McCain compara a Obama con Britney Spears y Paris Hilton

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
Desde hace unos días se ha podido conocer esta nueva tendencia, que se ha dirigido principalmente a atacar la personalidad de su rival y su fama mundial sin olvidar sus acusaciones de falta de experiencia y preparación políticas.
Sólo ayer, la campaña de McCain emitió un comunicado en el que advertía a la población estadounidense de que Obama se ha convertido en una celebridad, pero no en el sentido positivo, sino más en la línea de “Britney Spears y Paris Hilton”. Afirmación que se produce al término de la exitosa gira del candidato demócrata por Oriente Próximo y Europa.
Además, los republicanos están intentando retratar a Obama como un aspirante a la Presidencia que basa su propia campaña en la raza y le han atacado también por sus propuestas en política energética y de impuestos, según explica el diario The New York Times. McCain ha iniciado el periodo más agresivo de su campaña hasta el momento con el que cambiar la tendencia de los votantes. Aunque Obama ha estado en el último año bajo una intensa actividad pública, todavía es un político relativamente nuevo en la escena nacional y las encuestas indican que, a pesar del entusiasmo que ha generado entre sus seguidores, muchos votantes todavía tienen muchas dudas sobre él, lo que proporciona a los republicanos un extenso campo para desprestigiar su imagen entre uno los grupos más escépticos: la clase blanca trabajadora.

Ex asesores de Bush
El equipo de McCain se ha puesto por ello manos a la obra: ahora la lideran miembros de la campaña que llevó al presidente Bush a la Presidencia hace cuatro años, incluido Steve Schmidt, artífice del implacable ataque que sufrió el entonces candidato demócrata, John Kerry, con calificativos como impotente o elitista. Además, desde hace unos días se han incrementado las emisiones de eslóganes y videos de la campaña que han sido cuidadosamente coordinados con anuncios junto a Bush en la televisión.
El ataque central de la nueva estrategia de McCain es un intento de volver en contra de Obama las multitudes que ahora le siguen y la excitación que provoca ante su posible victoria. Así, la campaña del republicano no puede dejar de mencionar el reciente viaje al exterior del demócrata, asegurando que está más interesado en que le presten atención y le adulen que en solucionar los problemas a los que se enfrentan las familias estadounidenses. “Yo diría que (Obama) se ha convertido en la celebridad más grande del mundo. La pregunta que hacemos a la población americana es esta: ¿Está preparado para gobernar? Y la respuesta a la pregunta que ofrecemos es: No, no lo está”, afirmó ayer Schmidt durante una conferencia de prensa telefónica. Esta nueva versión de la campaña de McCain ha seguido a una de las peores semanas de su candidatura, cuando descendió muchos puntos en su popularidad con respecto a Obama por lo que algunos analistas consideraron una “pobre” campaña de críticas frente a un rival que cada vez se hacía más fuerte en su liderazgo.
Por otro lado, los asesores del senador republicano también han decidido introducir una mayor “disciplina” en su contacto con los medios de comunicación, de modo que su campaña sea mucho más ordenada. También consideran prioritario reducir al máximo la improvisación, que en ocasiones ha jugado malas pasadas al candidato y que distrae la atención del mensaje.