Nuevos robos atemorizan a los vecinos de Clares

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: DIANA PIZARRO
Los vecinos de Clares se sienten “atemorizados” tras los últimos robos acaecidos en el municipio, según apunta Alberto Lozano García, vocal de la Asociación Amigos y Vecinos de Clares. En esta ocasión, las pérdidas las ha sufrido el único bar del municipio. El botín que se llevaron los ladrones se compuso de la máquina de tabaco, alrededor de 100 euros de dinero en metálico y botellas por valor de entre 200 y 300 euros.
Los vecinos de Clares se sienten “atemorizados” tras los últimos robos acaecidos en el municipio, según apunta Alberto Lozano García, vocal de la Asociación Amigos y Vecinos de Clares. En esta ocasión, las pérdidas las ha sufrido el único bar del municipio, en el segundo robo que sufre en lo que llevamos de año. El botín que se llevaron los ladrones se compuso de la máquina de tabaco, que fue arrancada del suelo, alrededor de 100 euros de dinero en metálico y botellas por valor de entre 200 y 300 euros. “En el anterior robo nos quitaron la televisión de plasma que acabábamos de comprar, y ahora nos vuelven a robar”, apunta Lózano, quien explica que el establecimiento es gestionado por todos los miembros de la asociación.
Inmediatamente después de que Mariano López Tabernero, una de las tres personas que vive durante todo el año en el municipio, se percatase de que habían forzado las rejas de la ventana del bar, se denunciaron los hechos ante la comandancia de la Guardia Civil de Maranchón, que dista seis kilómetros de Clares. “Somos conscientes de que los agentes tienen que cubrir una demarcación inmensa, además de que siempre están por los alrededores de la autovía”, explica el vocal de la asociación, quien denuncia que estos hechos no se hallan comunicado a la Policía Judicial para investigar.

Productos de escaso valor
Esta oleada de robos que comenzó el pasado mes de noviembre, ha provocado, según apunta Lozano, que sean muchos los vecinos que “retrasan” su llegada al municipio. “Por estas fechas ya serían muchos los que adelantan sus vacaciones de Semana Santa, sin embargo, el pueblo está medio vacío”, apunta el vocal, quien apunta que “a pesar que en las viviendas se han sustraído objetos de poco valor, como garrafas de aceite, chorizos de la matanza o sábanas, los vecinos tienen miedo de que puedan entrar en sus casas”.
Todos los robos se han producido a plena luz del día, ya que en este municipio apenas viven tres personas que trabajan fuera de la localidad.