Marchamalo celebra el décimo aniversario de la recuperación de su independencia

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: Javier Pastrana
El municipio de Marchamalo celebró ayer el décimo aniversario de su separación de Guadalajara, localidad de la que era pedanía. Esto supuso recuperar la autonomía y la cristalización de un proceso que duró años. Por eso, desde el Consistorio se quiso rendir homenaje a los actores que participaron en aquel proceso, tanto políticos como funcionarios y representantes vecinales. Todos ellos rememoraron el empeño y la ilusión puestos en alcanzar un objetivo común. Además, se aprovechó la jornada para estrenar el documental que Santiago Isidro ha realizado sobre la localidad, ‘Marchamalo, cruce de caminos’, de 35 minutos de duración.
El año en que Marchamalo recuperó su independencia, José María Bris era el alcalde de la ciudad a la que pertenecían los gallardos, Guadalajara. “Pedían algo que era de justicia”, recuerda. Habían pasado 26 años desde que la localidad se convirtiese en pedanía de la capital de la provincia, y tenía razones más que suficientes para pedir su independencia. “Era la cuarta en población por detrás de Guadalajara, Azuqueca de Henares y Sigüenza”.

Ayer, el Ayuntamiento de Marchamalo celebró el décimo aniversario de la recuperación de su autonomía. Para ello se celebró un acto de homenaje en el que se entregó un recuerdo tanto a un representante de la Asociación de Vecinos que reclamó esta desanexión, Elías Bellot, como a los funcionarios de la Eatim, Luis Montalvo, Teresa Jiménez, Maite Ortega, Alicia Aragonés, Rocío Arias, Eugenio Sanz y Josefa del Olmo; a los miembros de la Junta Vecinal, Mario González, Braulio Ayusa, Consuelo Biosca, el fallecido Fernando Olalla –por lo que el galardón lo recogió su nieto Íñigo Olalla– y Juan Armando Monge; al alcalde de Guadalajara en aquellos años, José María Bris; y a los concejales que formaron parte de aquella primera corporación. Por el PP, además de Braulio Ayuso y Mario González, estaban María Luisa Muñoz y Jesús del Castillo. Por Izquierda Unida asumieron la representación popular José María Sanz y Antonio Cezón. En cuanto al Partido Socialista, contaba con cinco ediles, a parte de Juan Armando Monge: Mari Cruz Aguirre, Antonio Murillo, Carmen Bravo y Rafael Esteban, actual alcalde de la localidad.

Durante la ceremonia de celebración también se aprovechó para presentar el documental realizado por Santiago Isidro, vecino de la localidad, Marchamalo, cruce de caminos. El propio Isidro reconoció, en la presentación de su trabajo, que ha sido un trabajo complicado porque “tenía la misión de grabar mi pueblo”. Por eso, “me he dejado la piel” durante los 16 meses de trabajo que ha invertido en este documental de unos 35 minutos de dirección. Además del estreno oficial, durante el día de ayer se realizaron tres pases de este medio metraje para que todos los vecinos de Marchamalo pudieran disfrutar de él.

Un acontecimiento histórico
El acto celebrado en Marchamalo reunió a casi todos los protagonistas de los acontecimiento que cristalizaron la independencia recuperada hace diez años. Sin embargo, no hay que olvidar que fueron los propios habitantes de la entonces pedanía quienes ratificaron, en un referéndum celebrado en 1996 que se saldó con un 82 por ciento de votos a favor de la separación, que querían escoger su propio camino. Durante años, esta ambición se vio reflejada en un movimiento vecinal encabezado por Fernando Olalla, antiguo alcalde pedáneo y principal actor de todo este proceso. “Era como un niño mayor. Muy querido por la gente del pueblo y con más olfato político de lo que muchos se imaginan”, recordó Juan Armando Monge, primer alcalde del restablecido municipio.

