Los ribereños esperan que la polémica por el trasvase a Barcelona acabe con el del Tajo Segura

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
El presidente de la Asociación de Municipios ribereños de Entrepeñas y Buendía, Julián Rebollo, se mostró confiado en que la polémica en torno a la conducción de agua a Barcelona aprobada el viernes por el Consejo de Ministros contribuya a poner de relieve el "problema" de los trasvases y acelerar el fin del acueducto Tajo-Segura.
Rebollo señaló que el problema con esta conducción del Ebro no es comparable al que se viene padeciendo desde hace 30 años en torno al Tajo-Segura. Recordó que en Cataluña tienen problemas de abastecimiento humano que, desde luego y gracias al trasvase, no tienen en Levante, y por ello no entiende la reacción de los presidentes de las Comunidades Autónomas de Valencia y Murcia, Francisco Camps, y Ramón Luis Valcárcel, respectivamente.

En declaraciones a Europa Press, Rebollo se mostró satisfecho por la actitud del Gobierno central, que a su juicio demuestra que sigue estando en contra de los trasvases, y consideró que en esta legislatura tanto la aprobación del Estatuto de Castilla-La Mancha, donde se contempla el fin del trasvase, como el Plan de Cuenca del Tajo, que tendrá que pasar por trámites parlamentarios en 2009, tienen que terminar con esta infraestructura.

Pese a ello, Rebollo consideró que el trasvase es un problema que morirá por sí solo, al no haber agua para derivar a Levante. Problema que se ha visto agravado por la ambición, y que según el presidente de la Asociación de municipios Ribereños durante tres decenios no ha hecho más que agravar las desigualdades entre regiones.

"Los trasvases se justifican por el traspaso de agua de las regiones donde sobra a las que tienen déficit hídrico. Comienzan los trasvases, y 30 años y 10.000 metros cúbicos después, el déficit hídrico en la cuenca del Segura va a peor", manifestó Rebollo.

El presidente de los ribereños añadió que "en el Levante son verdugos de su propia situación, y ahora se nos presentan como víctimas. Allí están combatiendo la escasez con despilfarro".

Se mostró confiado en que el fin del trasvase favorezca a su comarca, y a toda Castilla-La Mancha, después de favorecer al Levante español durante años, dijo Rebollo, que añadió que hasta que no se ponga coto a las derivaciones de agua no se solucionará la situación de los embalses de cabecera, que están apenas unos hectómetros por encima del límite que prohíbe seguir trasvasando.

Las últimas lluvias no servirán de mucho, afirma Rebollo, cara a un verano que amenaza con ser