Merkel y Putin, invitados de honor a los actos del 70 aniversario de la II Guerra Mundial
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Los actos tendrán lugar en la antigua base de Westerplatte, próxima a Gdansk, contra la que se produjeron los primeros disparos del buque de guerra alemán Schleswig Holstein y que se considera como el inicio oficial de la Segunda Guerra Mundial el 1 de septiembre de 1939. Según ha explicado el secretario del Consejo para la Protección de la Memoria de la Lucha y el Martirio polaco, Andrzej Przewoznik, los actos de mañana estarán divididos en dos partes. En primer lugar, y como cada año, a las 4.45 cuando se produjeron los disparos, y posteriormente a las 15:00 horas, cuando participarán todas las personalidades invitadas.
Estas rendirán homenaje a los soldados enterrados en el cementerio a la entrada de la península donde se encuentra Westerplatte y luego asistirán a una exposición dedicada al inicio de la Segunda Guerra Mundial. Posteriormente, junto al monumento que recuerda los sucesos de 1939, será donde se produzcan los actos principales y los discursos. Aún no está claro quién subirá al estrado, pero según explicó hace unos días el ministro de Cultura, Bogdan Zdrojewski, se prevé que tomen la palabra tanto el presidente polaco, Lech Kaczynski, como el primer ministro, Donald Tusk, y muy probablemente que también lo hagan Merkel y Putin. Asimismo, en el acto estarán presentes veteranos de la guerra.
El acto de hoy es muy importante para Polonia. Este año hay tres importantes aniversarios en Europa: los aniversarios del 1 de septiembre de 1939, del 4 de junio de 1989 y el aniversario de la caída del Muro de Berlín, resaltó el ministro polaco. Dos de esos acontecimientos ocurrieron en Polonia, destacó Zdrojewski para quien después de todo, la Segunda Guerra Mundial terminó con las elecciones de 1989 en Polonia y la caída del muro que dividía Berlín.
Mensaje de Putin
Así las cosas, y para calmar las tensas relaciones que han imperado en los últimos años entre Rusia y Polonia, Putin publicó hoy un artículo en el diario polaco Gazeta Wyborcza en el que bajo el título Páginas de la historia, ¿motivo para reclamaciones recíprocas o base para conciliación y cooperación? defiende que los vestigios del pasado no pueden ensombrecer el presente y menos aún el futuro de la cooperación entre Rusia y Polonia. En opinión de Putin, es sumamente irresponsable (...) tergiversar la historia, buscando en ella motivos para las reclamaciones y ofensas mutuas. Hoy nos sugieren reconocer que el único detonante de la Segunda Guerra Mundial fue el pacto de no agresión, firmado por la Unión Soviética y Alemania el 29 de agosto de 1939, señala el primer ministro en su artículo.
Al hacer mención del Tratado de Versalles que humilló a Alemania, Putin recuerda que el proceso de recomposición de las fronteras en Europa arrancó mucho antes del 1 de septiembre de 1939 y en 1938 tanto Alemania como Hungría y Polonia participaron en el reparto territorial del continente europeo. Putin escribe que el día en que fueron alcanzados los acuerdos de Munich, Polonia presentó un ultimátum a Checoslovaquia y simultáneamente con las tropas alemanas, invadió dos provincias del país vecino. Según Putin, precisamente tras el pacto de Munich, Hitler decidió que todo está permitido y que Francia y Reino Unido no moverán un dedo para defender a sus aliados. Así, afirma que aunque hay razones para condenar el pacto Molotov-Ribbentrop, firmado en agosto de 1939, un año antes Francia y Reino Unido alcanzaron con Hitler los acuerdos en Munich que disiparon todas las esperanzas de crear el frente único de la lucha contra el nazismo. Según el primer ministro ruso, los acuerdos de Munich sembraron desconcierto entre los aliados potenciales en la lucha contra el nazismo, suscitando recelos recíprocos. Echando una mirada retrospectiva al pasado, todos nosotros, tanto en Occidente como en Oriente, debemos recordar a qué tragedias conduce la cobardía (...) y el afán de proteger su seguridad e intereses nacionales a costa de otros, señala en su artículo.
