Patxi López acusa al Gobierno de Ibarretxe de gastador irresponsable
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El lehendakari destaca la fortaleza del acuerdo de estabilidad con el PP
No sólo no hemos dispuesto de recursos para poner en marcha nuevos proyectos, sino que nuestra mayor labor ha sido garantizar los servicios públicos sin perjuicio de los ciudadanos, a la vez que reducíamos el gasto global, ha dicho Patxi López. El lehendakari ha señalado que la situación económica y fiscal es ciertamente difícil en el inicio de la legislatura, ya que a finales del año pasado, con Juan José Ibarretxe al frente del Gobierno vasco, se sabía que la economía iba a entrar en recesión y sin embargo se actuó como si esto no fuera a ser así, porque se incrementó el presupuesto en cinco puntos y medio respecto a 2008.
Según ha explicado, el anterior Gobierno tenía datos claros y evidentes de la caída brusca de la recaudación y en lugar de proceder a un recorte en la política de gastos, tuvo la actuación contraria. En una decisión sin precedentes, procedió a aprobar incorporaciones y ampliaciones por una cantidad de 500 millones de euros y siguió adquiriendo compromisos de gasto hasta el último consejo de Gobierno estando ya en funciones, el día 25 de abril, de forma que ya en mayo, el 70 por ciento del presupuesto aprobado para 2009 estaba comprometido por el Gobierno anterior, ha asegurado. La actividad de los últimos meses del Ejecutivo Ibarretxe implica un déficit presupuestario de en torno a los 1.000 millones de euros, lo que supone que si se gastara el 30 por ciento del Presupuesto no comprometido por el Gobierno anterior se finalizaría el ejercicio con los citados 1.000 millones de déficit. López ha señalado que no esperaba esta actitud de gastador irresponsable cuando el PNV y sus gobiernos han sido habitualmente cautos y comedidos en el gasto público.
Esta situación ha supuesto un gran handicap para iniciar una política de Gobierno con nuevas acciones porque, no sólo no hemos dispuesto de recursos para poner en marcha nuevos proyectos, sino que nuestra mayor labor ha sido garantizar los servicios públicos sin perjuicio de los ciudadanos a la vez que reducíamos el gasto global, ha explicado. Según ha dicho, tras el peinado presupuestario no se ha alcanzado la pretendida reducción en las cuentas en un 6 por ciento, por lo que el Gobierno vasco se encuentra buscando otras fórmulas para obtener recursos este año, y así contar con alrededor de 300 millones adicionales con los que poder definir nuevas políticas económicas. En la elaboración de los presupuestos del próximo año, la voluntad del Gobierno es recurrir a un endeudamiento de 2,5 puntos, que supondrían unos 1.700 millones con los que tener unos presupuestos austeros pero a la vez suficientes para hacer políticas necesarias con las que enfrentarnos a la crisis.
Como resumen de sus poco más de tres meses al frente de la Lehendakaritza, ha defendido que su Gobierno ha cumplido promesas como que la Educación sería el eje del cambio, que no se iba a abandonar a quienes no tenían recursos, las ayudas a las empresas, la convocatoria a todos para el diálogo social, el fomento del euskera en libertad o la garantía de libertad de los ciudadanos frente al terror de ETA. Sobre la crisis económica, que está dando en el punto de flotación de nuestro sistema de bienestar, ha destacado el empeño del Ejecutivo que dirige para hacer frente a esta difícil situación económica. Por primera vez en diez años en Euskadi ha reunido a sindicatos y empresarios poniendo en marcha una mesa de diálogo social con la que levantar un muro contra la crisis, ha señalado.
Acuerdo para toda la legislatura
Por otro lado, el lehendakari ha destacado la fortaleza del acuerdo de estabilidad alcanzado con el PP y ha asegurado que se mantendrá durante toda la legislatura, pese a las diferencias que ambas formaciones mantienen. Ha pedido a partidos y agentes económicos y sociales otros cien de compromiso con Euskadi. López ha agradecido la actitud responsable del PP, que ha permitido alcanzar el acuerdo de bases para el cambio democrático de la sociedad vasca, que goza de buena salud y tiene vocación de durar.
Tras destacar que las críticas de los populares por la gestión económica del Ejecutivo acabarán porque llegaremos a un acuerdo con el que enfrentarnos conjuntamente a la crisis, ha señalado que el acuerdo entre PSE y PP no es un pacto de Estado para cosas raras como despectivamente afirman algunos, sino un compromiso con la ciudadanía vasca para toda la legislatura a pesar de las diferencias entre ambas formaciones.
Preguntado por las declaraciones del presidente del PNV, Iñigo Urkullu, en las que aseguraba que su partido no tiene relación con el PSE desde febrero de 2008, López ha afirmado que no es cierto porque de hecho hemos hecho una ronda con los partidos políticos y el primer partido en acudir a esta ronda fue el PNV y luego, además, el PNV ha hecho una oferta de pacto que nosotros hemos atendido y queremos atender.
El lehendakari ha afirmado ser muy consciente de que encontrar el entendimiento y la colaboración con el PNV sería muy bueno para resolver problemas en este país. El lehendakari ha destacado la normalidad con la que la sociedad vasca ha asumido el relevo en el Gobierno frente a los augurios apocalípticos e interesados que algunos hacían al comienzo de su andadura y ha afirmado que hoy ya nadie pone en duda la legitimidad de este Gobierno, ni el liderazgo de los socialistas al frente del mismo. Ahora tenemos mucho menos ruido, más tranquilidad en los debates políticos y menos crispación -bastante menos, por cierto, que en el resto de España-, ha señalado.
