Méndez asegura que el retraso de la posición del Gobierno no supone “una concesión” ni una “presión”

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
La decisión del Ejecutiva obligará a los interlocutores sociales a ser “muy ágiles”
El aumento del plazo por parte del Gobierno para presentar sus propuestas para la reforma del mercado laboral no supone “una concesión” ni tampoco “un elemento de presión”. Así considera el secretario general de UGT, Cándido Méndez, el hecho de que el Gobierno haya aceptado retrasar hasta el 5 de febrero la presentación en Consejo de Ministros de sus propuestas.
El líder sindical ha calificado de “lógico y razonable” que el Ejecutivo haya atendido la petición de los agentes sociales para que, antes de abordar el diálogo tripartito sobre la reforma laboral, sindicatos y empresarios puedan despejar primero el marco de la negociación colectiva para 2010 y posiblemente para años sucesivos. En declaraciones a RNE, Méndez ha reconocido que el retraso por parte del Gobierno obligará a CC OO, UGT, CEOE y Cepyme “a ser muy ágiles” en la negociación. Se trata de un tema que “no se puede prolongar indefinidamente”, ha dicho. Para Méndez, que el aplazamiento haya sido de dos semanas y no de tres o de más tiempo es un “tema menor” porque lo importante, dijo, no es el tiempo, sino que haya voluntad. “Si hay voluntad hay tiempo suficiente y yo creo que hay voluntad”, ha apuntado. Ha afirmado además que “desde la “prudencia” y aunque no ha querido hablar de “avances”, sindicatos y empresarios han alcanzado un diagnóstico común de la situación, que les permitirá ir avanzando en la búsqueda del acuerdo de negociación colectiva.
Méndez ha afirmado que, a la hora de hacer posible el acuerdo, podría pesar “en el ánimo de la patronal” la experiencia que supuso que en 2009 no hubiera un marco para la negociación colectiva. “No ha sido una experiencia positiva, sobre todo para la patronal. No puedo decir lo mismo para los sindicatos, porque el incremento salarial en términos redondos fue del 2,6 por ciento”, ha explicado. “Yo creo que lo que ha ocurrido es que hemos aprendido, todos, de la experiencia. La experiencia nos ha servido a todos y sobre la experiencia y fracasos del año pasado, ese aprendizaje, puede ser uno de los factores que nos empuje a llegar a un acuerdo”, ha asegurado.
El dirigente de UGT ha indicado que tanto lo ocurrido en 2009 con los convenios como el hecho de que los sindicatos hayan planteado esta vez un acuerdo a más años (periodo 2010-2012), podrían ayudar en el camino al acuerdo. Según ha dicho, la CEOE coincide en la idea de los sindicatos de que el acuerdo debería abarcar más de un año, aunque ha precisado que la patronal no comparte exactamente el periodo propuesto por CC OO y UGT. Con todos esos mimbres, y con voluntad, Méndez ha considerado que podrían alcanzar un acuerdo “allá por principios de febrero”.
En materia de pensiones y preguntado por si su sindicato aceptaría una rebaja de cotizaciones empresariales a la Seguridad Social, Méndez ha afirmado que no lo haría, “fuera cual fuera” la cuantía que se propusiera, aunque ha precisado que estaría dispuesto a estudiar un recorte “temporal” de cuotas para sectores determinados y muy afectados por la crisis, siempre con el objetivo de mantener el empleo. Entre dichos sectores, Méndez ha citado las manufacturas industriales o los vinculados al sector de la construcción, que se han visto muy perjudicados por la caída de la actividad económica.