Más de 40 vecinos, dispuestos a comprar la mezquita de Alas Clarín

02/11/2012 - 17:52 M.M

Un grupo de vecinos está dispuesto a comprar el local de la calle Alas Clarín que estaba destinado a convertirse en mezquita. Así lo acordaron en la última reunión de la Asociación de amigos de Alas Clarín, que tuvo lugar la semana pasada. La propuesta de dividir los 500 metros cuadrados en trasteros que se lanzó hace unos días ha prosperado, superando con creces las expectativas de la asociación: más de 40 personas han mostrado su disposición y su compromiso a comprar uno de ellos.
    Uno de los miembros de este colectivo deja claro que los futuros compradores hacen un tremendo esfuerzo económico –se trata de familias humildes a las que la crisis les está afectando mucho, pues en la mayoría de los hogares uno de sus miembros está en el paro–, no con el objetivo de adquirir un trastero, sino con el único fin de “quitarse un problema mayor de encima”. “El trastero no nos hace falta, pero menos falta nos hace una mezquita en el barrio”, afirma con rotundidad.
    El siguiente paso es reunirse con la comunidad musulmana propietaria del local para establecer las condiciones de compraventa. En un principio, los vecinos confían en que se mantengan las iniciales. Es decir el ofrecimiento de los propietarios de vender por el precio de coste, unos 90.000 euros.
    El precio final para los adquirientes dependerá del número de trasteros en los que se dividan los 496 metros cuadrados y lo que suponga las posteriores obras de adaptación y división del espacio.
    En principio, tomando como referencia 40 compradores y el precio de 90.000 euros, el desembolso inicial rondaría los 2.200 euros a lo que habría que sumar posteriormente las obras.
    La asociación de amigos hace una valoración satisfactoria de la acogida que ha tenido esta propuesta, pues no se esperaba que tantas personas respondieran a ella. Entre los interesados hay socios y no socios, pero también hay muchos miembros de este colectivo, que aglutina a 118 personas, que no se han sumado porque no pueden hacer frente económicamente a la compra.
    Los que se oponen a la instalación de esta mezquita en el barrio ven más próxima la solución a lo que consideran un problema, pero se muestran prudentes, pues antes tienen que llegar a un acuerdo con la comunidad musulmana. Apuntan que en conversaciones anteriores han mostrado su disposición a vender pues ya no tienen interés en instalarse en este barrio; la oposición vecinal haría su estancia incómoda, señalan.