Los seguntinos vencen a la lluvia en el medievo

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

La jornadas fueron muy espectaculares a pesar de la lluvia.
Las inclemencias meteorológicas no impidieron que las calles de Sigüenza se llenaran ayer de miles de visitantes para participar en las actividades programadas con motivo de la novena edición de las Jornadas Medievales. A los pies del castillo dieron comienzo de forma oficial tras el pregón del periodista, Raúl Conde, que alabó las bondades de la Ciudad del Doncel y animó a los presentes a disfrutar de estos días. Los actos más importantes se concentraron por la tarde con las justas y los juegos en el palenque, el asalto al castillo y la noche del embrujo. Esta conmemoración seguntina del destierro de Doña Blanca de Borbón concluirá hoy.
La Ciudad del Doncel vio ayer, por noveno año consecutivo, pasear por sus calles a Doña Blanca de Borbón y su esposo don Pedro I de Castilla en sus jornadas medievales. Los cómicos, damas, caballeros y malabaristas los acompañaron en su camino hacia el castillo llenando las calles seguntinas de historia y alboroto, al mismo tiempo que la inoportuna lluvia. Obligó a detener el desfile, pero no mermó la ilusión y el entusiasmo de los organizadores y miles de visitantes que, con los paraguas, consiguieron inundar la Ciudad del Doncel. La lluvia dio un respiro y a los pies de la fortaleza los simpatizantes de Doña Blanca procedieron a leer el manifiesto antes de que, desde las almenas, el pregonero mayor, el periodista Raúl Conde, inaugurara oficialmente las jornadas. Fue un discurso largo, pero bien preparado donde las alabanzas a la Ciudad del Doncel fueron continuas, no sólo por todo lo que encierra de historia sino por su vinculación personal, como vecino de uno de los municipios de la Sierra Norte, en la que se enclava Sigüenza. “Es probable que no haya otro sitio con las callejas, las plazuelas y los rincones más idóneos para recrear el medievo, escuchar su música y admirar sus vestimentas. Sigüenza tiene resabios medievales por los cuatro costados”. Conde terminó su intervención animando a todos los presentes a disfrutar de estos tres días de fiesta “que nos permite alimentar el espirítu de la alegría”. Y como lo hiciera el obispo don Pedro Gómez, proclamó: “aquí, servidor, un serrano orgulloso de su tierra y sus gentes, en el año de Nuestro Señor de 2008, doy por pregonadas las IX Jornadas Medievales seguntinas”. Se inauguraban así oficialmente las novenas jornadas medievales organizadas por la Asociación Medieval de Sigüenza para conmemorar el destierro de Doña Blanca de Borbón que, prisionera de su esposo, el rey Pedro I de Castilla, pasó largos años recluida en el castillo seguntino. Para el alcalde, Francisco Domingo, gran parte del éxito de esta fiesta radica en los seguntinos que trabajan como auténticos profesionales dando vida a estos personajes históricos tanto en el desfile como en la exhibición de tiro con arco o la actuación del palenque. El grueso de las actividades se desarrolló en la tarde de ayer y la cita más esperada que, este año, se ha trasladado a la media noche para evitar las altas temperaturas de la mañana, el asalto al castillo. Será hoy cuando Sigüenza vuelva a guardar en el cajón los trajes medievales hasta el próximo año con el destierro de la reina Doña Blanca.