Los partidos chiíes crean una nueva alianza electoral sin Al Maliki

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
IRAK
Atribuye su ausencia a diferencias respecto al reparto de poder
La nueva alianza, que recibirá el nombre de Alianza Nacional Iraquí (ANI), estará encabezada por el Consejo Supremo Islámico Iraquí (CSII), uno de los grupos chiíes más poderosos de Irak, y también incluirá a seguidores del clérigo radical chií Muqtada al Sadr y otras pequeñas facciones e individuos influyentes.
Según informa la agencia independiente iraquí Aswat al Iraq, la nueva alianza la integran, además del CSII, el Movimiento Sadrista, la Organización Badr, el Bloque Solidaridad, el Movimiento Nacional Reforma, el Congreso Nacional Iraquí, el Consejo de Salvación Anbar, Futuro de Irak, y varios políticos.
“Desearía que nuestros hermanos del partido Dawa estuvieran entre nosotros aquí hoy y si Dios quiere, los esfuerzos continuarán para incluir a todo el mundo, con Dawa en cabeza de la lista”, señaló el vicepresidente iraquí y miembro del CSII, Adel Abdul-Mehdi.
Por su parte, el líder del Movimiento Nacional Reforma, Ibrahim al Jaafari, tendió la mano a los miembros fundadores de la anterior alianza, actualmente en el Gobierno, la Alianza Unida Iraquí. “La alianza busca mantener la reconciliación en mente para separar las autoridades, mantener la independencia del poder judicial, para abordar las manifestaciones de pobreza y para aplicar los prinicipios de la Constitución”, afirmó, según recoge Aswat al Iraq.
Poco después, un responsable de Dawa explicó que la ausencia de esta formación en la nueva alianza se debe a diferencias sobre “el mecanismo de participación”, en una aparente alusión al reparto de poder en el seno de la coalición, y sobre la inclusión de más minorías.
“No hay diferencias respecto a los puntos de estrategia, pero las diferencias son el mecanismo de participación (...) y abrir la Alianza Nacional Iraquí a poderes políticos más amplios”, explicó Hassan al Sunaid, miembro de Dawa, en rueda de prensa.
El partido Dawa de Al Maliki y sus aliados consiguieron un buen resultado en las elecciones provinciales de este año, principalmente a costa del CSII. Las divisiones en el otrora monolítico bloque chií podrían desencadenar más luchas en un país ya devastado por la violencia.
Sin embargo, las divisiones entre la mayoría chií también podrían marcar el inicio de alianzas menos sectarias, ya que los bloques chiíes pugnan por socios entre las minorías kurda y suní.
El entorno de Al Maliki acusa al CSII de acumular demasiado poder dentro de la nueva alianza para sí mismo. Asimismo, los aliados de Al Maliki han expresado sus objecciones a su carácter predominantemente chií, mientras el primer ministro, al que antes se le consideraba como muy sectario, intenta convertirse en un nacionalista.
El gesto busca ganarse el apoyo de los suníes y los kurdos, cuyas diferencias con la mayoría chií amenazan con minar los frágiles logros en materia de seguridad del país.
Durante la rueda de prensa de ayer para anunciar la nueva alianza se pudo ver a pocos representantes suníes mientras que aparentemente no había ningún kurdo. Los participantes en el acto se centraron en la unidad nacional, el nacionalismo y refutaron el sectarismo. Asimismo, elevaron sus plegarias por el líder del CSII, Abdulaziz al Hakim, que se encuentra gravemente enfermo.