Ordoñez advierte de que aún quedan retos y dificultades
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, afirma que se modera la situación de recesión que sufre la economía española, pero advierte de que quedan retos y dificultades.
Fernández Ordóñez, que comparece en el Congreso de los Diputados, en la Comisión de Presupuestos, ha dicho que la fase más aguda de la contracción ya ha pasado y que el próximo año, el Producto Interior Bruto (PIB) podría registrar una caída moderada. En este contexto económico el gobernador reclama cambios en la negociación colectiva y la contratación y condiciona la salida a la crisis a la reforma laboral.
El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, aseguró que la fase más aguda de la crisis económica en España ya ha pasado, ya que los principales indicadores económicos empiezan a mostrar, igual que en otros países, caídas más modestas o incluso empiezan a apuntar a la estabilización, lo que permite pensar que la virulencia de la crisis ha seguido remitiendo en el tercer trimestre. Durante su comparecencia en la Comisión de Presupuestos del Congreso de los Diputados, Fernández Ordóñez señaló que la crisis está sirviendo para corregir algunos desequilibrios del pasado, como el alto endeudamiento o el elevado peso del sector inmobiliario en el modelo económico español. Aún así, recordó que las perspectivas económicas siguen rodeadas de gran incertidumbre, y aseguró que el principal soporte de la actividad en 2010 deberá ser el sector exterior, año en el que se empezarán a registrar crecimientos graduados a pesar de la caída moderada que se registrará en el conjunto del año, lo que apunta a una recuperación lenta y moderada.
Por todo, consideró imprescindible adoptar medidas y reformas ambiciosas para absorber las secuelas más negativas de la crisis, afrontando los problemas estructurales de la economía española para alcanzar la recuperación y el crecimiento potencial y evitar un escenario de atonía prolongada.
Reformas institucionales
En este contexto, el gobernador abogó por acometer con prontitud reformas de las instituciones laborales españolas que acerque la tasa de paro española a la del resto de países más desarrollados y que pasen por innovar en las modalidades de contratación, con el fin de facilitar al máximo la creación de puestos de trabajo y reducir la acusada segmentación del mercado laboral español. En su intervención ante la Comisión de Presupuestos del Congreso, Fernández Ordóñez señaló que el deterioro del empleo y el aumento del paro constituyen el problema de mayor gravedad al que se enfrenta la economía española y el que más dificulta la recuperación y la consolidación fiscal. Por este motivo, advirtió de que la viabilidad de cualquier estrategia presupuestaria para superar la crisis depende de un cambio rápido y profundo en las tendencias de destrucción de empleo y cambios en el mercado laboral, que sufre la persistencia de serias ineficiencias.
Sin una reducción significativa del desempleo, será muy difícil revertir la trayectoria del gasto público y asegurar una recuperación sostenida de la capacidad recaudatoria de la Hacienda Pública, aseguró. En este sentido, denunció que la elevada tasa de temporalidad del empleo tiene consecuencias altamente negativas para la eficiencia y equidad de la economía. El gobernador explicó que en el actual contexto de crisis los costes laborales crecen a tasas todavía elevadas, y llamó la atención sobre el hecho de que en el segundo trimestre de 2009 los salarios aumentaron un 4,6%, mientras el empleo cayó a un ritmo superior al 7% y la inflación era negativa. Esto vuelve a revelar, una vez más, la persistencia de serias ineficiencias en el comportamiento del mercado laboral, advirtió. Fernández Ordóñez se refirió también a la reforma de la negociación colectiva para permitir que los salarios se adecuen a la situación de cada empresa, pero también para dotar a éstas de la necesaria flexibilidad que les permita aumentar la productividad y los salarios allí donde sea posible.
Fernández Ordóñez dijo que, según demuestran las experiencias del pasado, el éxito de las estrategias de consolidación fiscal depende en gran medida de su composición, de manera que el recorte del gasto público sobre todo el improductivo, desempeñe un papel esencial en la reducción del déficit. El gasto improductivo, tanto en consumo como en inversión, debe ser, por tanto, objeto de especial escrutinio y control, enfatizó el gobernador del Banco de España, para quien la magnitud del ajuste necesario es muy elevada dado el desequilibrio fiscal acumulado.
Fernández Ordóñez advirtió de que el deterioro de la posición fiscal se está manifestando en un fuerte incremento de la deuda pública, y que la dinámica de incremento del endeudamiento puede resultar difícil de quebrar, sobre todo cuando todo apunta a que no es probable que en el futuro se cuente con elementos que ayudaron a reducirlo en el pasado, como los tipos de interés o el elevado crecimiento en un periodo prolongado.
