Mariano Rajoy: Aznar en ningún caso rima con molestar y sí con no estar
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Siguiendo la estela de las metáforas sobre rimas y versos en el seno de su partido, el presidente de los populares, Mariano Rajoy, intentó ayer zanjar la cuestión con una contribución propia. Aznar en ningún caso rima con molestar y sí con no estar, señaló ayer el líder del PP, que añadió que Gallardón rima tanto con ilusión como con ambición, pero controlada.
Además, Rajoy definió el nuevo movimiento político surgido dentro de su partido, el marianismo como la normalidad democrática y como el centro, la mujer, el diálogo y el futuro. No obstante, no se atrevió a rimar con Esperanza Aguirre.
El líder del PP, durante una entrevista en la Cadena SER, volvió a ser interrogado respecto a las posibilidades del eurodiputado Jaime Mayor Oreja de repetir como cabeza de lista del partido al Parlamento Europeo, ante lo que, como el martes, volvió a asegurar que todavía no ha cerrado esa decisión. No hemos hablado de ese asunto, afirmó Rajoy, que consideró a Mayor Oreja, uno de esos dirigentes que se han mostrado muy críticos con la salida de María San Gil, como una de las personas que cuenta con mucho crédito en la Institución y que puede ser un extraordinario candidato.
En un momento de más distensión, al presidente del PP se le pidió que rimara ciertos nombres de dirigentes de su partido. Así, el del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, rima tanto con ilusión como con ambición, ambas actitudes muy positivas, pero con las dos cosas a la vez: la ambición sana y controlada, y la ilusión racional. Sobre el ex presidente del Gobierno, Rajoy también lo tuvo claro: en ningún caso rima con molestar y sí con no estar, al tiempo que remarcó, como ya ha hecho en varias ocasiones, que con José María Aznar mantiene una buena relación.
Más dudas tuvo cuando se le pidió que rimara el nombre de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y si ésta podría ser la esperanza es lo último que se pierde. Eso no rima, y por eso no vale, bromeó el presidente del PP, que no dudó en definir el marianismo como el centro, la mujer, el diálogo y el futuro. El marianismo es normalidad democrática, aseguró Rajoy, que dijo verse como candidato a la Presidencia del Gobierno en las elecciones generales de 2012 y estar muy animado con el respaldo del 84% de los compromisarios que participaron en el XVI Congreso del partido.
Dudas respecto a San Gil
En esta línea, el líder del PP aseguró que trabajará para convencer a los españoles de la buena opción que constituye su partido para abordar sus problemas e insistió en que defenderá el programa de su formación, pero que tiene la responsabilidad de convencer a más personas. Es bueno para ellos que el PP pueda gobernar, remachó Rajoy, que sostuvo que siempre ha defendido la libertad o la igualdad de los ciudadanos, así como el papel del Estado con respecto a los más débiles o los que han tenido menos suerte en esta vida.
Por otro lado, Rajoy se refirió a la marcha de José Antonio Ortega Lara del partido, simultánea a la de María San Gil, y deseó que vuelva a estar cómodo con el PP. Es una de las cosas más terribles que le puede ocurrir a un ser humano, dijo en relación al secuestro que padeció el ex funcionario de prisiones a manos de la banda terrorista ETA. No hizo ninguna mención a la presidenta del PP vasco, a la que ayer, durante su intervención en el Foro ABC, ofreció un puesto en el Comité Ejecutivo del partido si decide volver a la primera línea de la vida política.
A este hecho se refirió hoy la alcaldesa de Lizartza (Guipúzcoa) Regina Otaola, que, en rueda de prensa en Vitoria, criticó que Rajoy hiciera esa oferta de forma pública a través de los medios de comunicación en lugar de llamarla personalmente, algo que consideró importante que el líder del PP debe hacer. Sin embargo, señaló que San Gil hoy por hoy ha optado por retirarse de la vida pública y no creo que tenga intención de volver. Lo importante es que Rajoy llame a San Gil y que hablen entre ellos, insistió la primera edil.
