Los sindicatos desoyen al Gobierno y mantienen la huelga general pese a los disturbios

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
Los sindicatos griegos rechazaron el llamamiento hecho por el primer ministro, Costas Karamanlis, a cancelar la multitudinaria manifestación prevista para el miércoles, con motivo de la huelga general de 24 horas con el fin de evitar nuevos disturbios. El primer ministro había hecho el llamamiento con el fin de evitar nuevos actos de violencia, después de cuatro días de disturbios en todo el país. Además, se celebró el funeral por el joven Alexandros Grigoropoulos, cuya muerte inició los enfrentamientos, al que asistieron unas 5.000 personas.
“Nuestra respuesta es que la huelga y la manifestación se celebrarán como estaba previsto”, señaló el portavoz de la mayor confederación de trabajadores del país, la GSEE, Stathis Anestis. La huelga de mañana había sido convocada en protesta por las políticas económicas de Gobierno conservador del primer ministro, pero Karamanlis había solicitado su cancelación con el fin de evitar nuevos disturbios. “Os pido que aplacéis la manifestación prevista durante la huelga de 24 horas con el que de que ese acontecimiento laboral no dé la oportunidad para nuevos actos de violencia”, afirmó.
Los dirigentes sindicales y los líderes de la oposición argumentan su negativa a suspender los actos porque las reformas del Gobierno han empeorado la situación de una quinta parte de los griegos, que se sitúan por debajo del umbral de la pobreza, según informaciones de Reuters recogidas por otr/press. “El Gobierno ya no tiene la confianza de la gente”, afirmó el líder del Partido Socialista. “Lo único que puede hacer este Gobierno es dimitir y dejar a la gente que emita su veredicto”, sentenció Papandreou, que abogó por que se convoquen elecciones anticipadas.

Multitudinario entierro
Por otro lado, más de 5.000 personas asistieron al entierro del joven Alexandros Grigoropoulos, de 15 años, que falleció el pasado sábado por el disparo de un policía, y cuya muerte fue el detonante de todos los disturbios que asolan el país heleno, y que ya duran cuatro días. De hecho, antes, durante y después de la ceremonia, se produjeron enfrentamientos en las afueras del cementerio entre la policía, que lanzaba gases lacrimógenos, y los manifestantes, que respondían con bombas incendiarias. La policía informó de que ya han detenido a 200 personas, algunos por los saqueos, pero que están intentando evitar los enfrentamientos directos para evitar que empeore la situación.Las protestas llegan al menos a 10 ciudades de Grecia, un país miembro de la UE y que tiene 11 millones de habitantes. Entre las zonas afectadas por los enfrentamientos se encuentran las zonas turísticas de Creta y Corfú. En las ciudades norteñas de Salónica y Ioannina los manifestantes se enfrentaron a la policía y quemaron contenedores. Mientras tanto, en Atenas, más de 130 tiendas han sido destruidas, defraudando las expectativas de las pequeñas y medianas empresas, que esperaban maquillar su difícil situación económica durante la temporada de navidad. En total, en todo el país, más de 100 edificios han sido destruidos, y más de 50 personas han resultado heridas. Por otro lado, durante la mañana del martes, unas 10.000 personas rodearon el Parlamento griego, provocando la intervención de la policía antidisturbios. Tras más de una hora de enfrentamientos, los antidisturbios, equipados con escudos y máscaras de gas, lanzaron gases lacrimógenos para disolver la multitud.