Olalla fue el motor, pero no llegó a ver convertido su sueño en realidad. El 15 de septiembre de 1998 fallecía, poco meses antes de que Marchamalo recuperará oficialmente su autonomía. Entonces tomó el mando de la situación Juan Armando Monge. “Durante aquellos años se hizo política con mayúsculas”, recordó. “Tanto PSOE como PP supieron entender que aquella situación requería hacer sacrificio”. Buena parte del trabajo recayó sobre la Junta Vecinal de la que el propio Monge formó parte y en la que coincidió con Consuelo Biosca, “una trabajadora infatigable que daba el 150 por ciento de su tiempo”; Braulio Ayuso, “mi vecino de toda la vida de quien me separan las ideas políticas, aunque siempre hemos puesto por los intereses del pueblo”; Mario González Somoano, “un político sagaz con el que, aunque muchas veces nos reprochábamos cosas, he podido mantener una amistad de la que hago gala”; y el propio Fernando Olalla. “Era una persona especial. Si te enfadabas con él, a los cinco minutos ya lo habías olvidado”.

El antiguo alcalde del municipio, recordó una de las costumbres que establecieron en aquella época, la de tomar un café después de cada pleno municipal. “Toda la corporación se tomaba un café bien caliente para que quemara todas las cosas malas que nos habíamos dicho durante el pleno. Así volvíamos a ser esos vecinos que sólo buscaban lo mejor para su pueblo”.

Haciendo un análisis de la situación actual, Monge echó de menos precisamente esa “altura de miras” a la hora de hacer política. “Debemos dejar el maniqueísmo en el que se cae cuando el que gobierna es incapaz de reconocer sus errores y el que está en la oposición no puede aplaudir los aciertos”, explicó. “Debemos hacer una política que vaya más allá de los intereses de los partidos”.

Los funcionarios que trabajaban en Marchamalo cuando todavía era una Entidad de Ámbito Territorial Inferior al Municipio (Eatim) también jugaron un papel fundamental en este proceso de cambio. Uno de ellos era Luis Montalvo, quien recordó que “cuando hace diez años reiniciamos la vida del municipio nos enfrentábamos a un reto, sobre todo, por la escasez de medios”. Ahora que el tiempo pasado, se mostró orgulloso de los logros conseguidos, aunque es consciente de que todavía quedan “metas por alcanzar”.Quien también formaba del primer Ayuntamiento que se conformó en la localidad era el actual alcalde de Marchamalo, Rafael Esteban. Dada su propia juventud en aquellos momentos, animó a los jóvenes a que “empiecen a demostrar que tienen inquietud por trabajar en todo aquello que les interesa”.

Desde la Junta de Comunidades también quisieron arropar al Consistorio en la celebración de este acto a través de la presencia de la consejera de Justicia y Administraciones Públicas, Magdalena Valerio. Además de entregar sus respectivos recuerdos a los homenajeados, también tuvo palabras de halago para quienes se dedican a la política municipal. “Es la más intensa, la que más tiempo y dedicación exige”, indicó.

Valerio también quiso recordar a Olalla y aseguró que tiene fe en el futuro crecimiento de este municipio, ya que cuenta con los “ingredientes necesarios”. Por un lado, según relató, se encuentran los propios habitantes de la localidad, que están dispuestos “a partirse la cara” en la lucha por el desarrollo de Marchamalo. Por otro, consideró que disponen de un alcalde entregado que también tiene en el pueblo una de sus prioridades. Por último, retomando las palabras de Juan Armando Monge, quiso pedir unidad a todo el mundo para poder superar los actuales momentos de crisis que vive todo el país. “Ahora, debido a la crisis, todavía es más necesario que dejemos las diferencias políticas que podamos tener y que rememos en la misma dirección”, solicitó Valerio. En la entrega de los reconocimientos, la consejera contó con la colaboración de Julia y sara. Una nació el mismo año en el que se celebró el referéndum, 1996; la otra fue la primera que nació cuando Marchamalo ya ha había recuperado su condición de municipio.