El primero en reaccionar a la mano tendida por Putin fue el ex primer ministro polaco Leszek Miller, quien consideró que el artículo representa un importante acontecimiento no sólo en las relaciones ruso-polacas, sino también en la política en general. Según Miller, Putin, como ya hicieran antes Boris Yeltsin y Mijail Gorbachov tendió la mano de la amistad a los polacos y si nuestros dirigentes rechazan esta mano, Polonia recibirá una vez más el estigma de un famoso rusófobo, que confirmará la tesis de que Varsovia es incapaz de discutir sobre política mundial como un socio normal.
El acto de hoy es muy importante para Polonia. Este año hay tres importantes aniversarios en Europa: los aniversarios del 1 de septiembre de 1939, del 4 de junio de 1989 y el aniversario de la caída del Muro de Berlín, resaltó el ministro polaco. Dos de esos acontecimientos ocurrieron en Polonia, destacó Zdrojewski para quien después de todo, la Segunda Guerra Mundial terminó con las elecciones de 1989 en Polonia y la caída del muro que dividía Berlín.
Mensaje de Putin
Así las cosas, y para calmar las tensas relaciones que han imperado en los últimos años entre Rusia y Polonia, Putin publicó hoy un artículo en el diario polaco Gazeta Wyborcza en el que bajo el título Páginas de la historia, ¿motivo para reclamaciones recíprocas o base para conciliación y cooperación? defiende que los vestigios del pasado no pueden ensombrecer el presente y menos aún el futuro de la cooperación entre Rusia y Polonia. En opinión de Putin, es sumamente irresponsable (...) tergiversar la historia, buscando en ella motivos para las reclamaciones y ofensas mutuas. Hoy nos sugieren reconocer que el único detonante de la Segunda Guerra Mundial fue el pacto de no agresión, firmado por la Unión Soviética y Alemania el 29 de agosto de 1939, señala el primer ministro en su artículo.
Al hacer mención del Tratado de Versalles que humilló a Alemania, Putin recuerda que el proceso de recomposición de las fronteras en Europa arrancó mucho antes del 1 de septiembre de 1939 y en 1938 tanto Alemania como Hungría y Polonia participaron en el reparto territorial del continente europeo. Putin escribe que el día en que fueron alcanzados los acuerdos de Munich, Polonia presentó un ultimátum a Checoslovaquia y simultáneamente con las tropas alemanas, invadió dos provincias del país vecino. Según Putin, precisamente tras el pacto de Munich, Hitler decidió que todo está permitido y que Francia y Reino Unido no moverán un dedo para defender a sus aliados. Así, afirma que aunque hay razones para condenar el pacto Molotov-Ribbentrop, firmado en agosto de 1939, un año antes Francia y Reino Unido alcanzaron con Hitler los acuerdos en Munich que disiparon todas las esperanzas de crear el frente único de la lucha contra el nazismo. Según el primer ministro ruso, los acuerdos de Munich sembraron desconcierto entre los aliados potenciales en la lucha contra el nazismo, suscitando recelos recíprocos. Echando una mirada retrospectiva al pasado, todos nosotros, tanto en Occidente como en Oriente, debemos recordar a qué tragedias conduce la cobardía (...) y el afán de proteger su seguridad e intereses nacionales a costa de otros, señala en su artículo.
El primero en reaccionar a la mano tendida por Putin fue el ex primer ministro polaco Leszek Miller, quien consideró que el artículo representa un importante acontecimiento no sólo en las relaciones ruso-polacas, sino también en la política en general. Según Miller, Putin, como ya hicieran antes Boris Yeltsin y Mijail Gorbachov tendió la mano de la amistad a los polacos y si nuestros dirigentes rechazan esta mano, Polonia recibirá una vez más el estigma de un famoso rusófobo, que confirmará la tesis de que Varsovia es incapaz de discutir sobre política mundial como un socio normal.