Más de 300 personas se concentran en el Hospital contra los recortes
Seis sindicatos, a excepción de CESM, participaron hoy en la concentración de protesta contra los recortes en materia sanitaria celebrada en el Hospital Universitario de Guadalajara y, a la vez, en los hospitales de Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Toledo, Alcázar, Puertollano y Talavera.
CSI-F, Satse, la Federación de Servicios Públicos de UGT, la Federación de sanidad y sectores sociosanitarios de CCOO, el Sindicato Independiente de Celadores, Personal de Gestión y Servicios, SIC-GS y USAE organizaron de manera conjunta esta convocatoria, que contó con el apoyo de más de 300 profesionales de distintos ámbitos, desde médicos, hasta enfermeras, auxiliares, celadores, personal de administración, etc.
Durante la concentración, realizada en el hall del Hospital, se procedió a la lectura de un manifiesto en defensa de la sanidad pública y de sus trabajadores. En él, los trabajadores de la Gerencia de Atención Especializada y de Atención Primaria de Guadalajara quisieron manifestar que las medidas impuestas tanto por la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha como las del Gobierno de España se dirigen contra el Servicio Nacional de Salud y representan el inicio de un desmantelamiento planificado del mismo y su sustitución por un modelo de aseguramiento múltiple.
Esto, aseguran, repercutirá directamente en los usuarios del sistema, del que todos somos acreedores, y supondrá cierre de centros, reducción de camas, de equipos, quirófanos, tratamientos, incremento de listas de espera y la sobrecarga asistencia para los profesionales, que tendremos que redoblar esfuerzos por menor retribución.
Los profesionales proponen que se reforme la gestión del sistema para hacerlo más efectivo y eficiente, sin que por ello sea necesario que se apliquen medidas económicas que recaigan en los usuarios y en los profesionales. Asimismo, solicitan que se realice una inversión mayor en Atención Primaria, porque ello generará un ahorro a medio plazo en todo el sistema.
Para concluir, los sindicatos señalaron que no podemos permitir que la sanidad pública se convierta en un negocio en el que unos pocos se beneficien a costa de la salud de todos.