Morales ve "absurdo e inaceptable" que masticar hoja de coca sea delito bajo el Derecho Internacional
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El presidente de Bolivia, Evo Morales, afirmó hoy que es "absurdo e inaceptable" que la práctica de masticar hoja de coca sea delito bajo la Convención Única de Naciones Unidas sobre Estupefacientes de 1961, en un artículo escrito por el mandatario boliviano para el diario 'International Herald Tribune'.
Entre el 11 y el 12 de marzo pasados, se celebró en Viena una reunión de la Comisión de Estupefacientes de la ONU para perfilar la estrategia internacional contra la droga hasta 2019. Morales escribió que asistió a la reunión "para reafirmar el compromiso de Bolivia con esa lucha, pero también para instar a revertir un error cometido hace 48 años". En dicho foro, Morales instó a la ONU a retirar la hoja de coca de la lista de estupefacientes prohibidos por los convenios internacionales con una hoja de coca en la mano que después masticó.
"La Convención Única de la ONU sobre Estupefacientes de 1961 puso a la hoja de coca en la misma categoría que la cocaína --promoviendo de este modo la falsa noción de que la hoja de coca es un narcótico-- y ordenó que la práctica de 'masticar hoja de coca debe ser abolida en un plazo de 25 años desde la entrada en vigor de esta convención'", subrayó Morales, añadiendo que Bolivia firmó la convención en 1976, durante la "brutal" dictadura del general Hugo Banzer.
"Durante los últimos ocho años (ya que el plazo establecido para abolir la práctica de masticar la hoja de coca expiró en 2001), los millones de personas que mantenemos la práctica tradicional de masticar coca hemos sido, de acuerdo con la Convención, criminales que violan el Derecho Internacional. Esta es una situación inaceptable y absurda para los bolivianos y otros pueblos andinos", afirmó Morales.
El presidente insistió en que es "absurdo" que la Convención considere la hoja de coca en su estado natural e inalterado como un narcótico. "La pasta o el concentrado que se extrae de la hoja de coca, comúnmente conocida como cocaína es, en efecto, un narcótico, pero la planta de coca en sí misma no lo es", sostuvo Morales.
"¿Por qué Bolivia está tan preocupada con la hoja de coca?", se preguntó. "Porque es un símbolo importante de la historia y la identidad de las cultura indígenas de los Andes", dijo el líder indigenistas. "La costumbre de masticar hojas de coca ha existido en la región andina de Sudamérica desde al menos 3.000 años antes de Cristo. Ésta ayuda a mitigar la sensación de hambre, ofrece energía en los días largos de trabajo y ayuda contra el mal de altura", explicó.
"Al contrario que la nicotina o la cafeína, (la hoja de coca) no afecta a la salud humana ni crea adicción o estados alterados, y es efectiva en la lucha contra la obesidad, uno de los problemas más importantes de muchas sociedades modernas", prosiguió.
Morales destacó que millones de personas mastican coca o 'acullican' en Bolivia, Colombia, Perú y el norte de Argentina y Chile, y que la hoja de coca sigue teniendo un significado religioso y cultural que trasciende las culturas indígenas y abarca a la población mestiza.
"La Convención Única de la ONU sobre Estupefacientes de 1961 puso a la hoja de coca en la misma categoría que la cocaína --promoviendo de este modo la falsa noción de que la hoja de coca es un narcótico-- y ordenó que la práctica de 'masticar hoja de coca debe ser abolida en un plazo de 25 años desde la entrada en vigor de esta convención'", subrayó Morales, añadiendo que Bolivia firmó la convención en 1976, durante la "brutal" dictadura del general Hugo Banzer.
"Durante los últimos ocho años (ya que el plazo establecido para abolir la práctica de masticar la hoja de coca expiró en 2001), los millones de personas que mantenemos la práctica tradicional de masticar coca hemos sido, de acuerdo con la Convención, criminales que violan el Derecho Internacional. Esta es una situación inaceptable y absurda para los bolivianos y otros pueblos andinos", afirmó Morales.
El presidente insistió en que es "absurdo" que la Convención considere la hoja de coca en su estado natural e inalterado como un narcótico. "La pasta o el concentrado que se extrae de la hoja de coca, comúnmente conocida como cocaína es, en efecto, un narcótico, pero la planta de coca en sí misma no lo es", sostuvo Morales.
"¿Por qué Bolivia está tan preocupada con la hoja de coca?", se preguntó. "Porque es un símbolo importante de la historia y la identidad de las cultura indígenas de los Andes", dijo el líder indigenistas. "La costumbre de masticar hojas de coca ha existido en la región andina de Sudamérica desde al menos 3.000 años antes de Cristo. Ésta ayuda a mitigar la sensación de hambre, ofrece energía en los días largos de trabajo y ayuda contra el mal de altura", explicó.
"Al contrario que la nicotina o la cafeína, (la hoja de coca) no afecta a la salud humana ni crea adicción o estados alterados, y es efectiva en la lucha contra la obesidad, uno de los problemas más importantes de muchas sociedades modernas", prosiguió.
Morales destacó que millones de personas mastican coca o 'acullican' en Bolivia, Colombia, Perú y el norte de Argentina y Chile, y que la hoja de coca sigue teniendo un significado religioso y cultural que trasciende las culturas indígenas y abarca a la población mestiza.