Los supermercados contienen los precios de los alimentos pese al aumento de los costes de transporte y energía

12/06/2026 - 23:27 Redacción

Las empresas de distribución alimentaria continúan conteniendo los precios de los productos básicos a pesar del incremento de los costes estructurales que afecta al conjunto de la cadena agroalimentaria. Así lo ha señalado ASEDAS, la asociación que representa al 75 por ciento de la distribución alimentaria, que estima en 70 millones de euros el sobrecoste acumulado por el encarecimiento del transporte y la energía.

Según la organización, toda la cadena sufre el impacto de la subida del combustible y de materias primas derivadas del petróleo, como celulosas, polietileno o hojalata, además del aumento de costes en productos agrarios por el encarecimiento de fertilizantes y otros insumos.

Pese a este escenario, la asociación subraya que no existe evidencia de que la crisis en Oriente Medio haya provocado un encarecimiento directo de los alimentos. De hecho, la tasa anual del IPC de alimentos y bebidas no alcohólicas se situó en mayo en el 2,2 por ciento, cuatro décimas por debajo del mes anterior, según los datos del Instituto Nacional de Estadística.

ASEDAS sostiene que este dato refleja el esfuerzo de toda la cadena por absorber parte de los sobrecostes y mantener los precios lo más ajustados posible para el consumidor. No obstante, advierte de que la situación sigue siendo “muy preocupante” por la incertidumbre sobre la duración del conflicto y por la dificultad para calcular su efecto real sobre los costes operativos.

La asociación alerta además de los llamados efectos de “segunda ronda”, como posibles incrementos en intereses, alquileres y otros gastos, cuyo impacto todavía no puede cuantificarse.

La situación es especialmente delicada en los archipiélagos, donde el abastecimiento depende en gran medida del transporte marítimo. En estos territorios, el aumento del precio del combustible, de los fletes y de los servicios portuarios está elevando aún más los costes, con una incidencia especial en Canarias por su condición de región ultraperiférica y por el efecto añadido de la doble insularidad.