Zapatero, despistado
Rajoy aseguró que el Gobierno socialista ha adoptado medidas de cosmética para afrontar la crisis económica y llegó a afirmar que José Luis Rodríguez Zapatero empieza mal la legislatura y se le ve muy despistado. El jefe del Ejecutivo le espetó entonces: Simplemente le quiero decir que, la verdad, yo me siento satisfecho de seguir viéndole ahí.
Durante la sesión de control al Gobierno en el Pleno del Congreso, Zapatero defendió las propuestas que ha puesto en marcha su gabinete, tanto antes como después de las elecciones del 9 de marzo, para atender a los problemas económicos que afectan a los ciudadanos.
De hecho, subrayó que la primera decisión tras los comicios fue hacer una rebaja fiscal para devolver a los trabajadores seis mil millones de euros a través de una deducción en el IRPF, aliviar el efecto de la subida de los hidrocarburos y tomar medidas de apoyo a las empresas.
Y a continuación, recalcó que a pesar de las dificultades económicas, su gobierno no hará decretazos ni va a recortar derechos laborales como, según dijo, hizo el gobierno de José María Aznar, sino que apostará por el diálogo social con los agentes sociales.
Es más, Zapatero señaló que apostará por subir las pensiones mínimas, el salario mínimo o las becas y no por congelarlo como, añadió, hizo el Partido Popular. Este gobierno tiene como gran prioridad apoyar a los trabajadores, a los autónomos y a las familias que tienen menos renta y a hacer de la política social el objetivo prioritario del crecimiento, aseguró, cosechando un fuerte aplauso de las filas socialistas.
El PP catalán hará puntuales diferencias
El PP catalán plantea en la ponencia política de su congreso de principios de julio la posibilidad de defender los intereses de Cataluña aunque sea desde determinadas y puntuales discrepancias con compañeros de partido de otras comunidades autónomas, sin que ello conlleve renunciar a sus principios.
No se trata de parecernos a nuestros adversarios, ni de renunciar a nuestros principios, sino de hacer como nuestros compañeros del partido en Valencia, Navarra o Murcia a la hora de defender más infraestructuras para Cataluña o más inversiones del Gobierno, sostiene la ponencia.
El líder del PP, durante una entrevista en la Cadena SER, volvió a ser interrogado respecto a las posibilidades del eurodiputado Jaime Mayor Oreja de repetir como cabeza de lista del partido al Parlamento Europeo, ante lo que, como el martes, volvió a asegurar que todavía no ha cerrado esa decisión. No hemos hablado de ese asunto, afirmó Rajoy, que consideró a Mayor Oreja, uno de esos dirigentes que se han mostrado muy críticos con la salida de María San Gil, como una de las personas que cuenta con mucho crédito en la Institución y que puede ser un extraordinario candidato.
En un momento de más distensión, al presidente del PP se le pidió que rimara ciertos nombres de dirigentes de su partido. Así, el del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, rima tanto con ilusión como con ambición, ambas actitudes muy positivas, pero con las dos cosas a la vez: la ambición sana y controlada, y la ilusión racional. Sobre el ex presidente del Gobierno, Rajoy también lo tuvo claro: en ningún caso rima con molestar y sí con no estar, al tiempo que remarcó, como ya ha hecho en varias ocasiones, que con José María Aznar mantiene una buena relación.
Más dudas tuvo cuando se le pidió que rimara el nombre de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y si ésta podría ser la esperanza es lo último que se pierde. Eso no rima, y por eso no vale, bromeó el presidente del PP, que no dudó en definir el marianismo como el centro, la mujer, el diálogo y el futuro. El marianismo es normalidad democrática, aseguró Rajoy, que dijo verse como candidato a la Presidencia del Gobierno en las elecciones generales de 2012 y estar muy animado con el respaldo del 84% de los compromisarios que participaron en el XVI Congreso del partido.