Por ello advierte que, en ausencia de medidas correctoras el aumento de la deuda pública y su influencia sobre la financiación de la economía, e incluso sobre la solidez del sistema financiero y su capacidad para dar crédito, puede convertirse en un muy pesado lastre sobre sus posibilidades de recuperación.
El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, aseguró que la fase más aguda de la crisis económica en España ya ha pasado, ya que los principales indicadores económicos empiezan a mostrar, igual que en otros países, caídas más modestas o incluso empiezan a apuntar a la estabilización, lo que permite pensar que la virulencia de la crisis ha seguido remitiendo en el tercer trimestre. Durante su comparecencia en la Comisión de Presupuestos del Congreso de los Diputados, Fernández Ordóñez señaló que la crisis está sirviendo para corregir algunos desequilibrios del pasado, como el alto endeudamiento o el elevado peso del sector inmobiliario en el modelo económico español. Aún así, recordó que las perspectivas económicas siguen rodeadas de gran incertidumbre, y aseguró que el principal soporte de la actividad en 2010 deberá ser el sector exterior, año en el que se empezarán a registrar crecimientos graduados a pesar de la caída moderada que se registrará en el conjunto del año, lo que apunta a una recuperación lenta y moderada.
Por todo, consideró imprescindible adoptar medidas y reformas ambiciosas para absorber las secuelas más negativas de la crisis, afrontando los problemas estructurales de la economía española para alcanzar la recuperación y el crecimiento potencial y evitar un escenario de atonía prolongada.
Reformas institucionales
En este contexto, el gobernador abogó por acometer con prontitud reformas de las instituciones laborales españolas que acerque la tasa de paro española a la del resto de países más desarrollados y que pasen por innovar en las modalidades de contratación, con el fin de facilitar al máximo la creación de puestos de trabajo y reducir la acusada segmentación del mercado laboral español. En su intervención ante la Comisión de Presupuestos del Congreso, Fernández Ordóñez señaló que el deterioro del empleo y el aumento del paro constituyen el problema de mayor gravedad al que se enfrenta la economía española y el que más dificulta la recuperación y la consolidación fiscal. Por este motivo, advirtió de que la viabilidad de cualquier estrategia presupuestaria para superar la crisis depende de un cambio rápido y profundo en las tendencias de destrucción de empleo y cambios en el mercado laboral, que sufre la persistencia de serias ineficiencias.
Sin una reducción significativa del desempleo, será muy difícil revertir la trayectoria del gasto público y asegurar una recuperación sostenida de la capacidad recaudatoria de la Hacienda Pública, aseguró. En este sentido, denunció que la elevada tasa de temporalidad del empleo tiene consecuencias altamente negativas para la eficiencia y equidad de la economía. El gobernador explicó que en el actual contexto de crisis los costes laborales crecen a tasas todavía elevadas, y llamó la atención sobre el hecho de que en el segundo trimestre de 2009 los salarios aumentaron un 4,6%, mientras el empleo cayó a un ritmo superior al 7% y la inflación era negativa. Esto vuelve a revelar, una vez más, la persistencia de serias ineficiencias en el comportamiento del mercado laboral, advirtió. Fernández Ordóñez se refirió también a la reforma de la negociación colectiva para permitir que los salarios se adecuen a la situación de cada empresa, pero también para dotar a éstas de la necesaria flexibilidad que les permita aumentar la productividad y los salarios allí donde sea posible.
Fernández Ordóñez dijo que, según demuestran las experiencias del pasado, el éxito de las estrategias de consolidación fiscal depende en gran medida de su composición, de manera que el recorte del gasto público sobre todo el improductivo, desempeñe un papel esencial en la reducción del déficit. El gasto improductivo, tanto en consumo como en inversión, debe ser, por tanto, objeto de especial escrutinio y control, enfatizó el gobernador del Banco de España, para quien la magnitud del ajuste necesario es muy elevada dado el desequilibrio fiscal acumulado.
Fernández Ordóñez advirtió de que el deterioro de la posición fiscal se está manifestando en un fuerte incremento de la deuda pública, y que la dinámica de incremento del endeudamiento puede resultar difícil de quebrar, sobre todo cuando todo apunta a que no es probable que en el futuro se cuente con elementos que ayudaron a reducirlo en el pasado, como los tipos de interés o el elevado crecimiento en un periodo prolongado.
Por ello advierte que, en ausencia de medidas correctoras el aumento de la deuda pública y su influencia sobre la financiación de la economía, e incluso sobre la solidez del sistema financiero y su capacidad para dar crédito, puede convertirse en un muy pesado lastre sobre sus posibilidades de recuperación.