Los sindicatos cifran el seguimiento de la huelga entre el 35 y el 56 por ciento

29/02/2012 - 14:06 Redacción

Normal 0 21 false false false MicrosoftInternetExplorer4 st1:*{behavior:url(#ieooui) } /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-ansi-language:#0400; mso-fareast-language:#0400; mso-bidi-language:#0400;}

Aproximadamente 800 personas se reunían por la mañana en la plaza del Jardinillo para reclamar que no sigan produciéndose recortes en el sector público. Entre los asistentes, además de los sindicatos, pudo verse a miembros de las ambulancias de la empresa Transaltozano, así como estudiantes de institutos de la provincia, los trabajadores de El Día y CNC y, sobre todo, funcionarios, principalmente de educación y, en menor medida, de sanidad y el resto de la función pública.

Unas horas antes se había producido un incidente a la hora de la entrada al trabajo. El sindicato CCOO denunciaba que una trabajadora de la Delegación de la Junta le había propinado un bofetón a un sindicalista que se manifestaba a las puertas del edificio, produciéndole lesiones “en la cara y en el oído izquierdo”. Después, según contaba Manuel Diéguez, desde CCOO, mientras éste acudía al centro de salud Cervantes para someterse a una exploración médica la reseñada volvía acompañada de un hombre “que le ha pegado otra torta en la cara”.

Seguimiento

“En educación el seguimiento es del 56 por ciento, un 52 por ciento en sanidad y un 35 por ciento en la administración general” eran los datos de seguimiento de la huelga ofrecidos ayer por los sindicatos, concretamente, por Ramón Izquierdo, presidente de ANPE.   “Es una respuesta muy a tener en cuenta, teniendo en cuenta la situación económica de muchos compañeros no es buena. Hay gente con familia, con miembros en paro y no han podido, a pesar de querer, secundar esta huelga por motivos económicos”.

Izquierdo recordó que “durante cuatro años llevamos perdiendo un poder adquisitivo del 18 por ciento y, además, hay una serie de condiciones que dañan al servicio público con la apertura a conciertos educativos y sanitarios”.

Hay que recordar, –agregaba la representante de USO– que la mayoría de los funcionarios cobran menos de 1.000 euros al mes, lo que supone que las dificultades económicas a las que nos enfrentamos son las de cualquier trabajador por cuenta ajena. No somos una especie diferente”.

Rosa Cortijo, desde Satse, apuntó a que “el seguimiento en enfermería ha sido el que debía de ser porque estamos por debajo de los mínimos de personal que deberíamos ser tanto en el Hospital como en los centros de salud porque no se están cubriendo las bajas ni se están haciendo los contratos que se deben hacer”. A su juicio, “la calidad del servicio que se está prestando va a disminuir”.

Por parte de CCOO “tenemos una moderada satisfacción por el seguimiento de la huelga en tanto en cuanto es superior a la pasada huelga de 8 de junio de 2010 del sector público", prosiguió Manuel Diéguez.