Moratinos termina su gira en Brasil con una cargada agenda política y económica
01/10/2010 - 09:45

El ministro de Asuntos Exteriores de España, Miguel Ángel Moratinos, abordará mañana martes con las autoridades de Brasil una vasta agenda económica y política que incluirá los recientes problemas migratorios entre ambos países.
Moratinos llega esta noche a Brasilia procedente de Buenos Aires y toda su actividad oficial se desarrollará en la jornada de mañana, que pondrá fin a la gira que inició el pasado jueves en Haití y que le ha llevado además a Perú y a Argentina.
En el apartado político, el ministro se reunirá con su homólogo Celso Amorim y visitará el Senado y la Cámara de Diputados, donde se reunirá con parlamentarios interesados en tratar, entre otros asuntos, los problemas migratorios ocurridos este año en aeropuertos de ambos países, según dijeron a Efe fuentes oficiales brasileñas.
Lo que llegó a ser considerado como una "crisis" comenzó con una reclamación del gobierno de Brasil por el elevado número de ciudadanos de este país no admitidos en España, en especial en el aeropuerto madrileño de Barajas, donde los deportados incluso denunciaron haber sido objeto de "maltratos".
Según Brasil, entre enero y febrero pasados alrededor de 1.000 ciudadanos de este país no fueron admitidos en España, cuando durante todo 2007 la cifra había llegado a 2.500.
El gobierno brasileño respondió con un endurecimiento de sus controles migratorios, que explicó como una "medida de reciprocidad" y llevó a que una treintena de españoles fueran rechazados en cuestión de dos semanas.
Los problemas comenzaron a ser zanjados el 1 de abril, cuando representantes de los ministerios de Exteriores de ambos países se reunieron en Madrid y acordaron una serie de medidas para impedir que haya rechazos "injustos", como denunció en muchos casos Brasil.
España ha explicado además que las condiciones para entrar al país son las establecidas en el Acuerdo de Schengen, que regula el ingreso de ciudadanos no comunitarios a territorio de la Unión Europea (UE).
La visita de Moratinos tendrá también un fuerte contenido económico.
España es el segundo inversor extranjero en Brasil por detrás de Estados Unidos, con capitales que ascienden a unos 35.000 millones de dólares.
Brasil espera lo que ha calificado de "segunda ola de inversión" española, a la que desea atraer para el Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), ambicioso plan de obras de infraestructura que prevé inversiones por unos 250.000 millones de dólares hasta 2010.
Moratinos tratará este asunto con Amorim y con directivos de empresas españoles que operan en Brasil, con los que el ministro español tiene previsto almorzar mañana.
Durante su encuentro con Amorim, Moratinos también deberá tratar asuntos de la agenda internacional, como las cumbres UE-América Latina que se celebrará en mayo en Lima, y la Iberoamericana, que tendrá lugar a finales de este año en El Salvador.
Asimismo, se discutirán planes de cooperación con terceros países que estudian los gobiernos de España y Brasil.
Uno de ellos apunta a colaborar con Bolivia para garantizar el acceso al agua potable en ese país y se espera que sea anunciado oficialmente durante la cumbre de Lima.
En el apartado político, el ministro se reunirá con su homólogo Celso Amorim y visitará el Senado y la Cámara de Diputados, donde se reunirá con parlamentarios interesados en tratar, entre otros asuntos, los problemas migratorios ocurridos este año en aeropuertos de ambos países, según dijeron a Efe fuentes oficiales brasileñas.
Lo que llegó a ser considerado como una "crisis" comenzó con una reclamación del gobierno de Brasil por el elevado número de ciudadanos de este país no admitidos en España, en especial en el aeropuerto madrileño de Barajas, donde los deportados incluso denunciaron haber sido objeto de "maltratos".
Según Brasil, entre enero y febrero pasados alrededor de 1.000 ciudadanos de este país no fueron admitidos en España, cuando durante todo 2007 la cifra había llegado a 2.500.
El gobierno brasileño respondió con un endurecimiento de sus controles migratorios, que explicó como una "medida de reciprocidad" y llevó a que una treintena de españoles fueran rechazados en cuestión de dos semanas.
Los problemas comenzaron a ser zanjados el 1 de abril, cuando representantes de los ministerios de Exteriores de ambos países se reunieron en Madrid y acordaron una serie de medidas para impedir que haya rechazos "injustos", como denunció en muchos casos Brasil.
España ha explicado además que las condiciones para entrar al país son las establecidas en el Acuerdo de Schengen, que regula el ingreso de ciudadanos no comunitarios a territorio de la Unión Europea (UE).
La visita de Moratinos tendrá también un fuerte contenido económico.
España es el segundo inversor extranjero en Brasil por detrás de Estados Unidos, con capitales que ascienden a unos 35.000 millones de dólares.
Brasil espera lo que ha calificado de "segunda ola de inversión" española, a la que desea atraer para el Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), ambicioso plan de obras de infraestructura que prevé inversiones por unos 250.000 millones de dólares hasta 2010.
Moratinos tratará este asunto con Amorim y con directivos de empresas españoles que operan en Brasil, con los que el ministro español tiene previsto almorzar mañana.
Durante su encuentro con Amorim, Moratinos también deberá tratar asuntos de la agenda internacional, como las cumbres UE-América Latina que se celebrará en mayo en Lima, y la Iberoamericana, que tendrá lugar a finales de este año en El Salvador.
Asimismo, se discutirán planes de cooperación con terceros países que estudian los gobiernos de España y Brasil.
Uno de ellos apunta a colaborar con Bolivia para garantizar el acceso al agua potable en ese país y se espera que sea anunciado oficialmente durante la cumbre de Lima.