En los últimos diez años hemos tenido un Gobierno vasco en enfrentamiento constante con el Estado, que sólo buscaba el choque de trenes con Madrid porque creía encontrar réditos al papel de víctima. Ahora hay un nuevo liderazgo en Euskadi, que tiene voluntad de entenderse y de llegar a acuerdos con el Gobierno de España, porque sabe que ésa es la mejor forma de ayudar a los vascos, pero al que no le temblará la mano a la hora de enfrentarse en defensa de los intereses de Euskadi, ha explicado.
Según ha dicho, en los últimos diez años el Gobierno vasco respondía más a intereses partidarios, provocaba divisiones entre vascos y que definía proyectos de país sólo para la mitad de la sociedad. El nuevo Gobierno mira por todos, ha afirmado, y ha criticado que el Ejecutivo de Ibarretxe no creía en el diálogo social y no convocó ni una sola vez a empresarios y sindicatos a una misma mesa para atender a los problemas que sufría la economía. Ahora hay un Ejecutivo que actúa de forma contraria, apuntó.
Esta situación ha supuesto un gran handicap para iniciar una política de Gobierno con nuevas acciones porque, no sólo no hemos dispuesto de recursos para poner en marcha nuevos proyectos, sino que nuestra mayor labor ha sido garantizar los servicios públicos sin perjuicio de los ciudadanos a la vez que reducíamos el gasto global, ha explicado. Según ha dicho, tras el peinado presupuestario no se ha alcanzado la pretendida reducción en las cuentas en un 6 por ciento, por lo que el Gobierno vasco se encuentra buscando otras fórmulas para obtener recursos este año, y así contar con alrededor de 300 millones adicionales con los que poder definir nuevas políticas económicas. En la elaboración de los presupuestos del próximo año, la voluntad del Gobierno es recurrir a un endeudamiento de 2,5 puntos, que supondrían unos 1.700 millones con los que tener unos presupuestos austeros pero a la vez suficientes para hacer políticas necesarias con las que enfrentarnos a la crisis.
Como resumen de sus poco más de tres meses al frente de la Lehendakaritza, ha defendido que su Gobierno ha cumplido promesas como que la Educación sería el eje del cambio, que no se iba a abandonar a quienes no tenían recursos, las ayudas a las empresas, la convocatoria a todos para el diálogo social, el fomento del euskera en libertad o la garantía de libertad de los ciudadanos frente al terror de ETA. Sobre la crisis económica, que está dando en el punto de flotación de nuestro sistema de bienestar, ha destacado el empeño del Ejecutivo que dirige para hacer frente a esta difícil situación económica. Por primera vez en diez años en Euskadi ha reunido a sindicatos y empresarios poniendo en marcha una mesa de diálogo social con la que levantar un muro contra la crisis, ha señalado.
Acuerdo para toda la legislatura
Por otro lado, el lehendakari ha destacado la fortaleza del acuerdo de estabilidad alcanzado con el PP y ha asegurado que se mantendrá durante toda la legislatura, pese a las diferencias que ambas formaciones mantienen. Ha pedido a partidos y agentes económicos y sociales otros cien de compromiso con Euskadi. López ha agradecido la actitud responsable del PP, que ha permitido alcanzar el acuerdo de bases para el cambio democrático de la sociedad vasca, que goza de buena salud y tiene vocación de durar.
Tras destacar que las críticas de los populares por la gestión económica del Ejecutivo acabarán porque llegaremos a un acuerdo con el que enfrentarnos conjuntamente a la crisis, ha señalado que el acuerdo entre PSE y PP no es un pacto de Estado para cosas raras como despectivamente afirman algunos, sino un compromiso con la ciudadanía vasca para toda la legislatura a pesar de las diferencias entre ambas formaciones.
Preguntado por las declaraciones del presidente del PNV, Iñigo Urkullu, en las que aseguraba que su partido no tiene relación con el PSE desde febrero de 2008, López ha afirmado que no es cierto porque de hecho hemos hecho una ronda con los partidos políticos y el primer partido en acudir a esta ronda fue el PNV y luego, además, el PNV ha hecho una oferta de pacto que nosotros hemos atendido y queremos atender.
El lehendakari ha afirmado ser muy consciente de que encontrar el entendimiento y la colaboración con el PNV sería muy bueno para resolver problemas en este país. El lehendakari ha destacado la normalidad con la que la sociedad vasca ha asumido el relevo en el Gobierno frente a los augurios apocalípticos e interesados que algunos hacían al comienzo de su andadura y ha afirmado que hoy ya nadie pone en duda la legitimidad de este Gobierno, ni el liderazgo de los socialistas al frente del mismo. Ahora tenemos mucho menos ruido, más tranquilidad en los debates políticos y menos crispación -bastante menos, por cierto, que en el resto de España-, ha señalado.
En los últimos diez años hemos tenido un Gobierno vasco en enfrentamiento constante con el Estado, que sólo buscaba el choque de trenes con Madrid porque creía encontrar réditos al papel de víctima. Ahora hay un nuevo liderazgo en Euskadi, que tiene voluntad de entenderse y de llegar a acuerdos con el Gobierno de España, porque sabe que ésa es la mejor forma de ayudar a los vascos, pero al que no le temblará la mano a la hora de enfrentarse en defensa de los intereses de Euskadi, ha explicado.
Según ha dicho, en los últimos diez años el Gobierno vasco respondía más a intereses partidarios, provocaba divisiones entre vascos y que definía proyectos de país sólo para la mitad de la sociedad. El nuevo Gobierno mira por todos, ha afirmado, y ha criticado que el Ejecutivo de Ibarretxe no creía en el diálogo social y no convocó ni una sola vez a empresarios y sindicatos a una misma mesa para atender a los problemas que sufría la economía. Ahora hay un Ejecutivo que actúa de forma contraria, apuntó.