Parque Natural, Font Vella y Micorriza completan el mayor diagnóstico del río Dulce

18/06/2026 - 17:47 Redacción

Activan un plan de restauración del bosque de ribera para los próximos dos años

Un año después de la firma del acuerdo entre la Consejería de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha y Font Vella para proteger y recuperar el bosque de ribera del río Dulce, el proyecto alcanza un primer hito clave: la elaboración del diagnóstico más completo realizado hasta la fecha sobre este ecosistema.

El estudio, desarrollado por la Asociación Micorriza, ha analizado más de 40 kilómetros de vegetación en ambas orillas del río. Sus conclusiones constituyen una base rigurosa que ha permitido definir las intervenciones de restauración más eficaces para los próximos dos años, priorizando las zonas con mayor necesidad de intervención y con el objetivo de reforzar la biodiversidad y el funcionamiento natural del bosque de ribera.

Las conclusiones se han presentado hoy en el Centro de Interpretación de Pelegrina por Ossian de Leyva, presidente de Micorriza. Al acto también han asistido Rubén García Ortega, delegado provincial de la Consejería de Desarrollo Sostenible en Guadalajara, y Charo Saavedra, responsable de Sostenibilidad de Danone Iberia en representación de Font Vella.

 

Un diagnóstico sin precedentes en una zona de triple protección

El Parque Natural Barranco del Río Dulce es uno de los espacios naturales más singulares de Castilla-La Mancha y un ecosistema clave para la biodiversidad y el mantenimiento del ciclo hídrico. De hecho, este tramo del río que se ha analizado cuenta con tres figuras de protección ambiental —Parque Natural, Red Natura 2000 y ZEC-ZEPA—, lo que refuerza su valor ecológico.

 

Durante el último año, el equipo de la Asociación Micorriza ha recorrido a pie ambas orillas, inventariando 516 áreas homogéneas de vegetación (rodales) en una superficie de 595,84 hectáreas en los términos de Jodra del Pinar (Saúca), Pelegrina y La Cabrera (Sigüenza), y Aragosa (Mandayona).

 

“Este diagnóstico nos permite contar, por primera vez, con una visión precisa del estado de conservación del bosque de ribera, clave para priorizar actuaciones y maximizar su impacto”, ha explicado Ossian de Leyva.

 

El inventario clasifica la vegetación según el sistema A-B-C del Plan de Gestión de la Red Natura 2000. Los resultados indican que el 90,83% de la superficie presenta potencial de restauración, lo que convierte el estudio en una herramienta clave para intervenir donde más se necesita.

 

Este trabajo se suma a la colaboración que Font Vella y Micorriza mantienen desde hace más de cinco años en el entorno de Sigüenza, donde ya han restaurado más de 70 hectáreas de pinar, fruto del compromiso de la marca de agua mineral natural de proteger el entorno de los manantiales donde opera.

 

Un plan de restauración centrado en donde más se necesita

A partir de los resultados, el plan plantea sustituir progresivamente las plantaciones de chopos de uso comercial por especies autóctonas, reforzar la protección del río y fomentar la custodia del territorio como herramienta de conservación a largo plazo.

 

En concreto, se prevé actuar sobre 2,06 kilómetros de río —equivalentes a 4,12 kilómetros de ribera— mediante la plantación de al menos 1.000 estaquillas y 75 árboles de vivero de, como mínimo, cinco especies autóctonas.

 

“El río Dulce es el corazón del Parque Natural y este proyecto demuestra lo que se puede lograr cuando administraciones, entidades y empresas trabajan juntas con un objetivo común: conservar y restaurar el patrimonio natural que compartimos”, ha destacado María del Val Pérez Nevado.

 

“En Font Vella llevamos cerca de 25 años integrados en este territorio y sabemos que proteger el agua implica cuidar el ecosistema que la hace posible. Este diagnóstico nos permite pasar del conocimiento a la acción y reforzar nuestro compromiso a largo plazo con este entorno y sus comunidades”, ha señalado Charo Saavedra.