Obama se reúne con Al Maliki, pero hablar de la retirada de tropas
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Obama no habló sobre nada que concierne al Gobierno porque no tiene ningún puesto oficial en el Ejecutivo estadounidense, según declaró el portavoz iraquí, Ali Al Dabbagh, ante los periodistas en Bagdad. También manifestó que el contenido de la reunión no se hará público por razones de seguridad.
De ser cierto esto, Obama no discutió con el primer ministro su plan de retirada de las tropas estadounidenses. La propuesta del candidato demócrata consiste en un repliegue progresivo de los soldados que están en Irak, en 16 meses a partir de su llegada a la Casa Blanca, siempre que saliese elegido.
Así, de cumplirse los plazos propuestos, los 140.000 soldados estadounidenses que actualmente hay en Irak, estarían de nuevo en su casa en Julio de 2010. Al Maliki también presentó un calendario de repliegue de tropas a principios de mes, decisión aplaudida por Obama, pero sin mencionar ninguna fecha. Mientras tanto, y conscientes de que los atentados forman ya parte de la vida cotidiana en Irak, las autoridades iraquíes se insiste en que el Ejercito y la Policía locales aún no están preparados para hacerse cargo en solitario de la seguridad del país.
Obama también se reunió con altos dirigentes del Ejercito estadounidense, pero anunció que no realizará ninguna rueda de prensa. Con ellos discutió la situación del país, que se encuentra en los mejores índices de violencia desde inicios de 2004, meses antes de que empezase la guerra.
Tema central de campaña
La retirada de las tropas de Irak es uno de los temas centrales de las campañas de cara a alcanzar la Presidencia del país más poderoso del mundo, y uno de los puntos que más enfrentamientos causa entre Obama y su rival, el candidato republicano John McCain.
Esta es la segunda visita que Obama realiza a Irak, tras la realizada en 2006 dentro de una delegación del Senado, con el objetivo de conocer de primera mano el estado del país. Por este motivo es criticado por McCain, que estuvo ocho veces en Irak, y que considera imprescindible evaluar la situación sobre el terreno.
Consecuencias peligrosas
El jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, Michael Mullen, quien además es el principal asesor militar del presidente George W. Bush, señaló que establecer un calendario para la retirada de las tropas de Irak en dos años podría tener consecuencias muy peligrosas, sin embargo, dijo que podría recomendar más reducciones de tropas este otoño si las condiciones continúan mejorando. Estoy convencido de que hacer reducciones es muy importante. Hemos podido hacer eso. Hemos reducido cinco brigadas en los últimos meses y nuevamente, si las condiciones continúan mejorando, podría hacer recomendaciones al presidente Bush en otoño para continuar con ellas, agregó.
Pero ante la posibilidad de considerar un calendario para la retirada total de las tropas, tal y como habría sido estudiado por Bush y el primer ministro iraquí, Nuri al-Maliki, Mullen se mostró reacio. Me preocuparía que llevar a cabo alguna clase de medida rápida y crear inestabilidad donde tenemos estabilidad, apuntó. Por otra parte, la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, declaró a CNN que es posible examinar la situación, podemos tener un horizonte de tiempo, podemos estudiar los cambiantes roles y responsabilidades de los iraquíes y los estadounidenses. Esas son cosas perfectamente lógicas de hacer.
La Casa Blanca no lo ve claro
La Casa Blanca afirmó también ayer que probablemente Estados Unidos e Irak no alcanzarán un acuerdo de seguridad antes de que termine el plazo fijado para ello, el próximo 31 de julio, pero añadió que se están llevando a cabo unas intensas negociaciones para lograr este pacto que contribuirá a determinar el papel del Ejército estadounidense en Irak una vez se acabe en 2009 el mandato que le otorgó el Consejo de Seguridad de la ONU.
No creo que podamos finalizar este acuerdo el próximo jueves; estamos trabajando para ello, pero podría demorarse unos pocos días más, aseguró la portavoz de la Casa Blanca Dana Perino, quien avanzó que el acuerdo incluirá la fecha en la que ambas partes aspiran a realizar la transición cinco años después de que las fuerzas estadounidenses entrasen en Irak, donde actualmente hay 148.000 efectivos.
Así, de cumplirse los plazos propuestos, los 140.000 soldados estadounidenses que actualmente hay en Irak, estarían de nuevo en su casa en Julio de 2010. Al Maliki también presentó un calendario de repliegue de tropas a principios de mes, decisión aplaudida por Obama, pero sin mencionar ninguna fecha. Mientras tanto, y conscientes de que los atentados forman ya parte de la vida cotidiana en Irak, las autoridades iraquíes se insiste en que el Ejercito y la Policía locales aún no están preparados para hacerse cargo en solitario de la seguridad del país.
Obama también se reunió con altos dirigentes del Ejercito estadounidense, pero anunció que no realizará ninguna rueda de prensa. Con ellos discutió la situación del país, que se encuentra en los mejores índices de violencia desde inicios de 2004, meses antes de que empezase la guerra.
Tema central de campaña
La retirada de las tropas de Irak es uno de los temas centrales de las campañas de cara a alcanzar la Presidencia del país más poderoso del mundo, y uno de los puntos que más enfrentamientos causa entre Obama y su rival, el candidato republicano John McCain.
Esta es la segunda visita que Obama realiza a Irak, tras la realizada en 2006 dentro de una delegación del Senado, con el objetivo de conocer de primera mano el estado del país. Por este motivo es criticado por McCain, que estuvo ocho veces en Irak, y que considera imprescindible evaluar la situación sobre el terreno.
Consecuencias peligrosas
El jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, Michael Mullen, quien además es el principal asesor militar del presidente George W. Bush, señaló que establecer un calendario para la retirada de las tropas de Irak en dos años podría tener consecuencias muy peligrosas, sin embargo, dijo que podría recomendar más reducciones de tropas este otoño si las condiciones continúan mejorando. Estoy convencido de que hacer reducciones es muy importante. Hemos podido hacer eso. Hemos reducido cinco brigadas en los últimos meses y nuevamente, si las condiciones continúan mejorando, podría hacer recomendaciones al presidente Bush en otoño para continuar con ellas, agregó.
Pero ante la posibilidad de considerar un calendario para la retirada total de las tropas, tal y como habría sido estudiado por Bush y el primer ministro iraquí, Nuri al-Maliki, Mullen se mostró reacio. Me preocuparía que llevar a cabo alguna clase de medida rápida y crear inestabilidad donde tenemos estabilidad, apuntó. Por otra parte, la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, declaró a CNN que es posible examinar la situación, podemos tener un horizonte de tiempo, podemos estudiar los cambiantes roles y responsabilidades de los iraquíes y los estadounidenses. Esas son cosas perfectamente lógicas de hacer.
La Casa Blanca no lo ve claro
La Casa Blanca afirmó también ayer que probablemente Estados Unidos e Irak no alcanzarán un acuerdo de seguridad antes de que termine el plazo fijado para ello, el próximo 31 de julio, pero añadió que se están llevando a cabo unas intensas negociaciones para lograr este pacto que contribuirá a determinar el papel del Ejército estadounidense en Irak una vez se acabe en 2009 el mandato que le otorgó el Consejo de Seguridad de la ONU.
No creo que podamos finalizar este acuerdo el próximo jueves; estamos trabajando para ello, pero podría demorarse unos pocos días más, aseguró la portavoz de la Casa Blanca Dana Perino, quien avanzó que el acuerdo incluirá la fecha en la que ambas partes aspiran a realizar la transición cinco años después de que las fuerzas estadounidenses entrasen en Irak, donde actualmente hay 148.000 efectivos.