Más de 600 trabajadores participarán en la primera campaña contra incendios de once meses
01/10/2010 - 09:45

Por: J. PASTRANA. GUADALAJARA
La Junta invertirá 1,6 millones de euros en adecuar instalaciones de la provincia
El próximo día 1 de junio se establecerá el nivel de peligro alto en la campaña contra incendios, que se extenderá hasta el 30 de septiembre. En Guadalajara, unos 600 profesionales prestarán sus servicios para proteger la provincia del peligro de las llamas. De ellos, 474 serán retenes que ya han dejado de trabajar para Tragsa y se han incorporado a la Empresa Pública de Gestión Ambiental de Castilla-La Mancha (Geacam). Otros 120 son agentes medioambientales a los que hay que sumar doce técnicos de extinción y ocho conductores de autobomba. En total: 614 trabajadores.
En lo que se refiere a los medios naturales, se contará con tres máquinas pesadas; 16 autobombas; cuatro helicópteros y otras 16 patrullas. Los trabajadores también servirán para formar 16 retenes y detectarán cualquier posible conato de incendio gracias a los trabajos de vigilancia que harán desde los 34 puestos de observación que hay distribuidos por Guadalajara. El delegado de Agricultura y Desarrollo Rural, Carlos Sanz, recordó que un 45 por ciento del territorio de la región corresponde a terrenos forestales. La provincia tampoco está ajena a esta elevada proporción, ya que cuenta con 553.732 hectáreas de superficie arbolada y con otras 210.568 de matorral, pastizal y herbazal.
El delegado indicó que durante este verano se espera que haya más combustible en los bosques y montes. Hemos tenido un otoño e invierno lluviosos, así que habrá más masa vegetal en los montes que se puede secar durante los meses de verano. Sin embargo, el delegado también indicó que esto no quiere decir que vaya a ser mejor o peor, sólo que habrá más combustible.
Otra de las novedades importantes que tiene la campaña de este año es la mejora en la coordinación de todos los medios contra incendios con los que cuenta la región. A partir de ahora los técnicos podrán disponer de inmediato de los recursos de todas las provincias de Castilla-La Mancha para hacer frente a los fuegos que se declaren en cualquier parte de la región. Antes había que cumplir con un protocolo que lo ralentizaba todo. A esto hay que sumar la construcción de un Centro de Coordinación Regional (CCOR) en Toledo que se encargará de supervisar y coordinar todos los incendios forestales de la comunidad autónoma. Está dotado con helipuerto y helicóptero y sus técnicos serán quienes se encarguen de mandar los medios necesarios de una provincia a otra cuando sea necesario. También se encargará de coordinar los trabajos del personal al que se le haya encomendado la tarea de investigar las causas de un incendio. Para poder hacer todas estas funciones tendrá una emisora y un teléfono atendidos las 24 horas del día.
1,5 millones en infraestructuras
Otro de los aspectos que destacó el delegado de Agricultura es el hecho de que este año la campaña se extenderá a lo largo de once meses, lo que acerca más el cumplimiento de la promesa hecha por el presidente de la región, José María Barreda. El próximo año, la campaña será de doce meses. De esta forma se habrá profesionalizado de forma completa el trabajo de los retenes, que hasta hace poco tiempo estaban compuestos por estudiantes que dedicaban los meses de verano a estos trabajos. Sin embargo, a partir del año que viene estos trabajadores dejarán de ser fijos discontinuos para adquirir la categoría de fijos continuos. Además, la medida también sirve para incrementar los trabajos de prevención que se llevan a cabo durante el resto del año.
Este proceso de profesionalización también ha obligado a la administración a realizar determinadas actuaciones que servirán para adaptar sus instalaciones a esta nueva situación. Así, en la finca de El Serranillo, donde se encuentra el Centro de Operaciones Provincial (COP), está previsto construir una nueva nave. Según indicaron desde Geacam, tendrá unos 500 metros cuadrados y estará destinada a funcionar como almacén y como sala de formación. En total, será necesario invertir unos 400.000 euros en esta actuación.
También será necesario realizar trabajos de acondicionamiento en la base de Villares de Jadraque-Hiendelaencina. Aquí, explicó Carlos Sanz, se invertirá entre un millón y 1,2 millones de euros en construir las instalaciones necesarias para albergar a una brigada helitransportada. Habrá que hacer cosas como vestuarios y viviendas, indicó.
Para acometer todas estas reformas en el funcionamiento y el régimen de contratación de los trabajadores, ha sido necesario que la Junta de Comunidades aumente el presupuesto destinado a esta rama, algo que se viene haciendo de forma continua desde 2003. Si en la anterior campaña se alcanzaron los 96,90 millones de euros de presupuestos, en esta ocasión se ha registrado un incremento del 13,4 por ciento al situarse en los 112. El Gobierno regional está concienciado de la importancia que tiene esta campaña y quiere dotarla de los medios materiales y humanos necesarios.
