Pakistán no extraditará a la India a los terroristas de los atentados de Bombay

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Pakistán no extraditará a los milicianos detenidos el domingo, vinculados a los atentados cometidos en Bombay, y los juzgarán con sus propias leyes, según informó el ministro de Relaciones Exteriores. Shah Mehmood Qureshi insistió también en que su país no quiere la guerra con India, pero que están dispuestos a defenderse en caso de que estallase el conflicto. Por su parte, el presidente paquistaní, Asif Ali Zardari, aseguró que los terroristas no están vinculados con su país, y abogó por colaborar con India y en continuar con el proceso de paz.
“Las detenciones se están realizando por nuestras propias investigaciones”, explicó Qureshi, que precisó que “aunque se prueben las acusaciones contra algún sospechoso, no serán entregados a la India”. “Vamos a proceder contra los detenidos en virtud de las leyes paquistaníes”, afirmó el ministro, un día después de que las autoridades de su país confirmaran la detención del presunto cerebro de los atentados de Bombay, cuya extradición había sido solicitada por el Gobierno de Nueva Delhi.
Por otro lado, Qureshi también dijo que Pakistán no quiere una guerra con India, pero que estaban dispuestos a defenderse en caso de que se produjesen incidentes entre los dos países vecinos, ambos equipados con armamento nuclear, según informaciones de la edición digital de The Times recogidas por otr/press. Desde la independencia de Gran Bretaña en 1947, son ya tres las guerras en las que se han enzarzado ambos países.

Cooperación y paz
Por su parte, el presidente de Pakistán, Asif Ali Zardari, aseguró que los atentados de Bombay no están vinculados con las autoridades de su país, lo que se demuestra por con la redada del pasado domingo. “Pakistán emprenderá acciones contra actores ni estatales que se encuentran en nuestro territorio, tratándoles como criminales y asesinos”, subrayó Zardari, en un profundo artículo de opinión publicado en el New York Times y recogido por otr/press. “Los terroristas no sólo no están vinculados con el Gobierno de Pakistán, sino que somos su objetivo, y seguimos siendo sus víctimas”.
En opinión de Zardari, “los ataques de Bombay no sólo estaban dirigidos contra la India sino también contra el nuevo Gobierno democrático de Pakistán y el proceso de paz”, y afirmó entender perfectamente lo que suponen los atentados para los indios, después de haber perdido a su mujer, la ex primera ministra Benazir Bhutto, en otro atentado. Además, aseguró que su país está “conmocionado” por lo ocurrido en Bombay, por lo que pidió a los indios que no se “dejen llevar por la ira”, que hagan “una pausa”, y que “se tomen un respiro”.
Por otro lado, tras incidir en el enorme reto que supone para su país hacer frente a los terroristas, que “cuentan con un apoyo enorme”, defendió que “la incipiente democracia de Pakistán necesita ayuda del resto del mundo”. “El mundo debe actuar para reforzar la economía y la democracia de Pakistán, para ayudarnos a construir una sociedad civil y aportarnos las capacidades de mantenimiento de la ley y la lucha antiterrorista que nos permitan combatir a los terroristas de forma eficiente”, reclamó el presidente.
Además, aprovechó para subrayar que Pakistán tiene desplegados 150.000 soldados para hacer frente a Al Qaeda y los talibanes en la frontera con Afganistán. Sin embargo, precisó que “el terrorismo es una amenaza global”, y que tiene que ser combatida “colectivamente”. Por ese motivo advirtió a la India de que “las acusaciones de complicidad solo complican la ya de por si compleja situación”. Por ello defendió que “para India, Pakistán y Estados Unidos, la mejor respuesta a la matanza de Bombay es coordinar” la lucha antiterrorista.


Piden limitar Google Earth
Un juzgado de la India ha recibido una petición que solicita la limitación de las imágenes de su territorio proporcionadas por Google Earth, a raiz de sospechas que apuntan a que los ataques a Bombay con más de 170 muertos fueron planificados gracias a este servicio del buscador de Internet. El abogado Amit Karkhanis ha instado al juez a obligar a borrar las imágenes de las zonas sensibles en el país hasta que se esclarezcan estos hechos. La policía de Bombay asegura que los terroristas se familiarizaron con las calles de esta capital mediante la utilización de imágenes de satélite, de acuerdo con el testimonio el único terrorista capturado vivo, según informa ‘Times Online’ y recoge otr/press. Además, la petición presentada en el Tribunal Superior de Bombay afirma que Google Earth no incluye “absolutamente ningún control para prevenir el uso indebido de las imágenes o para prevenir el acceso” a los detalles de los lugares más sensibles, como el Centro de Investigación Atómica Bhabha.

Esta petición legal se desprende también de informes no confirmados de que Faheem Ahmed Ansari, un presunto militante detenido en el norte del estado de Uttar Pradesh el pasado febrero, aseguró que mostró mapas de lugares de la India a través de Google Earth a miembros de Lashkar-e-Taiber, la facción terrorista pakistaní que, según los funcionarios, está detrás de estos ataques a Bombay.

En este sentido, los organismos de seguridad han hecho un llamamiento para que se limite, durante varios años, el acceso libre a esta información gráfica, por miedo a que pueda resultar útil para planificar nuevos ataques terroristas.

Esta denuncia se produce semanas después de que la India anunciara la puesta en marcha de su propia versión de Google Earth. Actualmente este proyecto, denominado Bhuvan, está siendo desarrollado por la Organización de Investigación Espacial India, con sede en Bangalore, el Silicon Valley del continente asiático.

Pero esta no es la primera vez que la información que proporciona Google Earth se ve como una amenaza. En 2005, los responsables del recactor nuclear australiano ‘Lucas Heights’ pidieron al gigante cibernético que se censurara las imágenes de la planta, señalando que las imágenes podían ser utilizadas por terroristas. En el mismo año, se informó de que Google se negaba a desdibujar el tejado de la Casa Blanca en Washington cuando actualizara sus imágenes, algo que sí había hecho anteriormente.