Pastrana retornó al Renacimiento para rendir pleitesía a los príncipes de Éboli
01/10/2010 - 09:45

Por: MAR GATO. MADRID
Un intenso ir y venir de público marcó la tercera jornada de la octava edición del Festival Ducal de Pastrana, villa radiante y esplendorosa ayer sábado, día en el que probablemente se registró un mayor número de visitantes. El teatro de calle, el descubrimiento de los pormenores de la boda de los príncipes de Éboli, el mercado artesanal o el gran desfile renacentista tuvieron a buen seguro la culpa de ello. A falta de pocas horas para su clausura, hoy domingo regresará la actividad a las calles de la villa, donde el teatro, la misa de Ángelis y un recital lírico de ópera y zarzuela se encargarán de poner el broche final al festival. http://www.nuevaalcarria.com/galeria-multimedia/?g=296 target=_blank>
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Las banderas y estandartes de los balcones, las intrigas palaciegas, los romanceros, los juglares y titiriteros y la artesanía devolvieron un año más el esplendor renacentista de antaño a Pastrana, que afrontó durante la jornada de ayer sábado el tercer día consecutivo de celebraciones de su Festival Ducal, un año más centro de peregrinación para los miles de curiosos venidos de la comarca alcarreña y de fuera de la provincia que aprovecharon la festividad.
Aunque un tanto adormecidas en las primeras horas de la mañana, amén de la resaca del día anterior, las calles de Pastrana fueron cobrando vida a medida que el calor fue apretando y las risas desatadas por el teatro de calle fueron engatusando a un mayor número de público, que disfrutó de lo lindo con las aventuras y desventuras de un invidente y sus lazarillos, artífices del recitado de romances, los teatrillos para niños y las historias pícaras desarrollados a lo largo de un recorrido que se inició en la plaza de los Cuatro Caños, prosiguió en la plaza del Ayuntamiento y terminó en la plaza de la Hora. Fue precisamente en este último lugar, y dentro de las antiguas caballerizas del Palacio Ducal de Pastrana, donde al mediodía tuvo lugar la interesante conferencia a cargo de Nacho Ares y Guillermo Rocafort. Bajo el título La boda de los príncipes de Éboli, los dos jóvenes expertos desvelaron ante los cerca de medio centenar de presentes uno de los episodios menos conocidos de Doña Ana de Mendoza: su desposorio a los 12 años con Ruy Gómez de Silva, 24 años mayor que ella, evento que se desarrolló en la ciudad de Valladolid en el año 1553 a tenor de intereses nobiliarios y jurídicos del segundo.
Asimismo el encuentro, que concitó la presencia del alcalde de Pastrana, Juan Pablo Sánchez, así como de la directora del Festival Ducal, Mayte Castell, sirvió para desmitificar la leyenda negra cernida sobre Ana de Mendoza, una mujer adelantada a su tiempo tildada como una mujer frívola, de moral distraída y casquivana pero de la que no existen pruebas que lo evidencien.
A tan sólo unos metros de este lugar convertido en salón de actos, solemnes y majestuosos se alzaban en el no menos deslumbrante patio central del espacio palaciego la más de treintena de vestidos que conforman la exposición de trajes góticos, renacentistas y barrocos elaborados con suma laboriosidad a lo largo de estos años por la Asociación de Damas y Caballeros de Pastrana, colectivo protagonista, junto con la Banda de Música local, la Coral La Paz y los vecinos del municipio, del Cortejo del Renacimiento, guiado a la luz de las antorchas por las principales calles del pueblo minutos antes de las 12 campanadas que anunciaron sonoramente la llegada de la medianoche a la villa.
Frenéticas últimas horas
Hoy domingo el Festival Ducal de Pastrana apurará sus últimas horas con teatro, títeres y romances a pie de calle, así como con la celebración de la tradicional Misa de Ángelis a las 12.00 horas, culto que será cantado en gregoriano por la Coral La Paz de Pastrana.
Ya por la noche, a partir de las 20.00 horas, la compañía Libélula Teatro ofrecerá un espectáculo de guante titulado Retablo de Cristobitas. Por último, a las 21.00 horas, y para cerrar la octava edición del Festival Ducal de Pastrana, habrá un recital lírico de ópera y zarzuela a cargo de los jóvenes cantantes de la Universidad de Alcalá de Henares en la plaza del Deán.
Aunque un tanto adormecidas en las primeras horas de la mañana, amén de la resaca del día anterior, las calles de Pastrana fueron cobrando vida a medida que el calor fue apretando y las risas desatadas por el teatro de calle fueron engatusando a un mayor número de público, que disfrutó de lo lindo con las aventuras y desventuras de un invidente y sus lazarillos, artífices del recitado de romances, los teatrillos para niños y las historias pícaras desarrollados a lo largo de un recorrido que se inició en la plaza de los Cuatro Caños, prosiguió en la plaza del Ayuntamiento y terminó en la plaza de la Hora. Fue precisamente en este último lugar, y dentro de las antiguas caballerizas del Palacio Ducal de Pastrana, donde al mediodía tuvo lugar la interesante conferencia a cargo de Nacho Ares y Guillermo Rocafort. Bajo el título La boda de los príncipes de Éboli, los dos jóvenes expertos desvelaron ante los cerca de medio centenar de presentes uno de los episodios menos conocidos de Doña Ana de Mendoza: su desposorio a los 12 años con Ruy Gómez de Silva, 24 años mayor que ella, evento que se desarrolló en la ciudad de Valladolid en el año 1553 a tenor de intereses nobiliarios y jurídicos del segundo.
Asimismo el encuentro, que concitó la presencia del alcalde de Pastrana, Juan Pablo Sánchez, así como de la directora del Festival Ducal, Mayte Castell, sirvió para desmitificar la leyenda negra cernida sobre Ana de Mendoza, una mujer adelantada a su tiempo tildada como una mujer frívola, de moral distraída y casquivana pero de la que no existen pruebas que lo evidencien.
A tan sólo unos metros de este lugar convertido en salón de actos, solemnes y majestuosos se alzaban en el no menos deslumbrante patio central del espacio palaciego la más de treintena de vestidos que conforman la exposición de trajes góticos, renacentistas y barrocos elaborados con suma laboriosidad a lo largo de estos años por la Asociación de Damas y Caballeros de Pastrana, colectivo protagonista, junto con la Banda de Música local, la Coral La Paz y los vecinos del municipio, del Cortejo del Renacimiento, guiado a la luz de las antorchas por las principales calles del pueblo minutos antes de las 12 campanadas que anunciaron sonoramente la llegada de la medianoche a la villa.
Frenéticas últimas horas
Hoy domingo el Festival Ducal de Pastrana apurará sus últimas horas con teatro, títeres y romances a pie de calle, así como con la celebración de la tradicional Misa de Ángelis a las 12.00 horas, culto que será cantado en gregoriano por la Coral La Paz de Pastrana.
Ya por la noche, a partir de las 20.00 horas, la compañía Libélula Teatro ofrecerá un espectáculo de guante titulado Retablo de Cristobitas. Por último, a las 21.00 horas, y para cerrar la octava edición del Festival Ducal de Pastrana, habrá un recital lírico de ópera y zarzuela a cargo de los jóvenes cantantes de la Universidad de Alcalá de Henares en la plaza del Deán.