Paloma se debilita y pasa a ser tormenta tropical mientras azota Cuba
01/10/2010 - 09:45
El ciclón Paloma se está debilitando a medida que descarga toda su potencia en la isla de Cuba y ayer pasó a ser tormenta tropical, según informa el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, con sede en Miami. En torno a las siete de la mañana (una de la tarde en España), la tormenta estaba situada cerca de Camagüey, ciudad situada en el centroeste de Cuba, con vientos de cerca de 110 kilómetros por hora y moviéndose a siete kilómetros por hora en dirección norte-noreste.
El huracán Paloma se debilitó ayer hasta convertirse en una tormenta tropical antes de tocar el oriente de Cuba, donde las lluvias, vientos e inundaciones dañaron casas y redes de energía, dos meses después de que dos potentes ciclones devastaran la isla.
Paloma tocó tierra la noche del sábado con vientos de 200 kilómetros por hora, categoría 3 en la escala Saffir-Simpson (máximo de 5), y al atravesar Cuba por la oriental provincia de Camagüey rumbo al Atlántico, se fue degradando para convertirse en zona de bajas presiones, según José Rubiera, jefe del Instituto de Meteorología.
Las autoridades no informaron de víctimas, pero comenzaron la evaluación de los daños, mientras que brigadas se desplazan por la región afectada para vigilar las medidas sanitarias, recoger escombros y árboles caídos, y restablecer redes de energía. El presidente cubano Raúl Castro, tras recibir en La Habana al viceprimer ministro ruso, Igor Sechin, partió a la zona de impacto del ciclón, a Camagüey, para verificar la magnitud de los destrozos.
Tras golpear las Islas Caimán a su paso por el Caribe, Paloma tocó tierra muy cerca de Santa Cruz del Sur, un poblado de Camagüey arrasado hace 76 años por un ciclón que dejó más de 3.000 muertos, la mayor tragedia en la historia de la isla.
Casas y postes eléctricos derribados, calles cubiertas de escombros y lodo, desolación y tristeza entre sus pobladores, dejó Paloma en Santa Cruz del Sur. Del poblado -de 25.000 habitantes- fueron evacuadas todas las personas que residen en zonas bajas o en casas que se estimaba no podían soportar la fuerza de los vientos o el fuerte oleaje, que penetró en tierra hasta kilómetro y medio.
Más de medio millón de personas que fueron evacuadas de pueblos del oriente comenzaron a retornar a su viviendas, después de que la Defensa Civil cesó la alarma ciclónica, y dispuso la fase de recuperación para los poblados de Santa Cruz del Sur, y Guáimaro y Najasa, también en Camagüey.
Este es el tercer huracán que golpea directamente a Cuba en dos meses. Ike y Gustav arrasaron todo el país, causaron siete muertos, y unos 9.000 millones de dólares en pérdidas pues medio millón de viviendas quedaron destruidas o dañadas, así como buena parte de la infraestructura económica. Será otro duro golpe para la economía pero tenemos que aceptarlo y reponernos inmediatamente. No hay otra solución y eso depende de nosotros. No podemos permitir que haya desaliento, que nadie pueda pensar que no vamos a salir adelante, todo lo contrario, dijo el número dos del gobierno cubano, José Ramón Machado.
El líder cubano Fidel Castro, alejado del poder por enfermedad, pidió el sábado a los cubanos en un artículo de prensa que no se desanimen ante el golpe del tercer ciclón.
Paloma tocó tierra la noche del sábado con vientos de 200 kilómetros por hora, categoría 3 en la escala Saffir-Simpson (máximo de 5), y al atravesar Cuba por la oriental provincia de Camagüey rumbo al Atlántico, se fue degradando para convertirse en zona de bajas presiones, según José Rubiera, jefe del Instituto de Meteorología.
Las autoridades no informaron de víctimas, pero comenzaron la evaluación de los daños, mientras que brigadas se desplazan por la región afectada para vigilar las medidas sanitarias, recoger escombros y árboles caídos, y restablecer redes de energía. El presidente cubano Raúl Castro, tras recibir en La Habana al viceprimer ministro ruso, Igor Sechin, partió a la zona de impacto del ciclón, a Camagüey, para verificar la magnitud de los destrozos.
Tras golpear las Islas Caimán a su paso por el Caribe, Paloma tocó tierra muy cerca de Santa Cruz del Sur, un poblado de Camagüey arrasado hace 76 años por un ciclón que dejó más de 3.000 muertos, la mayor tragedia en la historia de la isla.
Casas y postes eléctricos derribados, calles cubiertas de escombros y lodo, desolación y tristeza entre sus pobladores, dejó Paloma en Santa Cruz del Sur. Del poblado -de 25.000 habitantes- fueron evacuadas todas las personas que residen en zonas bajas o en casas que se estimaba no podían soportar la fuerza de los vientos o el fuerte oleaje, que penetró en tierra hasta kilómetro y medio.
Más de medio millón de personas que fueron evacuadas de pueblos del oriente comenzaron a retornar a su viviendas, después de que la Defensa Civil cesó la alarma ciclónica, y dispuso la fase de recuperación para los poblados de Santa Cruz del Sur, y Guáimaro y Najasa, también en Camagüey.
Este es el tercer huracán que golpea directamente a Cuba en dos meses. Ike y Gustav arrasaron todo el país, causaron siete muertos, y unos 9.000 millones de dólares en pérdidas pues medio millón de viviendas quedaron destruidas o dañadas, así como buena parte de la infraestructura económica. Será otro duro golpe para la economía pero tenemos que aceptarlo y reponernos inmediatamente. No hay otra solución y eso depende de nosotros. No podemos permitir que haya desaliento, que nadie pueda pensar que no vamos a salir adelante, todo lo contrario, dijo el número dos del gobierno cubano, José Ramón Machado.
El líder cubano Fidel Castro, alejado del poder por enfermedad, pidió el sábado a los cubanos en un artículo de prensa que no se desanimen ante el golpe del tercer ciclón.