Dudas respecto a San Gil
En esta línea, el líder del PP aseguró que trabajará para convencer a los españoles de la buena opción que constituye su partido para abordar sus problemas e insistió en que defenderá el programa de su formación, pero que tiene la responsabilidad de convencer a más personas. Es bueno para ellos que el PP pueda gobernar, remachó Rajoy, que sostuvo que siempre ha defendido la libertad o la igualdad de los ciudadanos, así como el papel del Estado con respecto a los más débiles o los que han tenido menos suerte en esta vida.
Por otro lado, Rajoy se refirió a la marcha de José Antonio Ortega Lara del partido, simultánea a la de María San Gil, y deseó que vuelva a estar cómodo con el PP. Es una de las cosas más terribles que le puede ocurrir a un ser humano, dijo en relación al secuestro que padeció el ex funcionario de prisiones a manos de la banda terrorista ETA. No hizo ninguna mención a la presidenta del PP vasco, a la que ayer, durante su intervención en el Foro ABC, ofreció un puesto en el Comité Ejecutivo del partido si decide volver a la primera línea de la vida política.
A este hecho se refirió hoy la alcaldesa de Lizartza (Guipúzcoa) Regina Otaola, que, en rueda de prensa en Vitoria, criticó que Rajoy hiciera esa oferta de forma pública a través de los medios de comunicación en lugar de llamarla personalmente, algo que consideró importante que el líder del PP debe hacer. Sin embargo, señaló que San Gil hoy por hoy ha optado por retirarse de la vida pública y no creo que tenga intención de volver. Lo importante es que Rajoy llame a San Gil y que hablen entre ellos, insistió la primera edil.
Zapatero, despistado
Rajoy aseguró que el Gobierno socialista ha adoptado medidas de cosmética para afrontar la crisis económica y llegó a afirmar que José Luis Rodríguez Zapatero empieza mal la legislatura y se le ve muy despistado. El jefe del Ejecutivo le espetó entonces: Simplemente le quiero decir que, la verdad, yo me siento satisfecho de seguir viéndole ahí.
Durante la sesión de control al Gobierno en el Pleno del Congreso, Zapatero defendió las propuestas que ha puesto en marcha su gabinete, tanto antes como después de las elecciones del 9 de marzo, para atender a los problemas económicos que afectan a los ciudadanos.
De hecho, subrayó que la primera decisión tras los comicios fue hacer una rebaja fiscal para devolver a los trabajadores seis mil millones de euros a través de una deducción en el IRPF, aliviar el efecto de la subida de los hidrocarburos y tomar medidas de apoyo a las empresas.
Y a continuación, recalcó que a pesar de las dificultades económicas, su gobierno no hará decretazos ni va a recortar derechos laborales como, según dijo, hizo el gobierno de José María Aznar, sino que apostará por el diálogo social con los agentes sociales.
Es más, Zapatero señaló que apostará por subir las pensiones mínimas, el salario mínimo o las becas y no por congelarlo como, añadió, hizo el Partido Popular. Este gobierno tiene como gran prioridad apoyar a los trabajadores, a los autónomos y a las familias que tienen menos renta y a hacer de la política social el objetivo prioritario del crecimiento, aseguró, cosechando un fuerte aplauso de las filas socialistas.
El PP catalán hará puntuales diferencias
El PP catalán plantea en la ponencia política de su congreso de principios de julio la posibilidad de defender los intereses de Cataluña aunque sea desde determinadas y puntuales discrepancias con compañeros de partido de otras comunidades autónomas, sin que ello conlleve renunciar a sus principios.
No se trata de parecernos a nuestros adversarios, ni de renunciar a nuestros principios, sino de hacer como nuestros compañeros del partido en Valencia, Navarra o Murcia a la hora de defender más infraestructuras para Cataluña o más inversiones del Gobierno, sostiene la ponencia.