Padres de alumnos excelentes denuncian que están siendo discriminados
04/10/2013 - 13:01
Leopoldo Felipe Gómez es padre de una joven excelente, es decir, una estudiante con matrícula de honor en Bachillerato y una prueba de Selectividad envidiable con la que ha podido acceder con solvencia a Medicina. Ella se ha examinado este año de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAEG) por la Comunidad de Madrid, al pertenecer Guadalajara al ámbito de la Universidad de Alcalá de Henares. Sin embargo, no podrá, ni ella ni otros 125 alumnos de Guadalajara, solicitar una beca de excelencia para cursar sus estudios de grado en la Universidad de Alcalá (o en cualquier otra universidad madrileña).
Leopoldo Felipe Gómez ha denunciado esta situación al considerarla discriminatoria para los alumnos de Guadalajara, unos estudiantes que se examinan en las mismas condiciones que los de la Comunidad de Madrid y que hacen todo el Bachillerato según Madrid porque están adscritos a la Universidad de Alcalá.
La orden 2386/2013, de 21 de julio, la Consejería de Educación, Juventud y Deporte, aprobó las bases reguladoras de las becas de excelencia para cursar estudios en las universidades y centros superiores de enseñanzas artísticas de la Comunidad de Madrid, así como las correspondientes al nuevo curso para alumnos de nuevo ingreso. Una nueva cláusula en esta orden deja fuera al alumnado de Guadalajara al indicar que: Los alumnos de nuevo ingreso en la universidad que opten a la beca de excelencia deberán haber obtenido el título de Bachillerato o de Formación Profesional de Grado Superior en un centro de ámbito territorial de la Comunidad de Madrid. De esta manera, se excluye a los estudiantes de Guadalajara, cuya situación especial parece quedar en tierra de nadie ya que, a pesar de pertenecer a una universidad madrileña, la UAH, no gozan de los mismos derechos que los residentes en Madrid. Esta circunstancia sucede sólo en Guadalajara ya que es la única provincia de España en la que sus alumnos, a pesar de ser castellano-manchegos, deben realizar el Bachillerato según Madrid, están adscritos a una universidad de Madrid, realizan la PAEG conforme a Madrid e, incluso, tienen un campus que no es de la Universidad de Castilla-La Mancha, sino de la Universidad de Alcalá de Henares. En Castilla-La Mancha hubo becas de excelencia hasta el año 2010, y a los estudiantes de Guadalajara se les permitía una opción o la otra.
Gómez ya ha remitido una carta argumentando estos hechos al consejero de Educación de Castilla-La Mancha, Marcial Marín, y a la directora general de Universidades e Investigación de la Comunidad autónoma de Madrid, Rocío Albert López-Ibor. En ella expone claramente la situación (el modelo lo han cumplimentado también otras familias de Guadalajara) y solicita que la Consejería de la JCCM haga todo lo necesario para subsanar esta tremenda injusticia y que se respete el convenio existente entre ambas comunidades autónomas respecto a los estudiantes de la provincia de Guadalajara.
Este padre guadalajareño agrega que escuchó al consejero en la Cope respondiendo a una pregunta formulada sobre este hecho. Señaló que habían detectado el problema y que se habían puesto en contacto con la directora general de Universidades e Investigación de la Comunidad de Madrid y que le había dicho que se iba a intentar subsanar el problema si no este año, el que viene. Él va más lejos y asegura que se puede rectificar para que los alumnos que ingresan este curso en la universidad también puedan ser beneficiarios, pues de no recibir beca en su primer año tampoco podrán hacerlo en los posteriores.
La beca de excelencia es de 3.000 euros y tienen por objetivo premiar la capacidad y el esfuerzo de estos alumnos brillantes.
Leopoldo Felipe Gómez ha denunciado esta situación al considerarla discriminatoria para los alumnos de Guadalajara, unos estudiantes que se examinan en las mismas condiciones que los de la Comunidad de Madrid y que hacen todo el Bachillerato según Madrid porque están adscritos a la Universidad de Alcalá.
La orden 2386/2013, de 21 de julio, la Consejería de Educación, Juventud y Deporte, aprobó las bases reguladoras de las becas de excelencia para cursar estudios en las universidades y centros superiores de enseñanzas artísticas de la Comunidad de Madrid, así como las correspondientes al nuevo curso para alumnos de nuevo ingreso. Una nueva cláusula en esta orden deja fuera al alumnado de Guadalajara al indicar que: Los alumnos de nuevo ingreso en la universidad que opten a la beca de excelencia deberán haber obtenido el título de Bachillerato o de Formación Profesional de Grado Superior en un centro de ámbito territorial de la Comunidad de Madrid. De esta manera, se excluye a los estudiantes de Guadalajara, cuya situación especial parece quedar en tierra de nadie ya que, a pesar de pertenecer a una universidad madrileña, la UAH, no gozan de los mismos derechos que los residentes en Madrid. Esta circunstancia sucede sólo en Guadalajara ya que es la única provincia de España en la que sus alumnos, a pesar de ser castellano-manchegos, deben realizar el Bachillerato según Madrid, están adscritos a una universidad de Madrid, realizan la PAEG conforme a Madrid e, incluso, tienen un campus que no es de la Universidad de Castilla-La Mancha, sino de la Universidad de Alcalá de Henares. En Castilla-La Mancha hubo becas de excelencia hasta el año 2010, y a los estudiantes de Guadalajara se les permitía una opción o la otra.
Gómez ya ha remitido una carta argumentando estos hechos al consejero de Educación de Castilla-La Mancha, Marcial Marín, y a la directora general de Universidades e Investigación de la Comunidad autónoma de Madrid, Rocío Albert López-Ibor. En ella expone claramente la situación (el modelo lo han cumplimentado también otras familias de Guadalajara) y solicita que la Consejería de la JCCM haga todo lo necesario para subsanar esta tremenda injusticia y que se respete el convenio existente entre ambas comunidades autónomas respecto a los estudiantes de la provincia de Guadalajara.
Este padre guadalajareño agrega que escuchó al consejero en la Cope respondiendo a una pregunta formulada sobre este hecho. Señaló que habían detectado el problema y que se habían puesto en contacto con la directora general de Universidades e Investigación de la Comunidad de Madrid y que le había dicho que se iba a intentar subsanar el problema si no este año, el que viene. Él va más lejos y asegura que se puede rectificar para que los alumnos que ingresan este curso en la universidad también puedan ser beneficiarios, pues de no recibir beca en su primer año tampoco podrán hacerlo en los posteriores.
La beca de excelencia es de 3.000 euros y tienen por objetivo premiar la capacidad y el esfuerzo de estos alumnos brillantes.