Mañana se cumplen 10 años de la operación Fuerza Aliada
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Mañana se celebra el décimo aniversario de la primera operación militar de la OTAN contra un Estado soberano en toda su historia, una campaña que supuso el abandono de la estrategia disuasoria de la Alianza propia de la Guerra fría en favor de una doctrina más intervencionista.
La OTAN, liderada por Estados Unidos, lanzó la operación Fuerza Aliada para tratar de poner fin a los ataques de las fuerzas de seguridad yugoslavas contra las personas de etnia albanesa en Kosovo. Finalizado el conflicto, el territorio fue puesto bajo la administración de la ONU. El 17 de febrero de 2008 Kosovo declaró unilateralmente su independencia de Serbia, que ha sido reconocida por las principales potencias occidentales. Según informó el Gobierno de Belgrado, el primer ministro serbio, Mirko Cvetkovic, se dirigirá mañana al Parlamento con motivo del décimo aniversario de los trágicos acontecimientos de 1999. Asimismo, los miembros del Gobierno recorrerán las localidades que sufrieron mayor número de víctimas durante los ataques y las autoridades pedirán un minuto de silencio a la población.
Los hechos comenzaron en las primeras horas de la noche del 24 de marzo de 1999. Aquel día, y hasta la madrugada del día siguiente, los aviones y buques de crucero de la Alianza bombardearon a las fuerzas serbias desplegadas en Pristina, capital de Kosovo, y extendieron posteriormente sus ataques a Belgrado, Podgorica, Novi Sad y otras localidades serbias y montenegrinas. Durante la campaña, que duró 78 semanas --hasta el 10 de junio--, se efectuaron casi 40.000 incursiones y se registraron, según informes del propio Gobierno yugoslavo, entre 400 y 600 muertos civiles. Ningún soldado de la Alianza pereció durante la ofensiva.
Oficialmente, la ofensiva de Yugoslavia era la respuesta de las potencias occidentales al fracaso de las negociaciones de Rambouillet para poner fin al conflicto entre Belgrado y el grupo armado Ejército de Liberación de Kosovo (ELK), que se había alzado en armas el año anterior tras el fracaso de la estrategia de desobediencia civil de los independentistas albanokovares. Las negociaciones fracasaron después de que Estados Unidos introdujera a última hora una cláusula que permitía a los Ejércitos de la OTAN entrar y circular libremente por territorio de Yugoslavia.
Los hechos comenzaron en las primeras horas de la noche del 24 de marzo de 1999. Aquel día, y hasta la madrugada del día siguiente, los aviones y buques de crucero de la Alianza bombardearon a las fuerzas serbias desplegadas en Pristina, capital de Kosovo, y extendieron posteriormente sus ataques a Belgrado, Podgorica, Novi Sad y otras localidades serbias y montenegrinas. Durante la campaña, que duró 78 semanas --hasta el 10 de junio--, se efectuaron casi 40.000 incursiones y se registraron, según informes del propio Gobierno yugoslavo, entre 400 y 600 muertos civiles. Ningún soldado de la Alianza pereció durante la ofensiva.
Oficialmente, la ofensiva de Yugoslavia era la respuesta de las potencias occidentales al fracaso de las negociaciones de Rambouillet para poner fin al conflicto entre Belgrado y el grupo armado Ejército de Liberación de Kosovo (ELK), que se había alzado en armas el año anterior tras el fracaso de la estrategia de desobediencia civil de los independentistas albanokovares. Las negociaciones fracasaron después de que Estados Unidos introdujera a última hora una cláusula que permitía a los Ejércitos de la OTAN entrar y circular libremente por territorio de Yugoslavia.