Olmert presenta su dimisión como primer ministro israelí
01/10/2010 - 09:45
Ehud Olmert, primer ministro de Israel desde 2006, ha presentado su dimisión al presidente Simon Peres. Eso no significa el abandono inmediato del cargo, ya que el proceso para que su sucesora al frente del partido Kadima, Tzipi Livni, pueda (o no) ser primera ministra del país se antoja largo y complicado. En cualquier caso, Olmert deja el poder tras dos años al frente del Gabinete israelí, marcados principalmente por la II Guerra de Líbano.
Olmert nació en la actual Binyamina en 1945, en la Palestina controlada por las fuerzas británicas por aquel entonces. Tercero de cuatro hijos, su padre, Mordechai Olmert, era diputado del partido derechista Herut durante dos legislaturas. Doctorado por la universidad de Jerusalén en Derecho, Psicología y Filosofía, Olmert sirvió en el Ejército israelí en las brigadas de combate de los Altos del Golán. Una herida en acto de servicio le llevó a completar su deber militar en el diario castrense BaMahane. Durante la guerra guerra árabe-israelí de 1973 (también conocida como Guerra del Yom Kippur), Olmert se unió al cuartel general de Ariel Sharon en calidad de corresponsal militar.
Olmert presenta su dimisión tras verse inmerso en una serie de escándalos de corrupción, con una presión añadida por parte de sus compañeros de partido para abandonar el cargo, en particular después de las acusaciones del empresario estadounidense Morris Talanski, por las que Olmert habría aceptado más de 75.000 euros en dinero negro.
Los fiscales señalaron que, con ese dinero, Olmert pretendía mantener su lujoso estilo de vida. Olmert siempre ha mantenido su inocencia, pero con su dimisión cumple su promesa de abandonar el cargo si resultaba acusado formalmente, lo que al final terminó sucediendo. Sí que contó con el apoyo total de su familia durante este trance, a pesar de que no comparten sus ideas políticas, ni su esposa, Eliza, ni sus hijos, muchos de los cuales están asociados a causas políticas de izquierda.
Lo que viene después
Una vez entregada su dimisión, Olmert podría permanecer en el cargo durante semanas, o incluso meses, hasta la formación de un nuevo Gobierno. En cualquier caso, la ministra de Exteriores, Tzipi Livni, asumirá el papel de Olmert como líder del Kadima tras las elecciones internas celebradas esta semana.
Para formar gobierno, Livni necesitará un mandato formal por orden expresa de Peres, que dispone de 14 días para escuchar propuestas sobre quién debería formar el nuevo Ejecutivo israelí a partir de todas las facciones que ocupan los 120 escaños del Parlamento israelí. En este sentido, es posible que Peres retrase su viaje a Nueva York para asistir a la Asamblea General de la ONU, para gozar de más tiempo para consultar a los líderes de las distintas facciones.
Si finalmente resulta nominada para formar gobierno, Livni tendrá 42 días para cerrar un acuerdo de coalición con otros partidos. De fracasar en esta empresa, Peres podría designar a otro encargado para esta tarea, y si persiste el bloqueo, convocar elecciones.
Olmert presenta su dimisión tras verse inmerso en una serie de escándalos de corrupción, con una presión añadida por parte de sus compañeros de partido para abandonar el cargo, en particular después de las acusaciones del empresario estadounidense Morris Talanski, por las que Olmert habría aceptado más de 75.000 euros en dinero negro.
Los fiscales señalaron que, con ese dinero, Olmert pretendía mantener su lujoso estilo de vida. Olmert siempre ha mantenido su inocencia, pero con su dimisión cumple su promesa de abandonar el cargo si resultaba acusado formalmente, lo que al final terminó sucediendo. Sí que contó con el apoyo total de su familia durante este trance, a pesar de que no comparten sus ideas políticas, ni su esposa, Eliza, ni sus hijos, muchos de los cuales están asociados a causas políticas de izquierda.
Lo que viene después
Una vez entregada su dimisión, Olmert podría permanecer en el cargo durante semanas, o incluso meses, hasta la formación de un nuevo Gobierno. En cualquier caso, la ministra de Exteriores, Tzipi Livni, asumirá el papel de Olmert como líder del Kadima tras las elecciones internas celebradas esta semana.
Para formar gobierno, Livni necesitará un mandato formal por orden expresa de Peres, que dispone de 14 días para escuchar propuestas sobre quién debería formar el nuevo Ejecutivo israelí a partir de todas las facciones que ocupan los 120 escaños del Parlamento israelí. En este sentido, es posible que Peres retrase su viaje a Nueva York para asistir a la Asamblea General de la ONU, para gozar de más tiempo para consultar a los líderes de las distintas facciones.
Si finalmente resulta nominada para formar gobierno, Livni tendrá 42 días para cerrar un acuerdo de coalición con otros partidos. De fracasar en esta empresa, Peres podría designar a otro encargado para esta tarea, y si persiste el bloqueo, convocar elecciones.