Nuevos enfrentamientos en el norte de Líbano

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Nuevos combates estallaron el lunes en el norte de Líbano entre grupos rivales, creando el temor de que el país vuelva a sumirse en la violencia en momentos en que la oposición y la mayoría tienen dificultades para formar un gobierno de unión nacional.
Los enfrentamientos en la ciudad de Trípoli dejaron un muerto, elevando a seis el número de fallecidos en los enfrentamientos que se vienen produciendo desde el domingo, declaró un responsable de los servicios de seguridad.
Los choques enfrentan a sunitas -partidarios de la mayoría apoyada por los occidentales- y alauitas (una rama del chiismo), fieles al Hezbolá, puntal de la oposición respaldada por Siria e Irán. Más de 30 personas sufrieron heridas el domingo. Tras unas horas de calma, gracias a un acuerdo que incluía una retirada de los combatientes y el despliegue del ejército, se reanudaron los combates, que continuaron el lunes con lanza-cohetes y armas automáticas en los barrios populares de Bab al Tebbaneh y Jabal Mohsen.Mientras el ejército tomaba posición alrededor de la zona y los civiles se escondían en los refugios, varias casas y una estación de gasolina eran presas de las llamas.

Máximo esfuerzo
“No hay calma y continúan los esfuerzos para detener la violencia”, declaró un portavoz de las fuerzas de seguridad libanesas. “El ejército hace todo lo que puede, pero las partes, que habían concluido un acuerdo el domingo, no lo respetan y no se sabe exactamente quién inició los nuevos enfrentamientos”, dijo esta fuente.
Recientemente se han producido numerosos incidentes armados en Líbano entre partidarios de la oposición y de la mayoría, en tanto que los partidos no logran formar un gobierno de unión nacional debido a divisiones sobre la atribución de las carteras ministeriales. Estos combates hacen temer que el país vuelva a hundirse en una violencia generalizada, luego de salir de una prolongada crisis política.

La formación del gobierno está prevista por un acuerdo firmado el mes pasado en Doha (Qatar), entre la mayoría y la oposición. Éste puso fin a un año y medio de parálisis y permitió elegir un presidente de la República, el general Michel Sleiman, después de seis meses sin jefe del Estado.