Mejora el estado de las aguas costeras españolas

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Las aguas de baño españolas pasan con buena nota global el control de calidad de las autoridades comunitarias.
Como cada año, Bruselas analiza la salubridad de playas, ríos, lagos y demás áreas acuáticas recreativas y el veredicto, en el caso de España, es satisfactorio aunque desigual para las aguas costeras e interiores. En lo que toca al mar, el 99.1% de las playas analizadas en 2007 cumplieron con los valores de calidad obligatorios en la UE, lo que implica una leve mejora, dos décimas, respecto de los resultados del año anterior. Además de los criterios obligatorios, la Unión fija unos valores guía aún más exigentes, no preceptivos pero deseables y ahí la cosa ha empeorado; del 92.7% de playas y zonas costeras que cumplían estos criterios ‘top’ en 2006 se ha bajado al 88.7%.
En España sólo el 0.9% de los enclaves costeros de baño incumplen la normativa, un total de 17 puntos repartidos por Andalucía (playa del Cable en Motril, Granada; y tramos de las playas de Fuengirola y la de San Francisco, ambas en Málaga); Galicia (playa de Sada, A Coruña); País Vasco (Toña, en Sukarrieta, Vizcaya; y Oribarzar, Guipúzcoa); Baleares (Portals nou, Cala Padera, tramos de Talamanca y de Camp de Mar, un franja de Cala Antena y playa de l’Abercuix). Tampoco respetan los mínimos de calidad las playas de Marenys de Rafalcaid en Gandía, ni las de Mareny de Barraquetes y Motilla, en Sueca, todas ellas en Valencia. En todo el país sólo una playa, la de Bocabarranco, en Gran Canaria, fue clausurada la pasada temporada por no ser apta para el baño.
En zonas interiores, ríos, pantanos, lagos, embalses, etc, el estado general de las aguas españolas tampoco sale mal parado; cumple la normativa el 87.4% de las áreas abiertas al baño, aunque subieron de 8 a 12 el número de puntos que vulneraron los estándares de limpieza y calidad microbiológica de las aguas. Fueron algunos tramos del río Pisuerga, en Valladolid; el río Urrobi, en Navarra; el Júcar a su paso por las provincias de Cuenca y Ciudad Real; el río Alberche en su curso por Madrid y Escalona (Toledo); en Álava el pantano de Ullibarri-Gamboa; y las aguas de la ribera de cebo y en Pedro Chate, en la provincia de Cáceres. El baño se prohibió directamente en los ríos Maitena, Genil, Alharabe, y el Lago Montemayor.