Medvedev promete modernizar el país para su supervivencia económica

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
El presidente ruso, Dimitri Medvedev, afirmó ayer que la completa “modernización” de la economía y la estructura productiva del país representa una cuestión de supervivencia en el mundo actual, dado que se remonta a la era soviética y está “desfasada”, al tiempo que prometió que la modernización de Rusia se llevará a cabo sobre la base de “los valores y las instituciones de la democracia”. De esta manera, quiere que el país vuelva a ser una potencia mundial en todos los sentidos.
“Debemos iniciar la modernización y la mejora tecnológica del conjunto de la estructura productiva. Se trata de una cuestión de supervivencia del país en el mundo actual”, afirmó Medvedev en su discurso sobre el estado de la nación, en el que hizo hincapié en la necesidad de reaccionar ante las lecciones aprendidas de la reciente crisis económica global.
En este sentido, el presidente ruso señaló como áreas primordiales de actuación las tecnologías para la eficiencia energética, la energía nuclear, las tecnologías de la información, así como los sectores aeroespacial y farmacéutico, mientras recordó la necesidad de que la economía rusa dependa menos de la exportación de materias primas.
Mientras los precios subían existió la ilusión de que las reformas estructurales podían aplazarse y se apostaba por desarrollar el sector de las materias primas, dijo Medvedev, quien afirmó que la industria del petróleo y el gas y el sector industrial e inmobiliario diseñado en la época soviética “han servido para mantener a flote al país, pero están quedando rápidamente desfasadas”.
Asimismo, el presidente ruso indicó que la “humillante” dependencia de las exportaciones de materias primas ha frenado el desarrollo de alternativas económicas, por lo que apuntó la necesidad de reorientar la producción hacia las necesidades reales de los ciudadanos.

Privatizar corporaciones públicas
Por otro lado, Medvedev reclamó la necesidad de reformar y posteriormente privatizar las grandes corporaciones públicas, creadas por su antecesor en el cargo y actual primer ministro, Vladimir Putin, y advirtió de que las compañías ineficaces deberán salir del mercado.
A este respecto, el presidente ruso indicó que el Estado ha prestado apoyo a las empresas rusas por más de 1 billón de rublos (23.350 millones de euros) para capear la crisis, pero advirtió de que en el futuro “sólo se apoyará a las empresas que cuenten con planes para mejorar su eficiencia y poner en marcha proyectos de alta tecnología”.
“Las compañías ineficientes deben quebrar o abandonar el mercado. No serán protegidas eternamente”, aseveró Medvedev, quien apuntó la voluntad del Kremlin de reducir su presencia en la economía del país, que actualmente alcanza el 40%.

Modernización democrática
Por otra parte, en un plano más político, Medvedev prometió que la “modernización” de Rusia se llevará a cabo sobre la base de “los valores y las instituciones de la democracia” y se mostró convencido de que con ello Rusia será “una potencia mundial”.
“En el siglo XXI, nuestro país tiene necesidad de nuevo de una modernización y esa será nuestra primera experiencia de modernización basada en los valores y las instituciones democráticas”, explicó.
“Ha llegado el momento de que las generaciones actuales rusas se expresen y lleven a Rusia a un nuevo y más alto nivel en la civilización desarrollada”, opinó el presidente ruso. “En lugar de una sociedad arcaica, en la que los dirigentes piensan y deciden por todo el mundo, nos convertiremos en una sociedad que sea inteligente, libre y responsable”, prometió.
En el marco de esa democratización, se comprometió a modificar los requisitos actuales para que los partidos políticos puedan concurrir a las elecciones. “En el futuro, debemos deshacernos del requisito de que los partidos deban recoger firmas para garantizar su acceso a las elecciones”, afirmó.
No obstante, advirtió contra cualquier intento de minar la estabilidad del país. “Cualquier intento de sacudir la situación con eslóganes democráticos, de desestabilizar al Estado y dividir a la sociedad serán frenados”, aseguró. “La ley es una y para todos, tanto para los partidos gobernantes como los de la oposición”, recordó, previniendo de que “la libertad significa responsabilidad y espero que todo el mundo lo entienda”.
Por otra parte, se mostró convencido de que Rusia puede alcanzar un estatus de potencia mundial con estos nuevos principios. “Estoy seguro del futuro de Rusia, estoy convencido de que Rusia se convertirá en una potencia mundial y que este estatus se basará en principios totalmente diferentes de los antiguos”, aseveró, según recoge la agencia RIA Novosti.