Más de 200 muertos en un ataque del Ejército israelí sobre la Franja de Gaza

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

“No será fácil y no será breve”. Tan claro como frío fue el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, a la hora de hablar del ataque más mortífero en al menos dos décadas que ha emprendido Israel sobre la Franja de Gaza. “Hay un momento para la calma y otro para la lucha, y ha llegado el momento de pelear”, dijo en respuesta a los cohetes lanzados por Hamás tras la ruptura de la tregua.
La tremenda ofensiva militar del Ejército de Israel se cobró la vida de 205 personas, con alrededor de 350 heridos. Los bombardeos se centraron en las localidades de Jan Yunis y el paso de Rafá.

La ofensiva comenzó en la mañana de ayer con el lanzamiento de no menos de 40 misiles desde aviones F-16 israelíes sobre los cuarteles de la fuerza de seguridad de Hamás en la capital de la Franja, particularmente sobre la sede central del contingente policial del grupo islámico y el puerto de la ciudad. El ataque prosiguió con el lanzamiento de proyectiles por parte de tanques israelíes apostados en el este y el sur de la Franja, cuyas comunicaciones se encuentran completamente cortadas.
Los bombardeos de Israel se extendieron a instalaciones como un parque de bomberos o la cárcel de Sudaniya, en la que había entre 70 y 100 presos de Al Fatá. Desde el primero de los ataques y conforme fue avanzando el día, las cifras de fallecidos fueron aumentando exponencialmente hasta sobrepasar los 200. Asimismo, se calcularon alrededor de 350 heridos como consecuencia de los bombardeos.
Entre los fallecidos se encuentran altos cargos, como el jefe de Policía, Tawfiq Haber, o el dirigente de la Fuerza Ejecutiva de Hamás, Ismail Jaabry. Sin embargo, fuentes de Al Fatá confirmaron que Hamás está ocultando la identidad de algunos de sus fallecidos “para no causar el pánico entre la población”.
Se trata del ataque más importante tras el fin de la tregua entre Hamás e Israel anunciado la semana pasada. La ministra de Exteriores de Israel, Tzipi Livni, prometió que las fuerzas israelíes actuarán para detener el lanzamiento de cohetes desde la Franja, justo después de que el Gobierno hebreo aprobara la respuesta militar a estos ataques.
Mientras, el presidente egipcio, Hosni Mubarak, mediador en el acuerdo de cese de hostilidades, le pidió que se comprometa a volver al alto el fuego con las facciones palestinas. “Hamás necesita entender que nuestro deseo de vivir en paz no significa que vayamos a permitir que continúe el ataque. Israel hará todo lo necesario para proteger a sus ciudadanos”, explicó Livni en El Cairo, donde se reunió con las autoridades egipcias.
Los dos gobiernos palestinos, el de Hamás en Gaza y el de Al Fatá en Ramala, decretaron tres días de luto oficial en los Territorios Palestinos en recuerdo de las más de 200 víctimas de los bombardeos israelíes

Reacciones
El cruento ataque israelí desató las reacciones de la comunidad internacional. Aunque en un primer momento el Gobierno de los EE.UU. no pidió el alto el fuego a Israel, sino que no provocara víctimas civiles, el emergente recuento de víctimas hizo cambiar a la administración de parecer. La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, pidió el restablecimiento inmediato del alto el fuego en la Franja de Gaza a última hora de la tarde de ayer. Además, Rice manifestó su condena a los ataques con cohetes perpetrados contra Israel y responsabilizó a Hamás de la ruptura de la tregua.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, expresó su “más profunda preocupación” ante la escalada de violencia en Oriente Próximo y ha condenado “firmemente” las “irresponsables provocaciones” y el “uso desproporcionado de la fuerza” empleado durante el bombardeo. En los mismos términos se expresó el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, quien manifestó su “alarma” por los grave incidentes registrados, pidió el alto el fuego e hizo un llamamiento a que se permita la entrada en Gaza de suministros y ayuda humanitaria.

Protestas frente al muro de Belén
Centenares de palestinos se manifestaron ayer en Belén para repudiar los ataques que hoy inició el Ejército israelí sobre la Franja de Gaza y que, según fuentes oficiales del Ministerio de Sanidad de la Autoridad Palestina, han dejado ya 210 muertos y 750 heridos, la mitad de ellos en estado muy grave, y se espera que la cifra siga en aumento.

Según informó el diputado por Belén del Parlamento palestino Fayez Saqqa, la manifestación en esta ciudad partió de la plaza del Pesebre y llegó hasta el muro que separa Belén del tercio de esta ciudad controlada por Israel. En concreto, los manifestantes se acercaron hasta el muro de hormigón de once metros, detrás del que a unos 500 metros se encuentra la tumba de Raquel, un lugar sagrado de la tradición judeocristina.

Además, participantes en la protesta informaron de que los manifestantes comenzaron a lanzar piedras contra el muro y, a continuación, soldados del Ejército Israelí lanzaron asimismo piedras y botes de gas lacrimógeno. A escasos 25 metros, en lo que antiguamente era la carretera que unía Belén y Jerusalén, se encuentra el Hotel Intercontinental, cuya decoración navideña quedó completamente destruida.

Decenas de personas tuvieron que ser atendidas al resultar afectadas por el gas lacrimógeno. Aunque el acto de repulsa ya ha concluido aún quedan en la zona los restos de las piedras y de envases del gas lacrimógeno.