México dejará de ser el trampolín de los balseros cubanos para llegar a EEUU
01/10/2010 - 09:45
A los anticastristas de Miami no les ha gustado nada que Cuba y México hayan firmado un acuerdo migratorio que permitirá la repatriación de los balseros cubanos que utilizaban el país azteca como trampolín para llegar a Estados Unidos. Tampoco a las bandas de traficantes que cobraban hasta 10.000 euros por persona por el servicio de recogida en la isla y entrega en la frontera estadounidense, y menos a quienes estaban decididos a irse de la isla evitando a los guardacostas estadounidenses.
La tirantez del trato bilateral tras el famoso comes y te vas, sugerido en 2002 por el ex presidente Vicente Fox al líder cubano Fidel Castro, se superó durante la reciente y breve visita del canciller Felipe Pérez Roque al país norteamericano. Según Pérez Roque, las relaciones han sido plenamente normalizadas y elogió la firma de un memorando de entendimiento que favorece la migración legal, segura y ordenada y desalienta la ilegal. El acuerdo entrará en vigor el 21 de noviembre y podrá ser revisado o cancelado con una notificación de 90 días.
Los firmantes destacaron la importancia de la cooperación de la Armada de México y los Guardafronteras de Cuba para interceptar embarcaciones vinculadas con delitos, la captura de traficantes y la devolución de personas por mar. Datos oficiales cifran en 3.294 los cubanos interceptados en 2007 y en 1.296 los retenidos en la primera mitad de 2008. Todos fueron liberados porque las autoridades cubanas no aceptaron la repatriación de ninguno.
Cambio de itinerario
En el pasado, los balseros iban de Cuba a Estados Unidos por el estrecho de La Florida. La Ley de Ajuste Cubano, más conocida como ley de pies secos, pies mojados, permite a los cubanos que tocan suelo estadounidense ya sea en una playa, un aeropuerto o una frontera terrestre, quedarse a vivir en ese país legalmente. Quienes son interceptados en el mar son repatriados. El aumento de la vigilancia marítima en ese trayecto llevó a los contrabandistas humanos a operar por el mar Caribe en dirección a México. Fuentes de inteligencia mexicanas estiman que en 2007 unos 10.000 cubanos cruzaron por su país hacia EE UU gracias a los modernos polleros que cuentan con embarcaciones muy modernas y cobran entre 8.000 y 10.000 euros por persona.
A los anticastristas de Miami no les ha gustado nada que Cuba y México hayan firmado un acuerdo migratorio que permitirá la repatriación de los balseros cubanos que utilizaban el país azteca como trampolín para llegar a EE UU. Tampoco a las bandas de traficantes que cobraban hasta 10.000 euros por persona por el servicio de recogida en la isla y entrega en la frontera estadounidense, y menos a quienes estaban decididos a irse de la isla evitando a los guardacostas estadounidenses. La tirantez del trato bilateral tras el famoso «comes y te vas», sugerido en 2002 por el ex presidente Vicente Fox al líder cubano Fidel Castro, se superó durante la reciente visita del canciller Felipe Pérez Roque al país norteamericano. Según Pérez Roque, las relaciones «han sido plenamente normalizadas» y elogió la firma de un memorando de entendimiento que favorece la migración legal, segura y ordenada y desalienta la ilegal.
Los firmantes destacaron la importancia de la cooperación de la Armada de México y los Guardafronteras de Cuba para interceptar embarcaciones vinculadas con delitos, la captura de traficantes y la devolución de personas por mar. Datos oficiales cifran en 3.294 los cubanos interceptados en 2007 y en 1.296 los retenidos en la primera mitad de 2008. Todos fueron liberados porque las autoridades cubanas no aceptaron la repatriación de ninguno.
Cambio de itinerario
En el pasado, los balseros iban de Cuba a Estados Unidos por el estrecho de La Florida. La Ley de Ajuste Cubano, más conocida como ley de pies secos, pies mojados, permite a los cubanos que tocan suelo estadounidense ya sea en una playa, un aeropuerto o una frontera terrestre, quedarse a vivir en ese país legalmente. Quienes son interceptados en el mar son repatriados. El aumento de la vigilancia marítima en ese trayecto llevó a los contrabandistas humanos a operar por el mar Caribe en dirección a México. Fuentes de inteligencia mexicanas estiman que en 2007 unos 10.000 cubanos cruzaron por su país hacia EE UU gracias a los modernos polleros que cuentan con embarcaciones muy modernas y cobran entre 8.000 y 10.000 euros por persona.
A los anticastristas de Miami no les ha gustado nada que Cuba y México hayan firmado un acuerdo migratorio que permitirá la repatriación de los balseros cubanos que utilizaban el país azteca como trampolín para llegar a EE UU. Tampoco a las bandas de traficantes que cobraban hasta 10.000 euros por persona por el servicio de recogida en la isla y entrega en la frontera estadounidense, y menos a quienes estaban decididos a irse de la isla evitando a los guardacostas estadounidenses. La tirantez del trato bilateral tras el famoso «comes y te vas», sugerido en 2002 por el ex presidente Vicente Fox al líder cubano Fidel Castro, se superó durante la reciente visita del canciller Felipe Pérez Roque al país norteamericano. Según Pérez Roque, las relaciones «han sido plenamente normalizadas» y elogió la firma de un memorando de entendimiento que favorece la migración legal, segura y ordenada y desalienta la ilegal.