Nueve bebés fallecen en una patera al intentar llegar a Almería

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
Alhucemas, Marruecos, fue el origen del viaje de una patera en la que 48 inmigrantes, entre los que había diez bebés, buscaban una vida mejor para ellos y sus familias.
Cuatro días después del inicio de su viaje, se quedaron sin víveres y fueron conscientes de que “lo habían perdido todo”. A partir de entonces, “se desató el drama durante un viaje muy duro y en unas condiciones climatológicas “muy adversas”, ya que el temporal de viento de Poniente del Mar de Alborán hizo que la patera perdiera el rumbo y que posteriormente se averiara el motor de 25 caballos de potencia de la embarcación. De esta forma, la inanición, la hipotermia y la deshidratación comenzaban a cobrarse uno tras otro la vida de los inmigrantes, siendo los más debilitados de entre los adultos y, sobre todo, los niños, los primeros en fallecer.
Fruto de esta dura situación, la desesperación se apoderó de ellos, y no les quedó otra opción que arrojar los cadáveres de los catorce fallecidos al mar, incluidos los nueve niños de entre uno y cuatro años que no consiguieron soportar el viaje, ardua tarea que dos de los tripulantes de la embarcación eran los encargados de desempeñar. Tras 48 horas sin ingerir agua ni alimento, comenzaron a aproximarse a la costa, de forma que cuando estaban a unas 27 millas al sur del Faro Sabinal llamaron por móvil al 112 tras lo que Servicio Marítimo de la Guardia Civil de Almería salió a su rescate.
Habían conseguido sobrevivir a la terrible experiencia 34 personas, de las que una se quedó a las puertas, ya que murió cuando intentaban rescatarla. El resto, logró subir a la patrullera, aunque “estaban totalmente agotados” y “completamente desfallecidos”, según explicó el subdelegado del Gobierno en Almería, Miguel Corpas, que describió como muy “difícil” el rescate, puesto que al ver a los equipos de rescate los inmigrantes, desesperados, se pusieron de pie y peligró la estabilidad de la patera.

Trámites de expulsión
Entre los supervivientes había 19 varones, 13 mujeres y un bebé de 12 meses, que presentaba fiebre, quemaduras de intensidad y afección respiratoria, por lo que fue trasladado al hospital junto a otras cinco personas que requirieron hospitalización. De los seis, cuatro presentaban un estado “grave”, incluso se temía por la vida del niño y de una mujer que sufrió un aborto y cuyo “inestable” estado de salud empeoró aún más tras la pérdida.