Más de 500 guadalajareños dicen no a la Ley de Biodiversidad
01/10/2010 - 09:45
La convocatoria de protesta de la Real Federación Española de Caza contra la Ley de Patrimonio Natural cumplió ayer las expectativas. Más de 500 guadalajareños se sumaron a una protesta que fue seguida por cerca de 700.000 personas, según los organizadores. Una protesta sin incidentes en la que cazadores, agricultores y ganaderos exigieron una rectificación al Gobierno y que se les tuviera en cuenta en la nueva ordenación del patrimonio natural.
Cerca de 500 guadalajareños se manifestaron ayer en Madrid en contra de la Ley del Patrimonio Natural y la Biodiversidad y contra las últimas medidas del Gobierno en materia cinegética, en una convocatoria de la Real Federación Española de Caza (RFEC) que reunió a unas 700.000 personas de todos los rincones de España, según los organizadores, y 40.000, según la Policía Nacional. Una decena de autobuses fletados por diversas asociaciones de afectados, como Atica o APAG partieron desde distintos puntos de Guadalajara hacia la capital de España para unirse a la protesta que culminó ante el Ministerio de Medio Ambiente.
Ha sido una jornada muy tranquila, sin ningún enfrentamiento entre los manifestantes y ningún signo político, apuntó Jesús Rodríguez, miembro de la Asociación Territorial de Cazadores (Atica). Simplemente hemos escuchado que algunos ecologistas han intentado provocar a los manifestantes, apuntó en referencia a la irrupción en la marcha de un activista ecologista disfrazado de zorro y de ocho miembros de la asociación Equanimal, que fueron rápidamente desalojados por la Policía. Para Rodríguez el motivo de la protesta estaba claro. Lo único que pedimos es que se nos consulte a la hora de decidir sobre el patrimonio natural, porque nosotros somos los principales interesados en la conservación del campo. Entre las principales desventajas de la ley, que fue aprobada en el Congreso el pasado 22 de noviembre, Rodríguez señaló que la actividad cinegética estaría muy limitada si hacen Red Natura en toda España.
Los agricultores y ganaderos fueron también protagonistas de la protesta de Madrid, que comenzó a las 12.00 horas y se prolongó hasta pasadas las 14.00. Esta ley supone una complicación para nuestro sector, ya que nos prohibe todo, al limitar el abono, los pesticidas... En definitiva, nos limitaría la producción sin ofrecernos ningún tipo de ayuda, apuntó el presidente de APAG, Antonio Zahonero. Por su parte, Ángel García, secretario de APAG, que calificó la marcha como una de las manifestaciones más concurridas que he visto en el mundo rural, apuntó que la ley hipoteca nuestras explotaciones, ya que dejaríamos de mandar nosotros en ellas.
Ha sido una jornada muy tranquila, sin ningún enfrentamiento entre los manifestantes y ningún signo político, apuntó Jesús Rodríguez, miembro de la Asociación Territorial de Cazadores (Atica). Simplemente hemos escuchado que algunos ecologistas han intentado provocar a los manifestantes, apuntó en referencia a la irrupción en la marcha de un activista ecologista disfrazado de zorro y de ocho miembros de la asociación Equanimal, que fueron rápidamente desalojados por la Policía. Para Rodríguez el motivo de la protesta estaba claro. Lo único que pedimos es que se nos consulte a la hora de decidir sobre el patrimonio natural, porque nosotros somos los principales interesados en la conservación del campo. Entre las principales desventajas de la ley, que fue aprobada en el Congreso el pasado 22 de noviembre, Rodríguez señaló que la actividad cinegética estaría muy limitada si hacen Red Natura en toda España.
Los agricultores y ganaderos fueron también protagonistas de la protesta de Madrid, que comenzó a las 12.00 horas y se prolongó hasta pasadas las 14.00. Esta ley supone una complicación para nuestro sector, ya que nos prohibe todo, al limitar el abono, los pesticidas... En definitiva, nos limitaría la producción sin ofrecernos ningún tipo de ayuda, apuntó el presidente de APAG, Antonio Zahonero. Por su parte, Ángel García, secretario de APAG, que calificó la marcha como una de las manifestaciones más concurridas que he visto en el mundo rural, apuntó que la ley hipoteca nuestras explotaciones, ya que dejaríamos de mandar nosotros en ellas.