Mii Marty, ropa deportiva personalizada que crece en Trillo con el impulso de FADETA

05/11/2026 - 18:45 Alberto Moreno Pérez

Especializada en maillots de gimnasia y patinaje, la emprendedora reivindica el apoyo al negocio local.

Una necesidad personal terminó convirtiéndose en un negocio. Así nació Mii Marty, la empresa de Marta Hervás Batanero, dedicada al diseño y la confección de ropa deportiva personalizada desde Trillo. Cinco años después de sus primeros pasos, el proyecto afronta una nueva etapa de crecimiento gracias al apoyo de FADETA, que ha concedido una ayuda del 34% de la inversión para adquirir maquinaria industrial más moderna y de mayor formato.

La inversión permitirá mejorar el servicio a los clientes y aumentar la capacidad de producción. La nueva maquinaria ofrece una mayor anchura de impresión, lo que facilita realizar el mismo trabajo en menos tiempo y atender encargos que hasta ahora resultaban difíciles de asumir.

“Muchas veces teníamos que decir que no porque nuestra maquinaria se quedaba un pelín corta. Ya esas limitaciones no las tenemos gracias a esta ayuda de FADETA”, explica Marta Hervás. Para la emprendedora, el respaldo de entidades que apuestan por el medio rural resulta fundamental para que los pequeños negocios puedan avanzar y seguir desarrollándose sin abandonar sus localidades.

De una afición a un negocio
Mii Marty comenzó durante la pandemia, cuando Marta buscaba unas mallas deportivas de colores que reunieran la calidad que necesitaba. Al no encontrar en el mercado lo que quería, decidió confeccionarlas ella misma. Poco después, amigos y conocidos empezaron a interesarse por sus creaciones y llegaron los primeros encargos.

La actividad fue creciendo hasta exigirle una dedicación completa. Marta compaginaba inicialmente el negocio con su trabajo, pero llegó un momento en el que tuvo que elegir y apostar por su proyecto empresarial.

La empresa se ha especializado en maillots para gimnasia rítmica, gimnasia artística y patinaje, aunque también confecciona prendas para carnaval y otros encargos. Trabaja tanto para clubes deportivos y comparsas que necesitan numerosas unidades como para particulares que buscan una sola prenda.

El valor diferencial de Mii Marty está en adaptar cada creación a las necesidades del cliente. El proceso comienza con el desarrollo digital del patrón, sobre el que se incorpora el diseño elegido a partir de fotografías de inspiración, bocetos, colores o ideas aportadas por quien realiza el encargo.

Después se prepara y corta el tejido, se imprime el diseño mediante sublimación y se confecciona la prenda con maquinaria industrial. El trabajo termina con una presentación cuidada, que incluye fotografías o vídeos, el empaquetado y una tarjeta de agradecimiento escrita a mano.

“Nos diferencia el nivel de detalle que le podemos dar y cómo lo adaptamos a lo que el cliente va buscando”, señala. Las redes sociales, especialmente Instagram, son otra herramienta esencial para mostrar sus creaciones y llegar a clientes más allá de Trillo.

Para Marta, la ayuda de FADETA representa también un respaldo a quienes quieren construir su futuro profesional en los pueblos. “Es muy importante que estas entidades apuesten por el emprendimiento local, porque nos permite a las personas que queremos seguir viviendo en el pueblo seguir avanzando y cumplir nuestros sueños”, afirma.

La elección de Trillo responde a su vínculo personal con la localidad y a la calidad de vida que encuentra en ella. Además, Mii Marty procura contribuir a la economía de proximidad mediante la compra a proveedores nacionales y la búsqueda de materiales con hilo europeo cuando es posible. La emprendedora defiende que mantener el consumo y los servicios en el municipio ayuda a sostener la actividad económica de la comarca.

Tras cinco años de trayectoria, Marta no se atreve a anticipar dónde estará la empresa dentro de otros cinco, pero sí quiere continuar creciendo desde su localidad. A las mujeres que se plantean emprender les transmite un consejo que repite en su taller: “Equivócate pronto”. Porque, como explica, cuanto antes se cometen los errores, antes se pueden solucionar, aprender de ellos y avanzar.