Medio millón de euros para truficultura en zonas rurales, entre ellas la comarca de Molina de Aragón- Alto Tajo
01/10/2010 - 09:45
Por: DIEGO FERNÁNDEZ. GUADALAJARA
La Fundación Biodiversidad, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, y la Fundación General de la Universidad de Alcalá destinarán más de 500.000 euros para fomentar la truficultura, el turismo gastronómico y el empleo en las zonas rurales de Cuenca y Guadalajara. Según ha explicado Leiva, se trata de uno de los 8 proyectos contemplados para Castilla-La Mancha este año y de los 32 en toda España dentro del Programa Empleaverde, que en este caso servirá para fomentar el empleo y el medio ambiente en dos zonas rurales con problemas de despoblación, la Serranía de Cuenca y la Comarca de Molina de Aragón-Alto Tajo.
Según ha explicado Leiva, se trata de uno de los 8 proyectos contemplados para Castilla-La Mancha este año y de los 32 en toda España dentro del Programa Empleaverde, que en este caso servirá para fomentar el empleo y el medio ambiente en dos zonas rurales con problemas de despoblación, la Serranía de Cuenca y la Comarca de Molina de Aragón-Alto Tajo.
El proyecto, único en Castilla-La Mancha de este tipo, contempla la extensión de la truficultura en una zona con plantación de encinas, la prestación de asesoramiento personalizado a los trabajadores agrarios para el cultivo de la trufa y el fomento de la creación de asociaciones de truficultores en ambas comarcas durante un periodo de dos años.
Con esta iniciativa se espera formar a más de 540 personas, y beneficiar a más de 5.000 habitantes de zonas rurales donde además existe un problema de envejecimiento, además de contribuir a la creación de una quincena de empresas.
Leiva ha dejado claro que el papel de la Fundación Biodiversidad, entidad gestora del Fondo Social Europeo (F.S.E.) es ayudar a trabajadores a mejorar su preparación y sus perspectivas laborales y servir de puente en la política de empleo, muy importante actualmente, y la política ambiental.
Por su parte, el director de la Fundación de la Universidad de Alcalá, ha declarado que con la firma de este convenio "damos un paso más en la asunción de una responsabilidad con el territorio de Castilla-La Mancha".
El proyecto está financiado en un 80 por ciento por la Fundación Biodiversidad con fondos europeos, el 10 por ciento la Universidad de Alcalá y el otro 10 por ciento la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y las asociaciones beneficiarias del mismo, la Asociación para la Promoción y Desarrollo de la Serranía de Cuenca y la Asocíación para el Desarrollo Rural de Molina de Aragón-Alto Tajo.
Por otra parte, el consejero de Agricultura y Desarrollo Rural del Gobierno de Castilla-La Mancha, José Luis Martínez Guijarro, ha apuntado la clara apuesta de su departamento por la truficultura, porque "es una buena alternativa" en estas zonas.
En este sentido, ha aludido a la línea especifica que hay para la reforestación con la planta del tubérculo de la trufa y ha señalado que en la primera convocatoria de este año ya han recibido peticiones por 233 hectáreas (162 en Guadalajara y 71 en Cuenca).
Para Martínez Guijarro, el actual convenio es "una pieza clave" para el éxito de esta actividad económica porque contempla también la formación de las personas que se van a dedicar al cultivo y a la comercialización de la trufa.
El responsable de la Asociación de Molina, David Pascual, ha confiado en que este proyecto generará desarrollo económico en la empresas relacionadas con la truficultura y dinamizará el turismo tanto gastronómico como de naturaleza.
Por su parte, el presidente de la Asociación para el Desarrollo de la Serranía de Cuenca, Jesús Fernández, ha indicado que el proyecto representa una herramienta para "sostener todo el tejido empresarial y la población en el medio rural".
La Serranía de Cuenca y la comarca de Molina están declaradas zonas rurales prioritarias en el Plan Estratégico de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha.
Además de este programa, hay otros proyectos con incidencia en Castilla-La Mancha como el del Instituto Sindical de Trabajo Ambiental y Salud, el la Unión de Pequeños Agricultores con un proyecto de mejora del ambiente o el de la asociación de empresarios y fabricantes de árido (ANEFA) con un programa de gestión ambiental, son algunos de ellos.
El proyecto, único en Castilla-La Mancha de este tipo, contempla la extensión de la truficultura en una zona con plantación de encinas, la prestación de asesoramiento personalizado a los trabajadores agrarios para el cultivo de la trufa y el fomento de la creación de asociaciones de truficultores en ambas comarcas durante un periodo de dos años.
Con esta iniciativa se espera formar a más de 540 personas, y beneficiar a más de 5.000 habitantes de zonas rurales donde además existe un problema de envejecimiento, además de contribuir a la creación de una quincena de empresas.
Leiva ha dejado claro que el papel de la Fundación Biodiversidad, entidad gestora del Fondo Social Europeo (F.S.E.) es ayudar a trabajadores a mejorar su preparación y sus perspectivas laborales y servir de puente en la política de empleo, muy importante actualmente, y la política ambiental.
Por su parte, el director de la Fundación de la Universidad de Alcalá, ha declarado que con la firma de este convenio "damos un paso más en la asunción de una responsabilidad con el territorio de Castilla-La Mancha".
El proyecto está financiado en un 80 por ciento por la Fundación Biodiversidad con fondos europeos, el 10 por ciento la Universidad de Alcalá y el otro 10 por ciento la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y las asociaciones beneficiarias del mismo, la Asociación para la Promoción y Desarrollo de la Serranía de Cuenca y la Asocíación para el Desarrollo Rural de Molina de Aragón-Alto Tajo.
Por otra parte, el consejero de Agricultura y Desarrollo Rural del Gobierno de Castilla-La Mancha, José Luis Martínez Guijarro, ha apuntado la clara apuesta de su departamento por la truficultura, porque "es una buena alternativa" en estas zonas.
En este sentido, ha aludido a la línea especifica que hay para la reforestación con la planta del tubérculo de la trufa y ha señalado que en la primera convocatoria de este año ya han recibido peticiones por 233 hectáreas (162 en Guadalajara y 71 en Cuenca).
Para Martínez Guijarro, el actual convenio es "una pieza clave" para el éxito de esta actividad económica porque contempla también la formación de las personas que se van a dedicar al cultivo y a la comercialización de la trufa.
El responsable de la Asociación de Molina, David Pascual, ha confiado en que este proyecto generará desarrollo económico en la empresas relacionadas con la truficultura y dinamizará el turismo tanto gastronómico como de naturaleza.
Por su parte, el presidente de la Asociación para el Desarrollo de la Serranía de Cuenca, Jesús Fernández, ha indicado que el proyecto representa una herramienta para "sostener todo el tejido empresarial y la población en el medio rural".
La Serranía de Cuenca y la comarca de Molina están declaradas zonas rurales prioritarias en el Plan Estratégico de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha.
Además de este programa, hay otros proyectos con incidencia en Castilla-La Mancha como el del Instituto Sindical de Trabajo Ambiental y Salud, el la Unión de Pequeños Agricultores con un proyecto de mejora del ambiente o el de la asociación de empresarios y fabricantes de árido (ANEFA) con un programa de gestión ambiental, son algunos de ellos.