Brigadas helitransportadas
En la actualidad, la provincia de Guadalajara cuenta con cuatro de los 20 helicópteros que hay en la región. De ellos, tres son Bell-212 biturbina, que están preparados para realizar tareas de transporte del personal de extinción y lanzamiento de agua a través de un helibalde con capacidad para 1.500 litros. El cuarto es un Augusta A-4119 Koala, que es definido por Incendio Forestales de Castilla-La Mancha (Infocam) como un helicóptero de gran versatilidad, seguridad y rapidez.
Dos de los Bell 212 se encuentran en la base de Villares de Jadraque-Hiendelaencina. Ésta base se encuentra catalogada como Bifor A, lo que quiere decir que está compuesta por 24 especialistas forestales, dos responsables helitransportados y dos técnicos. El tercer Bell 212 está en la base de Corduente, que a su vez cuenta con un Bifor B, compuesta por dos técnicos y de doce a catorce técnicos forestales. Por último, el Koala está en el Serranillo.
Sergio es uno de los pilotos que se encuentran en el COP del Serranillo, Según indica, su trabajo se basa en apoyar a la brigada de tierra y transportar a un técnico más seis brigadas forestales. En un primer momento, el objetivo es dejar a los retenes lo más cerca que se pueda de la zona en la que tienen que actuar. Después ellos mismos descuelgan el helibalde que transporta, que tiene una capacidad de 910 litros de agua, y se dedica a echar agua allí donde le indican. Según indica el piloto, el Koala tiene una velocidad de crucero de unos 250 kilómetros, aunque puede llegar a alcanzar los 270. En cuanto a su autonomía de vuelo, es de unas tres horas, pero la Ley obliga a que se hagan descansos cada dos horas.
Tal y como reconoce, aunque se hace desde el aire, su trabajo no está exento de riesgos, ya que el humo, los cables o los terrenos con fuertes pendientes pueden llegar a convertirse en un peligro. Los fuegos pueden formar sus propias corrientes de aire y a veces no es posible trabajar en las condiciones que a uno le gustaría. Eso sí, nadie habla de miedo. Si tuviésemos miedo no haríamos este trabajo. Se puede hablar de adrenalina, pero no de miedo, aunque no quita para que algún sustillo te lleves, como cualquiera que haya conducido un coche.
Unidad de análisis
Otro de los medios con los que cuenta la batalla contra los incendios en Castilla-La Mancha es la Unidad de Análisis y Planificación (UNAP). Según indican desde Infocam, este es un grupo encargado de asesorar al director de extinción en los incendios forestales y de estudiar el comportamiento que han tenido los incendio con el fin de divulgar e informar a los técnicos. Con él, considera que la comunidad autónoma se postula como una región puntera en materia de formación de sus técnicos encargados de la organización, planificación y extinción en cada una de sus provincias. La UNAP tiene a dos técnicos en cada uno de los cinco COP provinciales y a cuatro más en el regional. Conforma, así, una unidad compuesta por 14 personas especializadas en el análisis de incendios.
El delegado indicó que durante este verano se espera que haya más combustible en los bosques y montes. Hemos tenido un otoño e invierno lluviosos, así que habrá más masa vegetal en los montes que se puede secar durante los meses de verano. Sin embargo, el delegado también indicó que esto no quiere decir que vaya a ser mejor o peor, sólo que habrá más combustible.
Otra de las novedades importantes que tiene la campaña de este año es la mejora en la coordinación de todos los medios contra incendios con los que cuenta la región. A partir de ahora los técnicos podrán disponer de inmediato de los recursos de todas las provincias de Castilla-La Mancha para hacer frente a los fuegos que se declaren en cualquier parte de la región. Antes había que cumplir con un protocolo que lo ralentizaba todo. A esto hay que sumar la construcción de un Centro de Coordinación Regional (CCOR) en Toledo que se encargará de supervisar y coordinar todos los incendios forestales de la comunidad autónoma. Está dotado con helipuerto y helicóptero y sus técnicos serán quienes se encarguen de mandar los medios necesarios de una provincia a otra cuando sea necesario. También se encargará de coordinar los trabajos del personal al que se le haya encomendado la tarea de investigar las causas de un incendio. Para poder hacer todas estas funciones tendrá una emisora y un teléfono atendidos las 24 horas del día.
