Morales y seis prefectos se juegan su continuidad

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
El presidente de Bolivia, Evo Morales, y seis prefectos de la oposición se jugaban ayer la continuidad en sus cargos en un polémico referéndum marcado por la violencia de los últimos días en distintos puntos del país.
Cuatro millones de bolivianos podrán acudir hoy por primera vez a las urnas en un revocatorio que podría cerrar la crisis institucional que vive el país andino.
Los prefectos opositores que se sometieron al referéndum son los de los departamentos de la llamada ‘media luna’, formada por Santa Cruz, con Rubén Costas; Tarija, con Mario Cossío; Cochabamba, con Manfred Reyes Villa; Beni, con Ernesto Suárez; y Pando, con Leopoldo Fernández. También se verá afectado el de La Paz, José Luis Paredes.
Santa Cruz, Tarija, Cochabamba, Beni y Pando representan dos tercios del territorio nacional, en su subsuelo está más del 85 por ciento de las reservas de gas y son las regiones más pujantes y exportadoras del país. El distrito con más votantes es La Paz, con 1,27 millones, y en el otro extremo está Pando, con apenas 33.000.
También se sometieron a referéndum los prefectos oficialistas de Oruro, Alberto Aguilar, y de Potosí, Mario Virreira, mientras que la prefecta de la oposición en el departamento de Chuquisaca, la líder indígena Savina Cuéllar, juró su cargo el mes pasado y no verá su puesto sometido al escrutinio de la población.

Violencia
El clima de tensión que vive el país ha ido aumentando en los últimos meses, con diferentes acciones de la oposición, y la violencia empezó a quedar de manifiesto en los últimos días cuando un grupo de opositores impidió la llegada del presidente Morales a las ciudades orientales de Santa Cruz y Trinidad.
El presidente tampoco pudo llegar días antes a la ciudad de Tarija, donde grupos de choque identificados como “autonomistas”, cercaron el aeropuerto, y al final presidió los festejos de la Independencia Nacional en La Paz ante la imposibilidad de hacerlo en Sucre, capital legal de Bolivia. En su lugar, el mandatario tuvo que escoger un balcón del Palacio Quemado, en La Paz, para emitir su mensaje a los bolivianos con motivo de las celebraciones por el Día de la Independencia.