Los peritos ven "muy improbable" la tesis de la defensa en el crimen de Cifuentes

26/10/2015 - 11:43 J.Pastrana

Los primeros peritos en declarar por el crimen de Cifuentes (Guadalajara) no han dado su respaldo a la tesis sostenida por la defensa de José Miguel Batanero. En su declaración, asegura que la muerte de Carolina Diana Carmen del Castillo se produjo cuando, durante una discusión en la que estaba siendo agredido, la empujó para apartarla de él, haciendo que cayera y se golpeara la cabeza contra una cómoda. Sin embargo, en opinión de los peritos, no es la hipótesis más probable. Las encargadas de elaborar el informe de lesiones óseas consideran que la lesión craneal se produjo a consecuencia de un golpe dado con une “fuerte energía e intensidad”, por lo que “no es una caída normal. Podría ser por una caída desde una cierta altura, no desde la altura de una persona”. A pesar de ello, una de las tres responsables del informe señaló que “no puede descartarse que estuviera relacionado con la caída, pero no es lo propio”. De hecho, ve “difícil” que un “empujón o manotazo” pudiera provocar una caída con la suficiente velocidad, aunque no descartó que un puñetazo sí pudiera hacerlo. De igual forma, ve “difícil” que, tras golpear con la cómoda y rebotar de cara contra el suelo, hubiera producido las lesiones faciales, en las que se aprecian múltiples fragmentos de huesos. Más específica fue otra de las peritos implicada en la elaboración de este informe, quien rotundamente afirmó que “la tesis del abogado de la defensa es muy improbable”. Entre el resto de peritos que pasaron durante la mañana por la Audiencia provincial también se encontraban los responsables del estudio de heridas en las partes blandas y externas. Ellos también consideran que el golpe en el cráneo tuvo que implicar “gran fuerza”, lo que habría supuesto, desde su punto de vista, “coger la cabeza (de la víctima) y golpearla contra la cómoda”. En su caso, también cabe señalar que durante el estudio realizado no se percataron de la existencia de heridas faciales. En lo que también coincidieron todos los peritos al estudiar los distintos pedazos en que fue descuartizada la víctima es que la acción tuvo que llevarse a cabo con un objeto grande y afilado, como una hacha o hachuela. El resto de informes presentados durante la mañana sirvieron para confirmar que la víctima no era consumidora habitual de drogas y que no tenía sangre de José Miguel Batenero en sus uñas, aunque sí restos de su ADN. Esta tarde continuarán las comparecencias de los peritos.