1,5 millones en infraestructuras
Otro de los aspectos que destacó el delegado de Agricultura es el hecho de que este año la campaña se extenderá a lo largo de once meses, lo que acerca más el cumplimiento de la promesa hecha por el presidente de la región, José María Barreda. El próximo año, la campaña será de doce meses. De esta forma se habrá profesionalizado de forma completa el trabajo de los retenes, que hasta hace poco tiempo estaban compuestos por estudiantes que dedicaban los meses de verano a estos trabajos. Sin embargo, a partir del año que viene estos trabajadores dejarán de ser fijos discontinuos para adquirir la categoría de fijos continuos. Además, la medida también sirve para incrementar los trabajos de prevención que se llevan a cabo durante el resto del año.
Este proceso de profesionalización también ha obligado a la administración a realizar determinadas actuaciones que servirán para adaptar sus instalaciones a esta nueva situación. Así, en la finca de El Serranillo, donde se encuentra el Centro de Operaciones Provincial (COP), está previsto construir una nueva nave. Según indicaron desde Geacam, tendrá unos 500 metros cuadrados y estará destinada a funcionar como almacén y como sala de formación. En total, será necesario invertir unos 400.000 euros en esta actuación.
También será necesario realizar trabajos de acondicionamiento en la base de Villares de Jadraque-Hiendelaencina. Aquí, explicó Carlos Sanz, se invertirá entre un millón y 1,2 millones de euros en construir las instalaciones necesarias para albergar a una brigada helitransportada. Habrá que hacer cosas como vestuarios y viviendas, indicó.
Para acometer todas estas reformas en el funcionamiento y el régimen de contratación de los trabajadores, ha sido necesario que la Junta de Comunidades aumente el presupuesto destinado a esta rama, algo que se viene haciendo de forma continua desde 2003. Si en la anterior campaña se alcanzaron los 96,90 millones de euros de presupuestos, en esta ocasión se ha registrado un incremento del 13,4 por ciento al situarse en los 112. El Gobierno regional está concienciado de la importancia que tiene esta campaña y quiere dotarla de los medios materiales y humanos necesarios.
Brigadas helitransportadas
En la actualidad, la provincia de Guadalajara cuenta con cuatro de los 20 helicópteros que hay en la región. De ellos, tres son Bell-212 biturbina, que están preparados para realizar tareas de transporte del personal de extinción y lanzamiento de agua a través de un helibalde con capacidad para 1.500 litros. El cuarto es un Augusta A-4119 Koala, que es definido por Incendio Forestales de Castilla-La Mancha (Infocam) como un helicóptero de gran versatilidad, seguridad y rapidez.
Dos de los Bell 212 se encuentran en la base de Villares de Jadraque-Hiendelaencina. Ésta base se encuentra catalogada como Bifor A, lo que quiere decir que está compuesta por 24 especialistas forestales, dos responsables helitransportados y dos técnicos. El tercer Bell 212 está en la base de Corduente, que a su vez cuenta con un Bifor B, compuesta por dos técnicos y de doce a catorce técnicos forestales. Por último, el Koala está en el Serranillo.
Sergio es uno de los pilotos que se encuentran en el COP del Serranillo, Según indica, su trabajo se basa en apoyar a la brigada de tierra y transportar a un técnico más seis brigadas forestales. En un primer momento, el objetivo es dejar a los retenes lo más cerca que se pueda de la zona en la que tienen que actuar. Después ellos mismos descuelgan el helibalde que transporta, que tiene una capacidad de 910 litros de agua, y se dedica a echar agua allí donde le indican. Según indica el piloto, el Koala tiene una velocidad de crucero de unos 250 kilómetros, aunque puede llegar a alcanzar los 270. En cuanto a su autonomía de vuelo, es de unas tres horas, pero la Ley obliga a que se hagan descansos cada dos horas.
Tal y como reconoce, aunque se hace desde el aire, su trabajo no está exento de riesgos, ya que el humo, los cables o los terrenos con fuertes pendientes pueden llegar a convertirse en un peligro. Los fuegos pueden formar sus propias corrientes de aire y a veces no es posible trabajar en las condiciones que a uno le gustaría. Eso sí, nadie habla de miedo. Si tuviésemos miedo no haríamos este trabajo. Se puede hablar de adrenalina, pero no de miedo, aunque no quita para que algún sustillo te lleves, como cualquiera que haya conducido un coche.
Unidad de análisis
Otro de los medios con los que cuenta la batalla contra los incendios en Castilla-La Mancha es la Unidad de Análisis y Planificación (UNAP). Según indican desde Infocam, este es un grupo encargado de asesorar al director de extinción en los incendios forestales y de estudiar el comportamiento que han tenido los incendio con el fin de divulgar e informar a los técnicos. Con él, considera que la comunidad autónoma se postula como una región puntera en materia de formación de sus técnicos encargados de la organización, planificación y extinción en cada una de sus provincias. La UNAP tiene a dos técnicos en cada uno de los cinco COP provinciales y a cuatro más en el regional. Conforma, así, una unidad compuesta por 14 personas especializadas en el análisis de incendios.