír, guiñar un ojo o dar un palmadita son claves para dar a conocer al niño que se está interesado en él. Ayudar a tomar conciencia de sus sentimientos, emociones, conflictos y temores, hacer comprender que pueden compartirlos y vivirlos con nosotros, que pierdan el temor a su mundo interno y vean que otros pueden sentir lo mismo que ellos.
Cuando los niños acuden a los adultos porque se han dañado, se sabe bien lo que hay que hacer, curando la herida. Sin embargo, cuando los daños son emocionales, no se tiene muy claro el proceso de ayuda y se suele aplicar la misma regla que con las heridas físicas: la curación debe ser rápida, por ello deseamos “reparar” rápidamente los problemas emocionales, y por tanto, le dicen rápidamente que dejen de llorar, no se les da el tiempo razonable para expresar sus sentimientos. Entonces se intenta consolar rápidamente a los niños de sus problemas, es posible que, sin darse cuenta, se minimicen sus sentimientos con comentarios del tipo, “no hay por qué ponerse así” o “no tienes que comportarte como si esto fuese el fin del mundo”, o “lo que te sucede no es tan grave” y el resultado es que no se educan sus emociones, intentando más bien anularlas, pero se sabe que las emociones son un proceso que requiere la toma de conciencia para poder ser resuelto satisfactoriamente.
La próxima sesión educativa para los padres y madres tendrá lugar el próximo miércoles día 13 a la misma hora y en el mismo lugar, continuando durante tres sesiones más a cargo de Patricia Edith La Rosa. Están organizadas por la AMPA del centro educativo junto con el Centro de Recursos y Asesoramiento a la Escuela Rural de la localidad y el colegio público Virgen de la Hoz. Colaboran los Servicios Sociales del Ayuntamiento y el Centro de la Mujer de la localidad.