Los taxistas de la capital apoyan con un paro a sus colegas asesinados

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: VIRGINIA BODEGA
Veinte de los 30 taxistas que tienen licencia en la capital se concentraron ayer en la explanada del Palacio del Infantado, donde realizaron un paro laboral de unos 20 minutos, para mostrar su solidaridad a los familiares de los dos taxistas asesinados en la última semana en Salamanca y en Asturias y poner de manifiesto la inseguridad que viven diariamente estos profesionales en el desarrollo de su oficio.
Una veintena de taxistas de la capital –del total de 30 licencias que trabajan en ella– se concentraron ayer en la explanada junto al Palacio del Infantado para mostrar su solidaridad y apoyo a los familiares de los dos taxistas asesinados en los últimos días en Salamanca y Arriondas (Asturias). El paro laboral, convocado a nivel nacional por la Gremial del Taxi –y que se prolongó durante algo más de 20 minutos en el caso de Guadalajara–, se repitió del mismo modo en la mayoría de ciudades españolas como un acto de reconocimiento a los compañeros fallecidos en fatales circunstancias, pero también como protesta ante este tipo de sucesos, más habituales de lo deseable en esta profesión. Y es que, de hecho, según la Unión Nacional de Asociaciones Libres de Autopatronos (Unalt), el de los taxistas es el colectivo en el que se produce mayor número de muertes violentas cada año después de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Durante el tiempo que duró el paro laboral –que se hizo coincidir con el horario del entierro del último asesinado–, los taxistas mostraron unidos su condena a este tipo de sucesos que, en la capital, no obstante y “afortunadamente”, no son muy habituales, según el presidente de la Asociación de Taxistas de Guadalajara, Antonio Ochaita, quien explicaba el respaldo de los taxistas guadalajareños. “Estamos aquí para apoyar y solidarizarnos con los familiares de los taxistas que han asesinado últimamente, en Salamanca, el último, y la semana pasada en Asturias, porque queremos acompañar a la Gremial del Taxi de Madrid”.
“Siempre corremos riesgos”
Según Ochaita, “el taxi no tiene seguridad ninguna; de hecho, casi tenemos que ser psicólogos cuando montan ciertas personas y, depende de la hora que sea, a veces casi hay que hacer una especie de radiografía para saber de qué tipo de cliente se trata”. Los taxistas “siempre corremos riesgos de que pueda ocurrir algo”, continúa el presidente, quien reconoce que monta gente muy buena, pero “también gente que va con muy malas intenciones”. Sin embargo, es consciente de que “es muy difícil evitar este tipo de sucesos”. Algunos taxis tratan de protegerse con mamparas, otros van equipados con sistemas de alerta, pero “nunca se puede saber cuándo puede ocurrir un hecho de este tipo”.
De hecho, como explica el taxista, el último fallecido no fue asesinado por su cliente, sino por una persona que viajaba en otro vehículo y trataba de dirigir sus balas al hombre que utilizaba los servicios del taxista, que fue quien acabó pagando con su vida las consecuencias de ese supuesto ajuste de cuentas.
En cuanto a este suceso, ayer se conoció que el pasajero del taxi viajaba solo en el asiento del copiloto con el taxista, tiene antecedentes y la Policía lo mantiene en un sistema de protección ante la posibilidad de que los autores vuelvan a intentar quitarle la vida, después de salir indemne la última vez.