Nueva ofensiva militar en México contra el narcotráfico
01/10/2010 - 09:45
La intensificación de los ataques de las bandas de narcotráfico contra las Fuerzas de Seguridad en el estado central de Michoacán ha motivado que cientos de soldados fuertemente armados hayan levantado un control en las principales vías del Estado, donde armados con metralletas y cubiertos con pasamontañas hacen un control férreo en busca de narcotraficantes.
Cientos de soldados fuertemente armados levantaron el sábado puestos de control en las principales vías del estado central de Michoacán, natal del presidente mexicano, Felipe Calderón, donde las bandas del narcotráfico han intensificado sus ataques contra las fuerzas de seguridad en los últimos días.
Armados con metralletas y cubiertos con pasamontañas para resguardar su identidad, los soldados registraban vehículos en el occidental estado de Michoacán, uno de los mayores productores de marihuana, en busca de narcotraficantes después de que el Gobierno ordenara el despliegue de 5.500 soldados y policías por tierra, mar y aire en el área.
El nuevo destacamento militar, uno de los mayores en los tres años de la guerra contra el narcotráfico que ha emprendido Calderón, se da después de que las bandas atacaran instalaciones policiales y mataran a varios agentes federales en respuesta a la captura de un importante miembro del cártel local conocido como La Familia.
El cártel dejó apilados junto a una carretera los cuerpos sin vida de doce policías que habían sido torturados, en el último suceso violento de la guerra contra el narcotráfico que ha dejado unos 12.800 muertos desde que Calderón asumió el poder a finales de 2006.
Un vídeo que supuestamente mostraba a los policías siendo golpeados y ejecutados fue subido al portal YouTube pero fue retirado poco después, según informó el diario mexicano El Universal.
Un cártel
La Familia ha ganado poder hasta el punto de controlar elementos de la Policía Local e incluso políticos en Michoacán, que se ha convertido en un centro neurálgico en la guerra contra el narcotráfico.
Calderón es nativo de Michoacán, una región montañosa que oculta granjas donde se cultiva droga y laboratorios de procesamiento de las sustancias estupefacientes. De hecho, fue el primer lugar donde envió tropas.
Pero la reciente ola de ataques en represalia contra fuerzas de seguridad muestran que La Familia ha sido ligeramente debilitado por la ofensiva militar.
Armados con metralletas y cubiertos con pasamontañas para resguardar su identidad, los soldados registraban vehículos en el occidental estado de Michoacán, uno de los mayores productores de marihuana, en busca de narcotraficantes después de que el Gobierno ordenara el despliegue de 5.500 soldados y policías por tierra, mar y aire en el área.
El nuevo destacamento militar, uno de los mayores en los tres años de la guerra contra el narcotráfico que ha emprendido Calderón, se da después de que las bandas atacaran instalaciones policiales y mataran a varios agentes federales en respuesta a la captura de un importante miembro del cártel local conocido como La Familia.
El cártel dejó apilados junto a una carretera los cuerpos sin vida de doce policías que habían sido torturados, en el último suceso violento de la guerra contra el narcotráfico que ha dejado unos 12.800 muertos desde que Calderón asumió el poder a finales de 2006.
Un vídeo que supuestamente mostraba a los policías siendo golpeados y ejecutados fue subido al portal YouTube pero fue retirado poco después, según informó el diario mexicano El Universal.
Un cártel
La Familia ha ganado poder hasta el punto de controlar elementos de la Policía Local e incluso políticos en Michoacán, que se ha convertido en un centro neurálgico en la guerra contra el narcotráfico.
Calderón es nativo de Michoacán, una región montañosa que oculta granjas donde se cultiva droga y laboratorios de procesamiento de las sustancias estupefacientes. De hecho, fue el primer lugar donde envió tropas.
Pero la reciente ola de ataques en represalia contra fuerzas de seguridad muestran que La Familia ha sido ligeramente debilitado por la ofensiva militar.