Martin reprocha en su adiós que impidiesen reformar antes el sistema

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
El presidente de la Cámara de los Comunes británica, Michael Martin, aprovechó ayer su discurso de despedida del Parlamento para reprochar la desidia de los diputados para reformar el sistema de prerrogativas que esta primavera provocó una tormenta política en Reino Unido y, cinco días antes de abandonar Westminster, instó a los responsables de los partidos a “mostrar liderazgo” en la promoción de las mejoras prometidas para devolver la confianza de los ciudadanos en sus instituciones.
En una declaración posterior a la sesión de preguntas al primer ministro, las últimas comisionadas por Martin tras nueve años de mandato, el ‘speaker’ recordó las propuestas planteadas oficialmente el pasado año para mejorar el esquema de gastos y privilegios y “lamentó” que hubiesen sido no sólo ignoradas por la mitad de los miembros la Cámara, ausentes de las votaciones, sino rechazadas por la mayoría de los que se pronunciaron.
Una decisión por la que dijo haberse sentido “profundamente decepcionado”, a pesar de que el escándalo de las revelaciones publicadas desde el 8 de mayo por el diario Daily Telegraph fue, precisamente, el desencadenante de su renuncia. Martin optó por esta solución ante la falta de apoyo tanto de la mayoría de los Comunes como del propio primer ministro, Gordon Brown, y se convirtió en el primer ‘speaker’ en dimitir en más de 300 años.
Sin embargo, su despedida de ayer le valió como revancha, puesto que declaró haber “deseado con todo el corazón que esas recomendaciones” propuestas en julio “hubiesen ganado el apoyo de la Cámara y que los líderes de los partidos hubiesen enseñado entonces algo del liderazgo que han mostrado ahora”. “Lo lamenté entonces, lo lamento ahora y espero que la mayoría de miembros de esta Cámara compartan ahora mi visión”, aseveró. Así, recordó que gran parte de los planteamientos “francos y directos” presentados en 2008 equivalían a los que en la actualidad se presentan como las grandes medidas para “limpiar” Westminster y, si bien admitió que no habrían bastado para resolver todos los problemas, “habrían puesto fin a muchas de las prácticas por las que los diputados han sido atacados en las últimas semanas”, como los gastos para muebles o los polémicos permisos para segunda residencia.



Su salida, que se hará efectiva el domingo, conlleva la activación de una serie de procesos que arrancarán con la elección de un nuevo ‘speaker’ ya el lunes. En cumplimiento de la tradición británica, una vez nombrado por voto secreto en la sesión del 22 de junio, en la que necesitará obtener más de la mitad de los votos, quien asuma la responsabilidad deberá romper los vínculos con su formación.

En total hay diez aspirantes y existen importantes divisiones dentro de los partidos, que estrenarán el método de elección aprobado en 2001, precisamente debido a la polémica que generó la designación de Martin. El nuevo proceso es secreto y se desarrollará todo en el mismo día. Los candidatos deben contar con el apoyo de al menos 12 parlamentarios, de los que como mínimo tres deben pertenecer a un partido diferente al suyo.

Cada uno se dirigirá a la Cámara y si en una primera votación ninguno supera el 50 por ciento del apoyo, se eliminará al que menos haya recabado. A continuación habrá sucesivas votaciones hasta que uno se haga con la mayoría requerida, tras lo que el nuevo ‘speaker’ es arrastrado hasta la que será su nueva posición, ya que por tradición debe mostrar reticencia. Por último, su nombramiento debe ser aprobado por la Reina.

NUEVOS PASOS

Los retos del nuevo titular de los Comunes serán diferentes a los que venía desempeñando Martin, puesto que una de las consecuencias del escándalo de los gastos conllevará sustituir la autorregulación vigente por un control externo independiente que se encargue de autorizar las reclamaciones en base a un sistema consensuado por los todos los grupos. La Presidencia de los Comunes, entre otras funciones, tiene encomendado el control y garantías de cumplimiento de los estándares parlamentarios.

Además, la renuncia de Martin no sólo a la Presidencia, sino al escaño que ostenta, provocará también este mismo verano una elección parcial en su circunscripción, Glasgow Noreste, un bastión del Laborismo desde hace décadas. Sin embargo, los de Brown tienen el antecedente de la derrota sufrida el pasado julio en los comicios celebrados en la vecina circunscripción de Glasgow Este, donde un asiento seguro durante años pasó al Partido Nacionalista Escocés debido a un voto de castigo al Gobierno.